lunes, 26 de enero de 2015

10 km Oviedo-Las Caldas 2015

Me encanta entrenar, pero donde verdaderamente disfruto es en las carreras, y llamadme duatleta, triatleta, atleta o lo que queráis, que yo seguiré participando en todas las que pueda durante todo el año. Hace un par de semanas vi anunciada la carrera de Oviedo a Las Caldas, organizada por Alberto Suárez Laso, y que transcurre por el Parque de Invierno y la Senda Verde, zona habitual de entrenamiento cuando estoy en Oviedo ¿alguna excusa más para inscribirme? Pues con la motivación de volver a correr en mi ciudad enlacé un par de semanas de muy buenos entrenos a pie, además del rodillo y la natación, llegando al Domingo de la carrera con mucha confianza para hacerlo bien.

La ventaja de correr delante de casa es que puedo apurar hasta el último instante tumbadito y ralajado en mi cama. A las 9:30 fui a por el dorsal y allí Alberto Suárez Laso me comentó que estaba como uno de los favoritos a la victoria, pero que había venido un chico de León que corría bastante... ¿es que siempre tiene que venir alguien de fuera? Bueno, mejor, si puedo medirme con gente de nivel bienvenido sea. En la lista de inscritos figuraban otros asturianos como Canellada, Adrián Silva o Emilio Prada, este último me había ganado en los 5 km de Nochebuena de Gijón, así que era un buen referente para la carrera del Domingo.



Tras calentar bien por la recta del Parque de Invierno, nos llamaron a línea de salida con extrema puntualidad. Afortunadamente no tuve problema para colocarme en primera fila. Se agradece que la gente nos deje ponernos delante a los que nos vamos a jugar la carrera. Hace pocos años era yo el que me echaba para atrás para dejar paso a los "gallos".

No eran a penas las 11:30 cuando se dio el pistoletazo de salida a una carrera de 10200 metros, previsiblemente rapidísima, y que, salvo los primeros 2 kilómetros de cuestas por el circuito del Parque de Invierno, el resto transcurriría por la Senda Verde, siempre con una pendiente favorable de entre 0,5 y el 1%. El chico de León, Alberto González, favorito a la victoria, no tardó en dejarse ver, y antes del kilómetro 2 nos ponía a todos en fila con un ritmo endiablado ante el que ningún atleta pudo o quiso responder. Salió del Parque de Invierno con 30 metros de ventaja respecto a mi grupo, donde viajábamos unas 10 unidades.



Yo, a la estela de Emilio Prada y a sabiendas de que era una buena rueda a seguir, me mantuve en este segundo grupo donde cada vez éramos menos. Al paso por la Manjoya tan sólo me acompañaban Emilio, Canellada y Adrián, y por delante, Alberto seguía abriendo hueco y ya eran más de 150 metros lo que nos sacaba.

Las sensaciones eran buenas al paso por el kilómetro 5, quizás demasiado buenas. No tenía la sensación de ir sufriendo, pero aún me falta algo de confianza para saber hacer mi carrera. Seguimos cubriendo metros por la mítica Senda hasta llegar al primer túnel, en el kilómetro 6,5; y es ahí donde decido romper la armonía del cuarteto en el que iba y escaparme en solitario en persecución de Alberto, que entonces tenía un margen de más de 30 segundos. El cambio de ritmo es fuerte, sobre todo al principio, para despegarme rápido de mis acompañantes, pero las sensaciones acompañan y el ritmo no decae, rodando por debajo de los 3 minutos el kilómetro (recuerdo que el terreno era favorable).



Antes de abandonar la Senda veo que le he recortado unos metros a Alberto y que empieza a mirar hacia atrás. Mi acelerón hizo también que el grupo en el que iba se disgregara, quedándose descolgado, para mi sorpresa, Emilio Prada. Mi perseguidor era, por tanto, el atleta del Universidad de Oviedo, Adrián, pero cada vez un poco más lejos.



Bajamos junto el campo de golf. Voy desbocado y solo falta un kilómetro. Entramos en Las Caldas y veo a todo el público esperándonos, giro a la derecha, tan solo 200 metros a meta, por delante Alberto se va a hacer con la victoria, y por detrás, Adrián viene lo suficientemente lejos como para permitirme subir la última cuesta relajado y ser segundo con un tiempo de 32:09, aunque, como he repetido, el terreno casi siempre era favorable.



En meta, tras aclarar que mis orígenes son asturianos, y no cántabros, como casi siempre me dicen, me reencontré con Vanesa, con mis padres y con mi tío Luis Alberto. No sé qué pasa cuando vuelvo a casa, pero las carreras que corro en Oviedo siempre tienen algo de especial y a esta le puse la guinda con un pódium muy currado. La victoria era imposible, cuando hay alguien que anda más no hay misterio, gana, y en este caso, Alberto era superior al resto.

Pero lo mejor estaba aún por venir, y es que la ya de por sí buena organización, se ganó el título de "excelente" con los premios que nos dieron. De las Caldas acabé marchando con un par de trofeos (2º absoluto y 2º Sénior), una cena para dos personas, un descuento de 40 euros en la tienda de deportes Chorco, dos pases para la Villa Termal de Las Caldas y dos cajas de Moscovitas ¡CHAPEAU! Sin duda un 10 a la organización por sacar adelante todos esos premios, además de los avituallamientos para todos los participantes y la camiseta, se agradece que se hagan carreras de este tipo. Así que, si no pasa nada, el próximo año repito.



Y ahora una semanita de puesta a punto para el Campeonato Regional de Clubs de Cantabria, en Punta Parayas, donde corrí el segundo cross de mi vida, allá por 2010, y del que no guardo muy buen recuerdo. Espero resarcirme y ayudar a mi equipo a subir al podium. Sin duda sería una gran alegría para todos.


Hasta entonces, a trabajar y a entrenar! 

viernes, 23 de enero de 2015

Cross de Torrelavega: Entrando en materia de nuevo

La resaca post-San Silvestre se hizo dura, como todos los años. Tras dejar atrás momentos tan ilusionantes como los vividos en Oviedo, llega la hora de volver a la rutina sin un objetivo claro al que agarrarse. Durante las primeras semanas de Enero me dediqué a familiarizarme con el agua de nuevo, ese medio extraño para mí y que se empeña en engullirme cada vez que me sumerjo en él.
Pero para romper con el síndrome post-vacacional (¿o debería llamarlo “post-San Silvestral”?) qué mejor que retomar la temporada de Cross en Cantabria. Así que este finde me fui para Torrelavega para medirme de nuevo a mí mismo y disfrutar de ambientillo de las carreras.



