domingo, 16 de julio de 2017

SEMANA 3/11: Volumen de bici y mantenimiento en el resto

RESUMEN DE LA SEMANA:

- Tiempo total: 16h 41'
- Calidad: Bici con serie en cuesta (3x10') y a pie con series en cuesta (1'-30'')
- Competición: -

-Carrera a pie.............. (3 Sesiones): 3h 30' (50km)
-Bici ..............................(4 Sesiones): 11h 01' (357km)
-Natación......................(3 Sesiones): 2h 00' (6700m)
-Gimnasio.....................(1 Sesión)   : 1h 10' (70% Fuerza máxima)


Objetivo: Volumen en bici con calidad en los tres segmentos.
Sensaciones: Muy dispares. Hubo días muy buenos y sesiones con mucha fatiga.


Lunes 10 de Julio:
Bici: ¡Salida con la cabra dos horas por terreno variable (Circuito del Duatlón de Polanco) Adaptándome a la nueva bici y con unas sensaciones muy buenas.
Gimnasio post bici en Marisma. Sesión con un poco menos de peso y 12 repeticiones. Me encontré muy bien para haber hecho dos horas de cabra a 34km/h.
Natación 1500 metros soltando muy tranquilo. Metí por el medio un 100 a 1:22 para recordar a los brazos lo que es ir a ritmos alegres y listo

Martes 11 de Julio:
- Bici ¡SERIES!: Hoy tocó sufrir lo que no está escrito en el puerto de Hijas. Nunca lo había subido y hoy lo estrené con 3 ascensiones fuertes completando 3 series de 9':30'' cada una, a una media de 345w en cada subida y recuperando en la bajada. Con la tontería de ir hasta allí y volver, salieron unos 90 km.
Después de la bici tenía 6 km a pie en transición pero no los hice porque tengo una herida en un dedo que me duele horrores y no me dejaba casi ni caminar

Miércoles 12 de Julio:
Carrera a pie en ayunas a las 6 de la mañana. Madrugón al canto y rodaje tranquilo soltando las piernas de la traca de ayer en bici. Por suerte la herida del dedo no me molestó demasiado y pude hacer un rodaje normal el Z2 de pulso y ritmo.
Natación: ¡SERIES¡ A las 3 pm después de currar tocó sufrir en la piscina. En total 3000 metros con 5x300m a intensidad de Half. No salieron demasiado bien (entre 1:32 y 1:35 /100m) pero las sensaciones fueron de ir dándolo todo. Así que los días en los que uno no se encuentra bien si es capaz de sufrir y sacarlos adelante suman doble y, al menos psicológicamente suponen un refuerzo muy bueno para los momentos de carrera en los que el cuerpo diga "¡Basta!"

Jueves 13 de Julio:
Carrera a pie ¡SERIES! De nuevo sesión súper entretenida con series en cuesta exigentes: 3x1' + 3x45'' + 3x30'', recuperando 6', 5' y 4' respectivamente e incorporando un progresivo de 100 m en medio de cada descanso. ¡Qué duro! Aunque sean cortas si las haces a tope te quedas sin fuelle al final. Es un entreno se fuerza encubierto y a la vez de ritmos de carrera con terreno desfavorable. Una sesión de la que salgo muy contento porque me exprimí mucho, acabé destrozado pero creo que va a sumar cuando el cuerpo lo asimile.
-Bici en rodillo soltando después de las series a pie. Me puse en el rodillo con la idea de ver el Tour y a la vez que Froome explotaba en la subida a Peryagudes, yo hacía lo propio sobre mi bici. Me quedé vacío a los 30' de empezar y tuve que bajarme, recortando en una hora la sesión prevista. Aún así, no es preocupante porque el objetivo era soltar el trabajo de las series a pie en cuesta, que había sido muy muy bueno 1600 metros post series tratando de soltar y yendo a la mínima velocidad que me permitiese no hundirme.

Viernes 14 de Julio:
Natación de relax en un día donde el objetivo era regenerar de las palizas de esta semana. Fue una sesión variada, de 2000m con técnica, estilos y unos progresivos de 25 m para no perder chispa, pero en los que el cuerpo se encargó de recordarme que no tocaba apretar mucho. Día de transición.