El día era frío y las previsiones apuntaban a que en cualquier momento nos caería una buena tromba de agua. Por suerte, no se cumplieron las predicciones y durante la mañana no llovió. Adri y yo fuimos juntos hasta el Parque de la Viesca, no sin dificultades para encontrarlo y con unos cuantos rodeos de por medio. Una vez encontramos el sitio, aparcamos e hicimos un calentamiento relajado, saludando a la gente y debatiendo sobre qué clavos usar, si  de 6mm o de 9mm. Pero, sin tiempo para más ya nos encontrábamos los más de 100 atletas en línea de salida.

En total 6 vueltas por delante (7100 metros) a un circuito de algo más de 1000 metros, con muchos agujeros, que podrían a prueba la resistencia de los tobillos, y alguna zona de barro, que sin ser escandalosamente pesada, sí que se hacía un poco pestosa.



Los favoritos los de siempre: Xavi Crespo, Yassine, Pepín, Pedro Muñoz… y otros conocidos del mundillo del triatlón como Manu Vega y Sergio Correa, dispuestos a pescar en río revuelto.
Me coloqué en primera fila y con el pistoletazo nos pusimos en marcha. La primera vuelta me dio la sensación de ir despacio y cómodo, la cabeza de carrera no tiraba y el grupo iba bastante compacto, pero ya al inicio de la segunda los “gallos” se dejaron ver y nos pusieron a todos en fila. Yo fui a dar con la “rueda” de Iván (Piélagos), con quien he coincidido mucho esta temporada pues tenemos un nivel parecido. Iván tira de un grupo durante las primeras 4 vueltas, hasta que nos adelantan varios Veteranos en lo que sería su último giro antes de entrar en meta (ellos daban 4 vueltas en vez de 6 como los Sénior).



Una vez los Veteranos se fueron, nos quedamos Iván y yo solos en el grupo. Las sensaciones eran muy malas, no tenía chispa y me sentía pesado, por lo que opté con acomodarme al ritmo de Iván. Quizás demasiado acomodo el mío.¿para qué estoy aquí, para ir de pachorras o para ir al límite? Ese pensamiento a falta de algo más de una vuelta me hizo sacar un poco más de mí e intentar cazar al grupo de delante. Y aunque las sensaciones seguían sin acompañarme, sí que me dio tiempo a ganar un par de puestos, a Luis Javier Casas y a David Thomas White, y entrar pegado a Fernando Sainz.



Finalmente 8º, buen puesto, pero mala carrera, tanto por las sensaciones como por la pereza de darle zapatilla, aun así ya estoy pensando en el Regional por Clubes y en el Regional Individual de dentro de dos y tres semanas respectivamente, ahí sí que voy a encontrar una buena motivación.

Pero antes de los regionales correré los 10 kilómetros de Oviedo a Las Caldas del próximo domingo, una prueba rapidísima (es todo cuesta abajo) por la senda verde de Oviedo, donde entreno habitualmente cuando vuelvo a mi ciudad.

Hasta entonces, seguimos machacando y disfrutando.


Y que dure…


Muchas gracias a Vanesa y Gonzalo por las fotos ;)

sábado, 17 de enero de 2015

SAN SILVESTRE DE OVIEDO 2014: Another dream come true!!

Hace justo un año cumplí el primer sueño deportivo que tuve en mi vida. Allá por 2009, cuando empecé a correr, me hice la promesa de que algún día estaría entre los mejores en la San Silvestre de mi ciudad, Oviedo. Sin esperármelo, ese sueño llegó el pasado año, con un tercer puesto que todavía no acabo de creerme. A lo largo la temporada corro decenas de carreras, entre duatlones, triatlones o carreras de atletismo, pero ninguna la vivo como la San Silvestre de Oviedo.



Si algo me quedaba de 2014 era culminar el año compitiendo por las calles carbayonas. En esta edición de la San Silvestre se modificó el recorrido, teniéndose que completar una única vuelta de 5500 metros, algo más que la distancia de años precedentes. 4000 inscritos y 1000 personas más sin dorsal se echaron a la calle para despedir el año con el deporte que más está creciendo en número de practicantes de nuestro país. El auge del "running" popular se pone de manifiesto cada año con las San Silvestres y, gracias a toda esa gente nueva que decide probar el gusanillo de la competición, los habituales en carreras disfrutamos el doble cada y aprovechamos la ocasión para intentar "lucirnos" entre tanta gente el 31 de Diciembre.

El día de la San Silvestre suelo dormir bastante. Este año, aprovechando que estoy de vacaciones y que la carrera es por la tarde (18:30h), me levanté a eso de las 12:00h del medio día, con la intención de hacer una única comida, pues no me gusta ir pesado a carreras tan cortas. Un pequeño plato de arroz y unos cereales bastaron para quitar el hambre de comida y empezar a cocinar el hambre de competir. Pero esa mañana previa a la carrera no fue nada tranquila. Durante la noche, una herida en el dedo gordo del pie derecho se me infectó, provocándome unos dolores terribles que apenas me dejaron dormir. Cuando me levanté no podía ni caminar, por lo que temblaba solo de imaginarme lo que sería tener que ponerme las zapatillas de competir...Llegué a plantearme no correr, pero gracias a una pomada, la infección fue remitiendo en cuestión de horas y el dolor se hizo "soportable", por lo que a las 17:45h ya me encontraba saliendo de casa con el mono de trabajo puesto para bajar calentando hasta la calle Uría y vivir el ambiente de San Silvestre.

Mi pobre dedo la mañana de la carrera...

Asomar por Santa Cruz y ver a toda la gente que baja en manada hacia la zona de salida me pone los pelos de punta. Bufff ¡qué sensación! Caliento por el Parque San Francisco y las piernas me sonríen y me dicen que hoy sí les apetece correr. Pese a todo, este año va a estar difícil entrar en el Top 5, que son los que suben al camión del pódium al terminar la carrera, porque tengo identificados a al menos 5 corredores que andan más que yo... pero los 5500 metros hay que correrlos, así que nada de darlo por perdido y ¡a disfrutar sufriendo!

Con puntualidad nos vamos colocando en línea de salida. Apuro el calentamiento hasta el último momento y me sitúo en medio, en primera fila. Cerca de mí está Alberto Suárez Laso, Campeón Olímpico de Maratón en las paralimpiadas de Londres 2012. La ausencia del último ganador, Pablo Ibáñez, y la baja de última hora del atleta internacional, Carlos Alonso, le hacía, a Alberto Suárez Laso, ser el máximo favorito a la victoria.

Difruta de esta carrera porque no la hay igual en todo el año
Luces parpadeantes, música de ambiente, botes de humo, flashes, lluvia de papelitos... es el escenario de la salida de la carrera más especial del año.

17 minutos para la recompensa...
Pistoletazo al aire y ¡comienza la prueba! En los primeros 200 metros de Uría Laso e Itamar Sutil (mediofondista de León) toman la cabeza y curvan hacia Toreno los primeros, seguidos del joven del Piloña Víctor Fernández Díez. Afronto la subida con calma, pero sin ceder muchos metros, y antes de coronar Toreno y lanzarnos hacia abajo por Cervantes, encuentro mi ritmo y me pego al atleta de la Universidad de Oviedo Víctor Álvarez Pérez. Durante el transcurso por Cervantes los grupos quedan definidos. Por delante se marchan Laso, Itamar y Víctor, Lionel Fernández se queda en medio y por detrás vamos el otro Víctor, Juan Carlos (Piloña) y yo. Los dos primeros kilómetros son cuesta abajo y se va muy rápido. Al inicio de la calle Covadonga absorbemos a Lionel, y seguimos al ritmo marcado por Víctor. A priori el atleta del Universidad debería esta un punto por encima nuestro, pero "mientras me sienta cómodo a su rueda voy a aguantar detrás" (pienso).



Al paso por la Plaza Carbayín vemos al público agolpado en las aceras e identifico voces de ánimo de mi padre y mi primo. Seguimos bajando hasta el postigo y ahí Juan Carlos cede y nos quedamos Víctor, Lionel y yo, siendo el primero el que marca el ritmo en todo momento. Rezo porque no haya hachazos en la subida por Gastañaga, el punto crítico de la carrera pues un exceso en esta rampa supone hipotecar tu rendimiento en el resto de la prueba, y más cuando los siguientes 700 metros por Campomanes siguen picando para arriba. Por suerte no hay acelerones y los tres nos mantenemos juntos. Estamos en el kilómetro 3 y empiezo a sufrir. Si consigo aguantar hasta el auditorio (es decir, toda la subida) tengo opciones de llegar al final con ellos, pero no voy fino y sufro lo indecible para llegar junto a ellos al punto más alto del recorrido. En la bajada por Calvo Sotelo cojo aire, pero nada más curvar hacia Santa Teresa y pasar por la Plaza de España Víctor aprieta y me tengo que exprimir para no quedarme atrás. ¡Y queda más de un kilómetro! ¡Qué agonía!



Sé que nos estamos jugando dos plazas de pódium (puestos 4º y 5º) y que uno de nosotros tres se va a quedar sin subir al camión. Enfilamos Santa Teresa, alias "la eterna", y digo eterna porque no veía el final de esta calle. Cedo 10 metros y a punto estoy de tirar la toalla, pero ¡qué cojones! En la San Silvestre de Oviedo no puedo tirar la toalla a falta de un kilómetro, así que echo el resto en la bajada por Santa Cruz y engancho de nuevo a Lionel y Víctor, antes de curvar en Fruela y afrontar los últimos 400 metros de carrera. Esa capacidad de sufrimiento que me falta en muchas carreras solo soy capaz de alcanzarla en Oviedo.



Agonizo, no pienso, solo corro, sensación similar a la del año pasado. La experiencia anterior me da confianza para saber que puedo sacar fuerzas de donde no tengo. En mitad de Fruela Lionel pega un cambio de los que te tumban y Víctor no puede reaccionar. Me pego a la estela de Lionel y volamos por la calle Los Pozos. Nos vamos a jugar el 4º puesto al sprint y presiento que Lionel es rápido, por lo que juego la baza de trazar bien la última curva de 90 grados y afrontar la recta de meta con más inercia que él. Me abro en el último codo, estoy viviendo la misma experiencia que en 2013, empiezo la recta de meta con fuerza y a falta de 50 metros adelanto a Lionel. El ácido láctico lo noto hasta en la punta de los dedos de la mano, me descoordino y el maldito arco de meta no llega ¡Los 50 metros más rápidos pero a la vez más largos de mi vida! Miro involuntariamente hacia atrás, porque no las tengo todas conmigo, y veo que Lionel no cede, así que sigo apretando y ¡SÍ, consigo entrar en meta cuarto!

Las manos a la cabeza porque esta vez, más que nunca, encontré mi límite y coqueteé con él más de la cuenta. Sin aire suficiente en el mundo para llenar mis pulmones me doblo y disfruto de lo conseguido ¡Otro año entre los 5 primeros de Oviedo! que, aunque sea un cuarto puesto, me sabe a victoria, por lo sufrido que fue y por el nivel de los rivales.

Suárez Laso se llevó el triunfo incontestablemente, metiéndome casi 50 segundos, por detrás, Itamar Sutil y Víctor Fernández Díez completaron el pódium en una carrera controlada en todo momento. Probablemente la lucha más abierta fue la mía con Víctor Álvarez Pérez y Lionel por el 4º, 5º y 6º puesto. Finalmente fue Víctor quien se quedó fuera del Top 5, lo cual me sabe un poco mal porque tiró él toda la carrera, aunque siempre me llevó con el gancho puesto.

Esto no lo cambio por nada

Antes de poder ver a mis padres, primos y amigos, que me habían estado animando durante toda la carrera, a los 5 primeros nos subieron al camión del pódium para la entrega de trofeos. Salir a ese pódium, delante de la catedral de tu ciudad, con las luces deslumbrando tu cara, tu familia y cientos de personas abarrotando la plaza... esa sensación, lo siento, pero no la cambio por ningún otro pódium logrado esta temporada.

Trofeo en mano y con una sonrisa que va a tardar 365 días en quitárseme, despido este 2014 que ha sido, sin duda, el mejor año de mi vida, en lo personal, en lo profesional y en lo deportivo. Sólo le pido a 2015 dos cosas, una, que haya salud para todos, y dos, que pueda seguir disfrutando de lo que más me gusta al lado de la gente que me quiere.





Yo creo que con esta crónica queda justificada toda la ilusión que he puesto en la que yo siento como  "carrera del año": la San Silvestre de Oviedo. No hace falta ganar para sentirse la persona más feliz del mundo.


¡¡¡FELIZ 2015 A TODOS!!!

lunes, 29 de diciembre de 2014

SAN SILVESTRE DE MIERES 2014

Siguiendo con la tradición, dos días después de correr al prueba de Nochebuena de Gijón, volví a Mieres, para disputar una San Silvestre a la que cada año le tengo más cariño.
Parece que fue ayer cuando crucé la meta de esta prueba por última vez, cuando estaba sentado en la cafetería "Capri" tomándome un café mientras los más pequeños corrían...pero de todo esto ya habían pasado 365 días y allí volvía, lleno de nostalgia y con muchas ganas de correr.

La prueba se iba a disputar sobre una distancia de 4500 metros, dando dos vueltas iguales por las calles mierenses. Recogí mi dorsal y estuve de cháchara con unos y con otros. Primero con Barroso, que hacía meses que no lo veía y siempre presta reencontrarse con amigos del triatlón. Después con Juan Luis (Piloña), una gacela en plena forma esta temporada y claro favorito a la victoria en Mieres. Calenté con él y reconocimos juntos el circuito. Muchos de los habitualmente favoritos en esta carrera habían fallado y el nivel era algo menor este año. Aún así, sería un buen test para la San Silvestre de Oviedo del día 31.