Sábado 15 de Julio:
Bici:  ¡TIRADA LARGA DE 177 Km! ¡SANTA PALIZA! Salimos con los de la Renault a las 8 de la mañana Ricardo, Juanjo y yo, pero como llegamos tarde al encuentro de Astillero, nos pegamos un calentón bueno hasta Selaya para cogerles, cosa que no conseguimos hacer. De seguido subimos la Braguía a 310 w y en 22':55''. No es nada del otro mundo pero aun no estoy bien subiendo y además hay que guardar que el día es largo. Nos reagrupamos con la Renault arriba y bajamos juntos a Vega de Pas para desde ahí subir la Matalena, puerto precioso que nos lleva hasta el pantano del Ebro. Lo rodeamos, bajamos de Reinosa a Torrelavega y de ahí a Escobedo para acabar haciendo marca personal en el Alto de la Morcilla, con las piernas de esa forma, morcillosas. En total 177 km a 240 w medios normalizados, 32,3 km/h de media y +2200 metros de desnivel positivo. Una salvajada, mañana no me muevo jeje.

Domingo 16 de Julio:
Carrera a pie: Rodaje en ayunas con las patas duras como palos de la paliza de ayer en bici. Sesión regenerativa, rodando tranquilo en Z2 en torno a 4:15'/km y terminando con 5 progresivos de 100 m para acabar con buenas sensaciones. En total poco más de una hora de rodaje por terreno llano y 15 km a la saca.

Natación para soltar a última hora.... esa era la previsión, pero me entretuve en otras cosas por la tarde y el cuerpo y la mente me pedían desconexión así que esta sesión nos la hemos saltado. Y no pasa nada ¿eh? Como dice el míster, "todo está en tú cabeza".

domingo, 9 de julio de 2017

CAMPEONATO DE ESPAÑA DE BIATLÓN: Oro, bronce y antidoping

Otra semana más que se va terminando. Es la segunda de un total de 10 hasta llegar al Mundial de Ironman 70.3. Cuesta mucho arrancar tras un periodo de descanso y los primeros bloques de la planificación, que suelen ser de volumen, se hacen, a veces, un poco pesados y duros. Por eso hay que buscar estímulos que nos ayuden a motivarnos en el día a día. Esta segunda semana el estímulo fue el Campeonato de España de Biatlón, que se disputó en Gijón el Sábado por la tarde. El biatlón es una disciplina deportiva dentro de la federación de Péntatlon Moderno y que, desafortunadamente, no goza de buena salud en lo que a número de participantes se refiere. Solo Asturias, Cantabria, Castilla y León y Galicia estuvieron representadas en el Campeonato de España.

La brevedad y explosividad de este tipo de carreras, en las que hay que completar 1500m a pie, 200 metros de natación y 1500 metros finales a pie, hacen que la gente rehuya de ellas y, aunque sean muy vistosas, no tiene el “efecto llamada” de un Ironman, por ejemplo, donde cruzar la línea de meta es ya un premio, y la clasificación pasa a un segundo plano.

Pues tras una temporada centrada en pruebas de más de 4 horas me planté en Gijón para pegarme el calentón del siglo y pillar algo de velocidad en una carrera de menos de 15 minutos. El mundo está lleno de contrastes y yo quise aportar mi granito de arena pasando de la media distancia al biatlón. Mi compi de equipo, Melanie, se lió la manta a la cabeza y juntos competimos también el relevo mixto, debiendo hacer cada uno un biatlón completo pero de mitad de distancia (750/100/750).


No quise condicionar los entrenamientos a esta carrera que, para nada, era un objetivo. Así que es viernes cumplí con dos horas cañeras de “cabra” y 2000 metros de piscina con alguna serie de 100m y progresivos de 25m. El mismo sábado por la mañana hice un rodaje de 50’ y por la tarde puse rumbo a Gijón con Luis Cue, el hombre más fácil de liar de cuantos pisan tierra jajaja. Pero creo que esta vez me va a agradecer haberle “liado” porque el señorito se volvió para casa con la victoria absoluta en categoría Popular ¡OLEEE!