Salida de la prueba absoluta (La Nueva España)

A las 18:00h en punto nos pusimos en línea de salida los más de 300 participantes. Había de todo, desde los "motivados" como yo, hasta los que se toman la carrera como una fiesta y que son los que mejor representan en ella el espíritu navideño.

Todos colocados, el juez listo para dar la salida y... ¡zas! uno de los imperdibles del dorsal se me cae, y el número se queda colgando. Me pongo nervioso porque quedan segundos para la salida, pero Juan Luis, que está a mi lado, pide al juez que espere a que me coloque el dorsal, en un gesto que dice mucho de este chaval ¡Muchas gracias!

¡Salida! y como es habitual la gente empieza como si la carrera se terminara en la siguiente curva. A los 200 metros Juan Luis decide empezar su andadura en solitario y se escapa del grupo sin contemplaciones. Pufff mucho ritmo, pienso. Calentarme e intentar seguirlo es una locura porque un primer km a 2:50 puede hipotecar el resto de la carrera. Decido quedarme en el grupo, donde voy con Barroso y varios chicos jóvenes que zapatean que da gusto, mientras veo con impotencia como Juan Luis se va solo por delante y abre hueco.



Pasamos el kilómetro 1 y empiezo a pensar en saltar del grupo. Entre el km 1 y el 1,5 el ritmo se ralentiza bastante y es entonces cuando decido cambiar y lanzarme a por Juan Luis. Empieza así una persecución de 3 kms en los que consigo recortarle algo al principio. Pasamos la primera vuelta y me saca unos 10 segundos.  Sigo a tope, pasando los kilómetros a 3:04, pero no consigo cerrar la brecha y me tengo que conformar con ser segundo, aunque muy contento por esa serie de 3kms finales a un ritmo alto para mí.



Típicas fotos post carrera, felicitaciones, recogida de trofeos y para casa a "pimplarme" una buena cena, que me lo he ganado.

Tres primeros clasificados (La Nueva España)

Ahora solo queda una, la que más me gusta y la que más ilusión me hace.


¡¡¡Nos vemos en Oviedo!!!!

miércoles, 24 de diciembre de 2014

CARRERA DE NOCHEBUENA DE GIJÓN 2014

Con dos días de descanso después de la carrera de Navidad de Piélagos y las patas tiesas llegó Nochebuena, y con ella la tradicional carrera de Gijón, en las Mestas. Cuarto año que la corro y de nuevo un circuito distinto con final en el velódromo en lugar de en la mítica pista de atletismo, debido a las obras en esta última.

La salida se dio con puntualidad en la avenida Albert Einstein. Más de mil corredores con ganas de hacer algo de deporte antes de la "fartura madre" de Nochebuena, nos dimos cita en la fresca mañana gijonesa. Entre ellos Borja (Playas de Castellón) y Peón (Solorunners), los máximos favoritos al triunfo. El tercer puesto iba a estar más reñido y, aunque no conocía a casi nadie de los que corrían, me sentía con ganas de luchar por él... finalmente no fue así.



Salida casi al sprint y a los 200 metros Borja abre hueco y se va solo a por los algo más de 5000 metros de recorrido. Me quedo cortado nada más salir por la tontería de dejar a las niñas delante, con el consiguiente riesgo de adelantarlas entre toda la marabunta. Primer kilómetro y voy en el tercer grupo. Por delante un corte de 50 metros que intento cerrar, similar a la carrera de Piélagos, pero que, esta vez me cuesta más y no lo consigo, quedándome en tierra de nadie ya antes del kilómetro 2.



Soy incapaz de dar caza al grupo de Peón, pero confío en que la gente vaya pinchando e ir recogiendo algún cadáver. Llegamos al kilómetro 3 y el Gármin me marca 3:04 en ese parcial ¡Hoy exploto! pienso. Por detrás llega Emilio Prada (Cangas de Onís Atletismo) y no puedo seguirle. Me hundo, sufro como un perro y paso el kilómetro 4 a 3:15. Sin embargo, en ese tramo supero a dos corredores del grupo que me precedía y eso me anima a no bajar el ritmo en el último kilómetro, entrando en meta en 8ª posición, lejos del pódium, pero contento por haber sabido sufrir en los 5100 metros de recorrido.




Sin duda las sensaciones no fueron, ni de lejos, las de la carrera de Renedo, pero todo suma y aún así me vi en la pomada. Además, hoy tuve más afición que nunca con mis padres, Juan Ojanguren, Alex y Paula animando.

Y lo mejor del día, fue el post-carrera, donde fuimos a comer con Lucas Ojanguren a Parque Principado, siendo la primera vez que salía del hospital tras el accidente y  me animó mucho verle fuera del ambiente hospitalario. Hoy lo vi mucho mejor que hace dos semanas y ese rato que pasamos juntos me da mucha fuerza para en los próximos días intentar hacer buenas carreras aprendiendo de su fuerza de voluntad y sacrificio.

Próxima parada: San Silvestre de Mieres.

No os paséis con el turrón! ;)

CARRERA DE NAVIDAD DE PIÉLAGOS

Con el comienzo de las Navidades llegan las clásicas carreras atléticas que, por las fechas en las que se celebran, tienen un ambiente especial. Por cuarto año volvía a Renedo de Piélagos a disputar la tradicional carrera Navideña donde el año anterior había ganado en categoría Popular. Esta vez iba a ser distinto, correría la carrera federada con un nivel mucho más alto de lo que acostumbran las carreras de pueblo cántabras, incentivada, sobre todo, por los premios en metálico que la organización ofrece a los 10 primeros clasificados absolutos, desde los 600 euros para el primero hasta los 60 euros del décimo.



A las 17:30h llegamos Vanesa y yo a Renedo, porque ella iba a correr la carrera popular una hora antes de la mía y teníamos que hacer la inscripción. Calentamiento con Vanesa, unos progresivos antes de que la llamaran a la salida y ¡a animar!
Espectacular carrera la que vi desde las vallas. Vanesa consiguió meterse 7ª corriendo a 4:05 min/km de media los 3,3kms de recorrido ¡ESPECTACULAR!

El alegrón por la gran carrera que había hecho mi chica me motivó mucho para la nuestra. Con media hora de retraso nos fuimos colocando en línea de salida los apenas 45 atletas federados que íbamos a tomar parte de la carrera. El alto nivel de la prueba suele echar para atrás a muchos federados, al igual que el hecho de que las categorías de veteranos y junior se corran a parte, dejándonos a los Sénior reducidos a un grupito pequeño.

Patas finas en primera fila (Diario Montañés)

Dan la salida aún con 7500 metros por delante la gente sale por debajo de 3min/km. Intento no perder mucho en los primeros metros pero me es imposible no verme engullido por el pelotón. Me cuesta coger ritmo, los primeros metros de las carreras sufro bastante y es donde me dejo demasiados segundos, pero en una prueba un poco larga, como era esta, no me importaba.
Pasamos la primera de las 7 vueltas y voy en el tercer grupo de carrera, con Iván (Piélagos) y Raúl Gándara (Avia Renedo) entre otros. Este último acelera y deja el grupo, uniéndose al que nos precedía y en el que iban Mustapha (Torrelavega) e Ilian (Piélagos).

La distancia que nos sacan es poca, unos 30 metros, así que decido cerrar ese hueco en la segunda vuelta, pegándome un buen calentón que, a la postre, mereció la pena. Me pongo a rebufo de Ilian y Mustapha toda la tercera vuelta y recupero el aliento. Y en la cuarta veo que tengo más ritmo y me pongo a tirar de ellos, rompiendo el grupo y quedándome solo en tierra de nadie. Por delante 4 kms y a bastante distancia vislumbro la silueta de mis compañeros de equipo Mohammed y Yassinne. Sigo tirando y a Mohamed lo alcanzo en la sexta vuelta. Voy undécimo y con unas sensaciones espectaculares, rodando por debajo de 3:10 el kilómetro. Sigo apretando y Yassine cada vez está más cerca hasta que en la última vuelta le doy caza, antes del giro.

¡Venga! Elegid la liebre a seguir (Diario Montañes)

Solo 400 metros a meta y el 10º puesto en juego, pero la calidad de mi compañero no me permite tan siquiera hacerle sombra y me deja atrás en un cambio  largo de 400m en el que aguanto como puedo pero cedo un mísero segundo que me separa de subir al pódium y llevarme el premio.
De todas formas el premio ya me lo había llevado antes, viendo correr a mi chica, así que puedo estar más que contento de haber compartido con ella una gran tarde de atletismo y las mejores sensaciones que he tenido nunca.

Como ya dije.... las Navidades prometen.
Próxima parada: Carrera de Nochebuena de Gijón.

¡¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!!

martes, 16 de diciembre de 2014

Cto Cantabria Cross Corto (Laredo)

Dos semanas después del Cross de Cueto se disputó el Campeonato Regional de Cross Corto individual y por Clubes, en Laredo. Carrera rapidísima, de 4,1 kms, en la que todas las escuadras tratan de alinear a sus mejores corredores para clasificar lo mejor posible por equipos.

Tras ser decimoquintos el año pasado, el nuevo Selaya-Reparte, afrontaba la competición con la ambición y las ganas de colarse entre los mejores. Tras reforzar la plantilla con gente puntera como mis compañeros de entreno, Adri y Nacio el objetivo que nos marcamos fue entrar en el podium. Luchar por el tercer puesto parecía realista.



A título individual, el nivel era altísimo, y esta vez no iba a ser tan fácil meterse entre los 10 mejores, como en Cueto. Al ser tan corta la distancia, todos los mediofondistas cántabros y aquellos que corren para equipos de la región, estaban en parrilla de salida. Por decir algún nombre: Mazouzi, Diego Cuadrado (Cayón), los hermanos Sainz, Roberto Ruiz, Pepín, Crespo (Piélagos), entre otros.
El día era desapacible y frío, pero la lluvia nos respetó en los momentos previos a la salida. Cada equipo tenía su propio cajón, y al Selaya-Reparte nos tocó uno de los del medio, en mi opinión muy bien situado. Formamos en el equipo Mohamed, Nacio, Eugenio, Víctor, David y un servidor. Lamentablemente, Adri se quedó fuera, aunque tomó la salida en la prueba y demostró luego que la decisión de dejarle fuera de los 6 elegidos no había sido la más acertada.



Pistoletazo de salida y "a toda ostia" salimos todos (porque no hay otra forma más expresiva de definirlo). El cuello de botella que se forma siempre en la primera curva nos obliga a luchar por la posición en los primeros metros, invitando al ácido láctico a unirse a la fiesta. Como siempre, me veo atrapado en los primeros metros. La carrera, de cuatro vueltas de 1 km cada una, por un circuito llano, con buen firme pese a la lluvia y sinuoso.



Los primeros giros los hice por fuera, tratando de encontrar mi sitio, pero me veía demasiado atrás. Llegué a la altura de Nacio y me puse a su estela, pero al inicio de la segunda vuelta veo que me estoy acomodando a su ritmo y decido progresar. Y en pleno progreso me pasan como aviones Andrés Mediavilla(Cayón) y Miguel Ángel Cobo (Cárcoba). ¡Esa es la rueda!



Me pego a ellos y vamos ganando puestos con mucha facilidad. Empieza la última vuelta y noto el sobreesfuerzo, aún así, intento no perder comba con Andrés y Cobo. Llegamos a la altura de Iván (Piélagos) y le superamos. Es un buen indicador de que estoy haciendo buena carrera, ya que nunca antes había sido capaz de ganarle. Me quedo un poco rezagado del grupo de 5 que me precede, pero en la zona de curvas, a falta de 400 metros a meta les cojo y empieza un sprint agónico.
Desde atrás supero a Cobo y al resto excepto a Andrés. Llegamos juntos a la pista de atletismo y esprintamos por un puesto. Iba a límite y no fui capaz de plantarle cara, teniendo que ceder finalmente y consiguiendo un 17ª puesto que me sabe a gloria.




Pero lo mejor vino cuando giro la muñeca para ver el reloj... ¡A 3:07 de media! ¡Qué pasada! Para mí es un ritmo al que nunca antes había aspirado y ver que con un mes de entrenamiento soy capaz de correr así me ilusiona mucho de cara a las carreras de Navidad.

Por equipos conseguimos ser 5º, y habríamos sido 4º de haber contado con Adri para puntuar. La próxima, en el Regional de Cross Largo, tenemos que lograr ese objetivo que se nos escapó por poco en Laredo y plantarle cara al Cárcoba.

Ahora una semana de transición para volver a darle caña en Diciembre y disfrutar en Asturias de las carreras navideñas que tanto me gustan. Si no pasa nada, mi calendario del mes de Diciembre será:

- Domingo 21: Carrera de Navidad de Piélagos
- Miércoles 24: Carrera de Nochebuena de Gijón
- 27 o 28 a elegir entre San Silvestres de Mieres, Grado, Pola de Siero y La Fresneda
- Miércoles 31: SAN SILVESTRE DE OVIEDO (MARCADA EN ROJO EN MI CALENDARIO Y RODEADA CON MIL COLORES)


Saludos y ¡a correr!

CROSS DE CUETO 2014: ¡Volviendo a los barrizales!

La vuelta al atletismo de manos del Selaya-Reparte me hizo plantearme la pretemporada de triatlón con una mentalidad algo más competitiva. Desde el Campeonato de España Universitario de 2011 no me calzaba unas zapatillas de Cross y el retorno fue al lugar que me vio debutar, a la Meca del Cross en Cantabria: El Cross de Cueto, sin duda el más longevo del calendario y el más duro.