Llegamos con tiempo para calentar y ver a viejos amigos. Jaime Garrido, Juan Ojanguren, Lucas Ojanguren… entre otros, estaban en el puerto “chico” de Gijón disfrutando de la tarde y, los dos primeros, compitiendo en mi misma categoría por una medalla nacional. Disfruté del calentamiento charlando con ellos y viendo las carreras anteriores, con un Manolo incombustible que da igual lo que le pongan: nieve, agua, hielo… él va a estar ahí dando el cayo pase lo que pase.

Con retraso fuimos llamados a línea de salida. Situación extraña la de correr una carrera a pie con el gorro de natación y las gafas puestas, pero es que perder 5 segundos en la transición puede ser una condena en estas pruebas tan cortas. Entre categorías Junior y Sénior seríamos unos 30 participantes. Como digo, es una pena que el biatlón no sea más popular porque es un deporte muy accesible a cualquier edad y condición física. Entre los Sénior, Jaime, Carlos, Juan y yo éramos los que, presumiblemente, lucharíamos por las medallas.


Se dio la salida y me costó unos 300 metros entrar en carrera. A estos ritmos no estaba acostumbrado yo. Y, aunque las sensaciones eran buenas. no quería explotar muscularmente en el primer sprint. Algo así debió de pensar Carlos que, como yo, se vio encerrado en la salida por la gente menuda, que tienen unos primeros metros más parecidos a los de Usain Bolt que a los que un triatleta. Antes de llegar al giro de 360 grados (había que ir y venir dos veces), Carlos tomó el mando y yo me puse detrás, aunque ya volviendo decidí romper el grupo y dejar descolgados a los nadadores. Lo conseguí y al paso de la primera vuelta (750m) me había escapado con Carlos y habíamos conseguido un pequeño hueco respecto a Jaime, que comandaba el segundo grupo con el gallego Raúl Blanco a su estela.

Llegé primero a la primera transición, me quité las zapatillas y lo que pasó a continuación me hizo cubrirme de gloria. Ante la mirada de decenas de personas que me habían visto liderar, hasta el momento, una prueba de la talla de un “Campeonato de España” , el menda que aquí escribe se lanzó en bomba desde la rampa del puerto deportivo de Gijón, dejando caras de asombro y, por qué no decirlo, provocando el descojone general del público. Es lo que hay, 27 años y todavía no me tiro de cabeza.

Comencé nadando detrás de Carlos, que me superó en ese lanzamiento suicida a las aguas Xixonesas. Aún tengo que perfeccionar mi estilo “bomba” y, quizás, saltar más lejos jajajaja. El trayecto hasta la primera boya fue un suplicio. Hiper-ventilaba y no había manera de coger aire en condiciones. Bastante hice con seguir los pies de mi predecesor. De la primera a la segunda boya más de lo mismo...¿pero quién robó el aire de esta ciudad? Porque no había forma de respirar. Y mientras yo nadaba a lo perro, un grupo de 4, con Jaime y el gallego, entre otros, me adelantó como si fueran tiburones, o más bien como si yo fuera un trozo de plomo. En el tercer y último largo ya me recompuse un poco y al salir del agua quinto, las opciones de pódium pasaban por una remontada a pie y un buen calentón.

Empecé a correr como buenamente pude y poco a poco el cuerpo fue poniéndose a tono. Me coloqué cuarto y tercer Sénior (el gallego era Junior), a la estela de Carlos, al que vi superar a Jaime antes de la primera vuelta. Aproveché para hacer lo propio y ponerme segundo. Quedaba una vuelta y me sentía cada vez mejor, alcanzando a Carlos nada más dar el giro y yéndome solo a por el líder. Últimos metros por el puerto de Gijón y ¡meta! ¡Por qué poco! Me faltaron diez metrillos para pillar a Raúl, pero como él es Junior yo me hice con el Campeonato de España Sénior, por delante de Carlos y Jaime.


Pero la sorpresa llegó nada más acabar, cuando me comunicaron que debía pasar un control antidoping de orina ¿En serio? Mi reacción fue, en partes iguales, de sorpresa y de alegría, porque no solo era la primera vez que debía pasar un control sino que, el hacerlo en lo que se supone que es una prueba menor, da muestras de que hay interés de cortar por lo sano con los posibles tramposos, a todos los niveles,.

Y si habéis llegado hasta aquí y pensabais que una crónica de un Campeonato de España se acababa nada más cruzar la meta, lo siento, pero voy a entreteneros un poco más y contar el post carrera, que fue mucho más entretenido.

Cuando eres seleccionado para pasar un control, te asignan una persona para que esté contigo vigilándote en todo momento hasta que lo hagas. El problema era que 15 minutos después debía correr el relevo mixto con Melanie. Fui conducido hasta el local donde estaban las dos personas encargadas de llevar a cabo los controles, quienes me tomaron los datos, pero… ¿a ver quién era el listo que podía mear nada más competir? Antes de la carrera había vaciado depósitos hasta quedarme en menos que en reserva, lo que unido al líquido sudado tras el esfuerzo, hacía que llenar el botecito fuera poco más que una proeza. Encima tenía que volver a competir unos minutos después. No voy a engañaros si os digo que me agobié un poco en esos momentos.

Me hinché a beber en el rato que estuvieron cogiéndome los datos y, por suerte me dejaron bajar a correr el relevo mixto antes de pasar el control. Eso sí, custodiado en todo momento por una persona que no podía perderme de vista.


Con la barriga hinchada de beber y los músculos fríos de haber parado de repente para subir al local de los controladores, tocó conectar otra vez con el mundo de la competición. Unos 10 equipos tomamos la salida en la prueba de relevo mixto. Melanie lo bordó en su relevo y me pasó el testigo con el pódium casi hecho, tercera. Salí a por los 750 metros iniciales con fuerza pero no tardé ni 100 en tener que echar el freno ¡Qué rigidez y qué pesadez de estómago! El agua botaba en mi barriga y las piernas estaban tiesas del esfuerzo anterior, así que puse el modo supervivencia y acabé la carrera como pude, defendiendo ese tercer puesto y llevándonos el bronce para casa. Segunda medalla del día y muy contento por ello, pero había que volver a la realidad y luchar por el objetivo más jodido del día: llenar el puto bote.

Con mi “guardaespaldas” custodiando mis movimientos en todo momento, volví al local del control antidoping y, osado de mi, aseguré estar listo para mear… ¡Ya la hemos liado! Un protocolo, el de los controles, que ni en la elección del Papa se vio. Todo tiene que hacerse de forma rigurosa. Desde la elección del bote (obligatorio tener tres botes en una mesa para que el deportista elija uno) hasta que procedes a llenarlo, debes entrar en el baño con el controlador, lavarte las manos sin jabón y no tocar nada, secarlas con secador, abrir el sobre que contiene el recipiente, cogiéndolo por la base sin contaminar su interior, hacer lo propio con la tapa, siempre tocándola por la parte de fuera, y lo más jodido, mear hasta la rayita de 90 cl, delante y a la vista de dicho controlador.

Hasta aquí todo bien. Yo, todo motivado porque ya tenía algo de ganas, me pongo a ello y…. ¡60 cl! ¡Solo 60 míseros centilitros! Jajajaja. Y mira que apreté como en mi vida, pero allí no había más.

La liada viene cuando tienes que seguir otro protocolo igual de estricto para guardar esa primera muestra (lo tienen todo estudiado y esto suele pasar) hasta que tengas ganas y puedas completar lo que falta.

¡Una hora! Sí, sí, una hora tuve a los pobres y pacientes señores del control esperando a que me entraran las ganas. En Gijón ya no quedaban, para entonces, más que jóvenes bebiendo sidra en la calle, ni rastro de la carrera. Mientras, mis padres y el pobre Luis esperando. Estuvimos charlando sobre protocolo y tipos de controles que hay, me estuvieron explicando cómo funciona el pasaporte biológico y todas estas cosas y, en definitiva, pasando el rato con mis amigos del antidoping, hasta que por fin me vi en condiciones de completar la muestra. Oooooootra vez a repetir todos los pasos. ¡Qué tensión! No podía fallar ya la segunda vez. Por suerte no lo hice, les di lo que querían y sobró como para regar las plantas de medio Gijón . No me extraña con todo lo que había bebido.