Con apenas 2 semanas de preparación pero con unas ganas enormes de competir nos metimos entre el barro de la campa del faro de Cabo Mayor para recordar viejos tiempos. Domingo lluvioso pero con una buena temperatura, fueron las condiciones que nos encontramos en Cueto la mañana de la carrera.



Tras un breve calentamiento saludando a viejos amigos nos colocamos en línea de salida los más de 150 Séniors, Veteranos y Sub-23.


La blancura de nuestra piel duró lo que tardó en darse el pistoletazo de salida. Primeras zancadas y ya estábamos todos negros. Me coloco por el interior en la primera curva, un poco bloqueado, pero me da igual, más de 8 kms por delante con constantes subidas y bajadas dan para mucho. Mi actitud conservadora al principio me hizo pasar la primera de las 4 vueltas en mitad del pelotón, pero a partir de entonces empezó la sangría. No dejé de adelantar gente durante la segunda vuelta. En la tercera supero, entre otros, a Fabián Roncero, que aunque ahora se tome el atletismo con otra filosofía, siempre hace ilusión adelantar a alguien con esas marcas. 





Empezamos la última vuelta y me encuentro cómodo, a pesar de la gran cantidad de barro que había en el trazado. Levanto la cabeza y veo a mi compañero Mohamed, que estaba acusando los excesos en el primer tramo de carrera. Sigo mirando hacia delante y a tiro están Iván (Piélagos) y Sergio Correa (Solorunners). Les voy cogiendo poco a poco, a ritmo, pero se termina la carrera y no me da tiempo a pasarles. Aún así, 9º puesto absoluto en un circuito complicado y en una carrera en la que haber salido tranquilo fue la clave. Terminé bastante entero, y conseguí colarme en el Top 10, que realmente me sorprende. 



Aún estoy empezando, y esta era la primera piedra del camino hacia un 2015 que espero sea igual o mejor que 2014.


PD: No quiero despedirme sin antes darle la doble enhorabuena a un buen amigo, Sergio Correa, primero por su regreso a la competición tras el accidente del pasado verano, y segundo, por el carrerón que hizo.


martes, 11 de noviembre de 2014

Carta de despedida

Buenas a todos,

hoy es un día de sentimientos encontrados, un día en el que he tomado una decisión que me ilusiona, pero que a la vez me ha costado llevar a cabo. Hoy, después de tres años vistiendo los colores del Camargo Astillero de triatlón, he decidido dejar el equipo y fichar por el Bender Triatlón.

Es una decisión personal, que ya estuve a punto de tomar el año pasado y en la que el único factor que me ha impulsado a tomarla es mi amistad con Pablo Gutierrez y la ilusión de formar parte de un grupo de amigos con los que vivo más el día a día y comparto entrenamientos.
Atrás dejo a mi familia deportiva, la que más me ha querido y la que más me ha cuidado, y aunque no siga defendiendo sus colores siempre me sentiré identificado con ellos.

Aterricé en el equipo, allá por el verano de 2012. Carlos Cobo me tendió la mano cuando nadie más lo hizo y  mis nuevos compañeros me abrieron su corazón. No quiero que nadie relacione los "encontronazos" que ha habido dentro del equipo últimamente con mi marcha. Ya estuve a punto de irme el año pasado, cuando el ambiente no estaba revuelto  y si me voy ahora es por mi amistad con los integrantes del Bender y especialmente con Pablo, y no por otra cosa. Ha coincidido casualmente con momentos difíciles para el conjunto camargués, por eso espero y deseo que los que quedéis tiréis del carro y os sintáis orgullosos de vestir esos colores, como yo me siento de haberlo hecho hasta ahora. Todos en el Camargo-Astillero sois mi familia y os tengo que agradecer enormemente haber compartido conmigo estos tres años de progresión.

Me voy con el sentimiento de haber dejado atrás los mejores momentos de mi vida deportiva hasta la fecha, de haber hecho amigos y me voy, sobre todo, con la ilusión de seguir manteniendo esos amigos. Puede ser difícil de entender mi marcha, pero solo pido que miremos con un poco de objetividad a qué nos estamos enfrentando. Hacemos triatlón por afición,  una actividad que nos apasiona, y, como dije en la "gala fin de temporada", es un estilo de vida. No somos profesionales, somos amantes de un deporte precioso, y debemos ser libres de tomar las decisiones que más nos ilusionen y que más felices nos hagan, porque "hoy estás aquí, pero mañana ·nunca sabes donde te llevará la vida," y si vas a poder dedicarle tiempo al triatlón o no.

 No quiero rencores, no quiero malos rollos, estamos metidos en esto para pasárnoslo bien, y sea vistiendo los colores de uno u otro equipo seguiré considerándoos a todos como parte de una gran familia.

Gracias por lo que me habéis dado estos tres años y espero haber correspondido mínimamente con mi esfuerzo en las carreras.

Gracias Carlos y Alberto por apoyarme en esta decisión, cuando sé que no es nada fácil y gracias a mis compañeros de equipo, a TODOS los que han pasado por las filas del Camargo-Astillero desde 2012 hasta ahora.

Y ahora también gracias Pablo y al resto del equipo Bender por abrirme sus puertas y hacerme un hueco en ese grupo de amigos con los que seguro voy a seguir disfrutando de este deporte como lo he hecho hasta ahora

Un abrazo a todos,

Pelayo

sábado, 8 de noviembre de 2014

RESUMEN DE LA TEMPORADA 2014

Resultados Atletismo:
- Carrera de Navidad de Piélagos-------------------------1º absoluto (popular)
- Carrera de Nochebuena de Gijón------------------------11º absoluto (4º senior)
- San Silvestre de Mieres-----------------------------------5º absoluto (3º Senior)
- San Silvestre de Oviedo---------------------------------- 3º absoluto (2º Senior)
- 10 km Villa de Laredo--------------------------------------62º absoluto (32':27'')
- Cto Cantabria 5000m en pista----------------------------11º absoluto (3º senior)
- Milla de Polanco--------------------------------------------3º absoluto (federado)
- Milla de Selaya---------------------------------------------12º absoluto (Elite)

Resultados Duatlón:
-Duatlón de Astillero------------------------------------6º absoluto
-Duatlón de Torrelavega-------------------------------8º absoluto 
-Duatlón de Reinosa------------------------------------3º absoluto 
-Cto España Duatlón GGEE--------------------------3º GE 20-24 
-Duatlón de Santander---------------------------------5º absoluto 
-Duatlón de Reinosa------------------------------------5º absoluto 
-Duatlón de Polanco------------------------------------9º absoluto 
-Duatlón de Cabezón-----------------------------------4º absoluto (2º universitario) 
-Duatlón de Ribamontán al Monte--------------------4º absoluto 
-Cto del mundo de duatlón GGEE-------------------2º GE 20-24