Graciosa experiencia la vivida hoy, una aventurilla más y una crónica diferente donde el Campeonato de España conseguido pasó a segundo plano tras el espectáculo que di en el post carrera. Mañana a ponerse el mono de trabajo y a seguir labrando con buenos entrenos un objetivo que tanto Ricardo como Juan Carlos y yo tenemos claro.

¡¡Continuamos “road to Chattanooga”!!

SEMANA 2/11: Volumen, calidad y competición corta

RESUMEN DE LA SEMANA:

- Tiempo total: 15h 10'
- Calidad: Carrera a pie con series cortas (200-300) 
- Competición: Biatlón (1500 run / 200m swim /1500m run)

-Carrera a pie.............. (4 Sesiones): 4h 20' (55km)
-Bici ............................(3 Sesiones): 7h 20' (225km)
-Natación.................... (4 Sesiones): 2h 20' (6500m)
-Gimnasio................... (1 Sesión)   : 1h 10' (80% Fuerza máxima)


Objetivo: Acumular volumen y empezar a meter algo de calidad
Sensaciones: Nuevo horario de entreno (3 de la tarde) y cuesta acostumbrarse


Lunes 3 de Julio:
- Carrera a pie ¡SERIES!: Empieza seria la semana con unas series inéditas para mi. Velocidad pura con 3x (200m+100m) y recuperaciones muy largas, de 5'. Las sensaciones eran de "uyyy que me rompo" pero a medida que pasaba el entreno me fui encontrando mejor. Los 200 entre 27" y 29" y los 100 entre 13" y 14".
- Natación 1500 metros con Pablo nada más terminar en entreno de carrera a pie. La idea era no forzar pero cuando calientas los primeros 200m a 1:30 y vas cómodo, hay que aprovecharlo. Acabamos haciendo un entreno variado de palas, pull, braza, espalda y crol, con algunos cienes entre 1:24 y 1:27 y sobre todo, muy buenas sensaciones.

Martes 4 de Julio:
- Bici con Ricardo y con Pablo. Quedamos nada más salir de currar, a las 3 de la tarde, sin haber comido y con 32ºC. Resultado: BOOOOOOOOOOOOM. Explosión en San Martín, con un mareo y una flojera que casi me hacen dar la vuelta. Era la primera de las 4 horas previstas y el resto de la ruta me limité a sobrevivir. Aun no sé como subí la Braguía. No pude hacer el FTP previsto en ese puerto, como es lógico, y volví a casa a rueda de Ricardo por la Vega de Pas pidiendo la hora. PAJARÓN
Luego teníamos una transición de 6 km a pie que se quedó en  un... "me voy pa casa pa la cama directo porque no puedo con los cataplines"

Miércoles 5 de Julio:
- Gimnasio metiendo más peso que la semana pasada y bajando a 9 repeticiones por serie, en vez de 12. Pensé que iba a estar peor después de la petada de ayer en bici, pero no, me encontré con fuerza y moviendo bien los pesos en lo que me movía antes del parón post Half de Valencia.
- Carrera a pie: En principio tenía natación, pero se me olvidó el bañador en casa y acabé trotando por las Llamas 8 kilómetros tranquilamente .

Jueves 6 de Julio:
- Carrera a pie ¡SERIES! De nuevo series cortas, igual que el lunes, pero con distancias de 200 y 300 metros. Mucho más cómodo a ritmos de 300 que a ritmos de 100 y 200. Conseguí hacer 3x300 en 47", 46" y 45" y los 200 en 29" 29" 29". No soy rápido y estos entrenos me cuestan un cojón. Terminé tieso, rígido muscularmente y con poca chicha para salir en bici, que era lo previsto, así que en su lugar me tiré al agua a nadar un rato y soltar
-Natación 1600 metros post series tratando de soltar y yendo a la mínima velocidad que me permitiese no hundirme.