Resultados Triatlón:
-Triatlón de Suances-------------------------------------5º Absoluto 
-Triatlón de Laredo---------------------------------------5º Absoluto
-Triatlón Cto Esp. Autonomías-------------------------44º Absoluto (13º por autonomías)
-Triatlón Sur de Cantabria------------------------------2º Absoluto
-Triatlón de Colindres-----------------------------------2º Absoluto (Campeón universitario)
-Triatlón de San Vicente--------------------------------2º Absoluto
-Triatlón de Comillas------------------------------------3º Absoluto (Campeón de Cantabria de Triatlón)
-Triatlón de los Históricos------------------------------4º Absoluto
-Triatlón de Santander-----------------------------------2º Absoluto


- CAMPEÓN ABSOLUTO DE CANTABRIA DE TRIATLÓN
- CAMPEÓN ABSOLUTO DEL CIRCUITO CAJA CANTABRIA DE TRIATLÓN
- 5º ABSOLUTO DEL CIRCUITO CÁNTABRO DE DUATLÓN

- ELEGIDO MEJOR DEPORTISTA DE LA TEMPORADA 2014 POR LA FEDERACIÓN CÁNTABRA DE TRIATLÓN



RESUMEN DE LA TEMPORADA DE DUATLÓN 2014

El año 2013 no pudo terminar mejor: un tercer puesto en la San Silvestre de Oviedo, compitiendo con atletas puros y rodando a ritmos impensables para mí por las calles de mi ciudad auguraban un año 2014 más esperanzador que el pasado.


Pese a alcanzar un buen estado de forma durante las Navidades, los meses de Enero y Febrero fueron una tortura académica. Con clases todas las mañanas y trabajo por las tardes, apenas puede preparar el inicio de temporada de duatlón, llegando a Astillero con lo puesto. Quizás haya sido uno de mis peores resultados del año (6º) pero sin duda es el que más valoro, siendo el primer día de la temporada que sacaba la bici de casa, ya que durante el invierno me había limitado a hacer rodillo por las noches, al volver de trabajar.



Con mi primera carrera en categoría absoluta terminada, llegamos a Marzo, un mes más relajado (académicamente hablando) y en el que pude entrenar en condiciones. Con mi particular método de plantearme objetivos muy a corto plazo, me inscribí en los 10 km de Laredo, pensando en buscar mis límites a pie... y los encontré.

Muy buenos entrenos con Nacio, previos a la cita y un duatlón de por medio como "tappering" (Torrelavega, 8º puesto) bastaron para llegar a la cita laredana  en buena forma. ¡Y tanto! En un desapacible día de frío, lluvia y viento paré el crono en 32':27'', mejorando mi anterior marca ¡Más de 3 minutos! (10km de Santander 2012, 35':42'').



Aprovechando el buen momento de forma a pie, el siguiente finde conseguí un tercer puesto en el duatlón de Reinosa, estrenando pódium esta temporada y compartiéndolo con un sorprendente García-Aja (ganador) y con Sergio Correa (segundo).



Una semana después se iba a disputar el campeonato de España de duatlón, al cual me inscribí en el Grupo de Edad 20-24. Hacia Avilés me pusimos rumbo, acompañado, como siempre, por mi familia y por Vanesa, a quienes pude dedicar una medalla de bronce muy sufrida y ganada al sprint a Sergio Correa, en un emocionante final de carrera.




Con la moral por las nubes por la medallita y tras haber conseguido mi plaza para el mundial de duatlón 2014 en el grupo de edad 20-24, comencé una preparación más exhaustiva para la cita que, sin duda, sería el gran objetivo del año. Dos meses por delante para prepararla y muchas carreras de por medio para ir cogiendo el punto.

Primero fue el duatlón duatlón de Santander, donde un error táctico en el último kilómetro de bici me privó de luchar por el pódium (5º al final), mientras que en el campeonato regional de Polanco, me tuve que conformar con un 9º puesto. Nunca se me dio bien esta carrera y la dureza del sector ciclista me penaliza bastante, aún así terminé muy satisfecho por haber sabido sufrir.



Siguiendo con la preparación para el mundial, me puse en manos de Nico, entrenador de atletismo, para afinar a pie. Y los entrenos de series en la Albericia, con Nacio, Adri y demás compañeros de la UC eran cada vez mejores. Eso sí, la agonía de entrenar en pista, cronómetro en mano, no es comparable a ningún duatlón ni triatlón.

Y antes de la cita mundialista aún restaban las dos últimas carreras de duatlón en Cantabria. La primera sería el duatlón Villa de Cabezón, prueba sin drafting donde, tras una buena bici, logré el 4º puesto absoluto y la medalla de plata en el Campeonato Universitario, tras Felipe Santamaría.
La última cita del calendario regional iba a decidir los puestos del Circuito Cántabro de Duatlón. Y fue allí, en Ribamontán al Monte, donde Aitor Gutiérrez se impuso a Pando en la general. Yo, logré un 4º puesto en la carrera, de nuevo a las puertas del podium pero con muy muy buenas sensaciones de cara a Pontevedra. Además, con este resultado certificaba el 5º puesto de la general del Circuito Cántabro de Duatlón 2014.



Y por fin llegó el gran día. Pontevedra se vestía de gala para acoger, el fin de semana del 31 de Mayo y 1 de Junio, el mundial de duatlón. El primer día los Élite se jugaron el cetro mundial, con grandes resultados para los españoles. Y el domingo fue el turno de los grupos de edad. Más de 35 duatletas salimos a por las tres medallas en mi categoría (20-24) y tras una carrera casi perfecta conseguí hacerme con la plata en mi grupo, pese a haber tenido el oro en la punta de los dedos, siendo superado, tan solo, por un inglés en los últimos metros de carrera a pie. Subidón máximo esta carrera, que, aunque se trate se grupos de edad y mucha gente se empeñe en desprestigiarlo, a mí me hizo especial ilusión, por dos motivos: primero, por poder compartirlo con las personas que más quiero y segundo, por lo duro que entrené para llegar lo mejor posible a la cita y ver recompensado en ella todo el esfuerzo de meses.






Y ese 1 de Junio de 2014 di por terminada la primera parte de la temporada, la de los duatlones.



RESUMEN DE LA TEMPORADA DE TRIATLÓN 2014

Con el mundial de duatlón como principal objetivo, no me quedó otra que sacrificar los entrenamientos de natación de cara a la temporada de triatlón. Y como soy así, que me gusta este deporte y lo que más me importa es pasármelo bien y competir, una semana después de Pontevedra estaba en la playa de Suances, listo para correr el primer triatlón de la temporada, sin mayor pretensión que disfrutar de la carrera. Como era de prever, la natación me costó mucho. Llevaba desde Septiembre sin meterme en el mar, pero sobreviví a las olas de los Locos y terminé agonizando en un buen 5º puesto.


Después de Suances tuve un par de semanas antes del triatlón olímpico de Laredo, prueba que me encanta y a la que llegué mucho mejor que a Suances. Repetí puesto, 5º, pero con mucho más nivel de participación que en la anterior. Con este puesto me colocaba segundo del circuito cántabro de triatlón, tras Sergio Correa.



Aunque en principio no era mi objetivo disputar el circuito, me vi sin querer en una buena situación y con varios meses de carreras por delante me preguntaba ¿por qué no intentar ir a por la victoria? ¡Vamos ahí Pelayín! De nuevo un calentón inesperado y ¡tachán! aparece un nuevo objetivo a corto plazo.

La siguiente semana a Laredo fui seleccionado para representar a Cantabria en el Campeonato de España de Autonomías, que se iba a disputar en Navajas (Castellón). Acompañado por Sergio, Íñigo, Mendiola, Ander y de entrenador Carlos Cobo, lo dimos todo en las calurosas tierras castellonenses, logrando el 14º puesto por autonomías y, sobre todo, disfrutando del buen rollo y buen ambiente en esta selección tan joven.




De vuelta a Cantabria tocaba ponerse el mono de trabajo con los tris regionales, pero antes, en uno de los días de entreno en la Albericia, Nico me propuso fichar por el Selaya de atletismo para este mismo año. A mí, que me picaba el gusanillo de volver a competir como federado en atletismo, no lo dudé y acepté la oferta. Tres días después debuté con el equipo en mi primera carrera en pista: un 5000 que corrí con cabeza, sin quemarme, pensando en el triatlón de Sur de Cantabria del Domingo siguiente.



En dicho triatlón, precioso, por cierto, logré ser segundo, detrás de Sergio Correa, que se afianzaba como líder de la general del circuito. Y antes del parón competitivo de Agosto, corrimos el triatlón de Colindres, en distancia sprint y sin drafting, ganado por el jovencísimo Mario Arias, a quien no pude plantar cara, teniéndome que conformar, de nuevo, con un segundo puesto y con la victoria en el Campeonato Universitario de Trialtlón, en el que compartí pódium con el presi del equipo, Carlos Cobo, y con mi compañero de entrenamientos Javi López.



Antes de irme de vacaciones cambié el chip por completo y me puse a preparar la milla de Selaya, equipo del que había comenzado hacía unos meses a defender los colores. Fue un cambio radical el pasar de correr carreras de una o dos horas a correr millas. Tan solo dos semanas tuve para adaptar mis piernas y una semana antes de lo previsto adelanté el debut en la especialidad corriendo la milla de Polanco y logrando subir al tercer cajón del podium absoluto federado. En Selaya fue otra historia. Disfruté como un enano del ambiente y de la carrera élite, de la que formé parte como invitado. El resultado discreto, pero fue lo de menos. La experiencia de salir con verdaderos especialistas de 1500 no tiene precio.



Después de las millas, en Agosto, decidí parar y descansar de las carreras. Las vacaciones laborales y algún que otro viaje me ayudaron a desconectar y volver en Septiembre con muchas ganas de luchar por la victoria del circuito en las últimas tres carreras de la temporada. Lamentablemente, Sergio Correa, el hasta ese momento líder indiscutible, sufría un accidente mientras entrenaba con la bici, lo que le hacía ser baja para el resto de la temporada, dejándome a mí como líder virtual. El puesto lo iba  a tener que defender contra dos muy buenos triatletas como son Guillermo Ruíz y Fernando Román. Entre los tres iba a estar el pódium.

El primer asalto llegó en San Vicente, donde una buena natación me permitió salir cerca de Guillermo del agua, alcanzar en bici el grupo de cabeza y jugarme en la carrera a pie la victoria con Rodri (Triatlón Santander) en un mano a mano que perdí en el último kilómetro. Da rabia que se escape la victoria de esa forma, pero para lo justito que había llegado de forma tras la vacaciones no podía pedir más. Y en mi duelo particular con Román y Guillermo salí muy reforzado de San Vicente.



La siguiente fue, sin duda, una de mis mejores carreras del año. El triatlón de Comillas, a disputarse sobre distancia olímpica y sin drafting, era además Campeonato Regional de la especialidad. Y el nivel se dejó notar con la participación de triatletas de la talla de Aimar Aguirresarobe, Emilio Monagas, Roberto Cuesta... Realicé una buena natación, en bici fui controlando a Roberto, el rival más duro a pie, de cara a la victoria en el regional, y a pie hice la carrera de mi vida, remontando hasta el tercer puesto absoluto, ganando el Campeonato Regional y proclamándome campeón absoluto del circuito Caja Cantabria de triatlón. No podía haber salido mejor la carrera. Sin duda uno de los días más felices de mi vida y compartiéndolo con mis padres y mi novia ¿qué más puedo pedir?




Con los deberes hechos aún quedaban dos carreras para cerrar la temporada. La primera no pertenecía a la liga cántabra pero la organizaba mi amigo Pablo Gutiérrez, así que no dudé en tomar la salida en el triatlón de los Históricos. La coincidencia con el Cto de España de clubes y los suculentos premios en metálico para los tres primeros atrajeron a triatletas de gran nivel, relegándome al cuarto puesto absoluto, que me dio rabia por ser el primero de los que no tenían premio. Pero no pasa nada, la carrera la disfruté muchísimo, corriendo por lugares emblemáticos de la ciudad de Santander.

Y ya para despedir el año faltaba por disputarse el Triatlón de Santander, última prueba del circuito, que ya tenía ganado matemáticamente, pero en la que quería ponerle la guinda al pastel de la temporada. El finde de Santander me fui de vacaciones con Vanesa a Port Aventura, cogiendo el avión de vuelta a Santander el mismo Domingo de la carrera, aterrizando en la capital cántabra y yendo directamente para el Sardinero a disputar el triatlón. En carrera, sin ninguna presión, me divertí mucho en un mar revuelto y con olas, disfruté en bici bregando lo que pude y me desaté a pie, consiguiendo dar caza a Fernando Barroso y entrando en meta segundo, detrás de Dani Bayón, atleta inalcanzable en la carrera a pie.




Y con ese pódium di por concluida la temporada. Una temporada larga y que, echando la vista atrás, veo difícil volver a repetir. En mi primer año en categoría absoluta corrí un total de 22 carreras, entre ellas 9 duatlones, 9 triatlones, un 10.000, un 5000 y dos millas. De todas ellas me subí 11 veces al pódium y en casi todas entré en el Top 10. Lo único que eché en falta fue una victoria absoluta... pero habrá que dejar algo para el año que viene ¿verdad? Además, estos resultados me sirvieron para ser galardonado como mejor triatleta/duatleta de la temporada en Cantabria.

Hasta entonces, muchas gracias a todos los que me habéis apoyado, porque vuestro ánimo ayuda a salir cada día a entrenar y gracias a los que en algún momento me hayan criticado, porque las criticas también me hacen más fuerte.

Saludos y os espero en la temporada 2015 con nuevos proyectos...