Viernes 7 de Julio:
- Bici cabra ¡ESTRENAMOS LA ORBEA ORDU!: Qué maravilla de bici. Hoy era el primer día que la probaba y le veo mil mejoras respecto a mi anterior cabra. Mucho más estable, segura, cómoda, rueda mejor, sube infinitamente mejor y tiene una inercia que no había sentido antes en una bici. Fui sin watios porque aún no tengo potenciómetro para esta bici, pero hice un recorrido rompepiernas, con una vuelta al Duatlón de Polanco en poco más de 45 minutos (35,6 km/h) y con la sensación de que la nueva adquisición me va a aportar mucho en las próximas carreras. Al final dos horitas de disfrute.
- Natación post bici en Marisma, con 4x100 entre 1:24 y 1:27 y 6x25 progresivos. Un poco cansadete de la semana pero bien, nadando en piscina estoy en mis mejores tiempos y creo que estaría listo para competir.

Sábado 8 de Julio:
- Carrera a pie en ayunas 50' para activar el cuerpo para la carrera de por la tarde. Voy a competir en el Cto de España de Biatlón, en Gijón (1500m run/200mswim/1500m run) tanto en individual como en relevos. Una carrera explosiva donde se va a ver el efecto de las series cortas a pie de esta semana. En este rodaje de activación estrené el GARMIN FENIX 5 que me han enviado los amigos de https://www.ciberwatch.es/  y con el que a partir de ahora voy a ir midiendo todos mis entrenos. Aproveché el estreno para comparar la medición de pulso en muñeca que lleva este reloj con la de la cinta medida con mi Forerunner 920XT y he de decir que lo clavan: 147 ppm medias para la cinta y 146 ppm medias cogidas con el Fénix 5 en la muñeca. Es una pasada poder ir sin cinta de pulso ahora que sé que puedo fiarme de la medición de muñeca. Seguiremos probando.
- COMPETICIÓN CTO DE ESPAÑA DE BIATLÓN: pues eso, que nos fuimos a Gijón y casi sin darme cuenta quedé campeón de España Sénior de Biatlón, por delante de Carlos y Jaime Garrido. Carrera a pie sub 3'/km y natación .... bueno, natación como pude. Salí del agua quinto y remonté en el último sector a pie. Después corrí con Melanie el relevo mixto, ya un poco mermado de la prueba anterior, pero sacamos bronce nacional. Y para rematar el día, control antidóping al acabar. El primero que paso y espero que sean muchos más los que me encuentre en las próximas carreras

Domingo 9 de Julio:
- Bici de crono por Oviedo entre la lluvia. Salí tranquilo para soltar de la carrera de ayer y disfruté como un enano con mi nueva montura. Subí Picu Llanza y ratifiqué lo bien que "trepa" la Ordu. Igual que ayer, llevé el Fénix 5 para comparar los datos con los del Garmin Edge 520 y la verdad es que ambos dispositivos midieron prácticamente la misma distancia: 54,6 km (Fénix 5) y 54 km (Edge). Donde sí noté alguna diferencia fue en el desnivel positivo acumulado, midiendo el Fénix 690m y el Edge 715. Seguiré probando porque de un día de lluvia no se pueden sacar conclusiones. Por cierto, las piernas perfectas, hoy había watios, aunque no los gasté.


- Natación para soltar a última hora. Aunque estaba apuntado a una Travesía en Candás, el mal tiempo y, un poco, la pereza, me echaron para atrás y cerré la semana en Marisma soltando tranquilamente 1500 metrillos.

domingo, 2 de julio de 2017

HALF VALENCIA 113: Un poeta campeón, un horno con ruedas y muchas risas


Dicen que los esfuerzos se pagan, y es que meterse la pechada de hacer dos medios Ironman en una semana no iba a pasar desapercibido para mi maltrecho cuerpo. Confiado en poder estirar una semana más el ritmo de carreras, pusimos rumbo a Valencia parte del equipo de “Apaleados Team” En concreto, don Pablo Gutiérrez, alias el “triatleta-poeta”, Segio Bolado, alias “cadena-limpia” y un servidor, alias “el-globero-playero”, más que nada por las pintas con las que me paseé por la playa de la Malvarrosa el Viernes, cuando llegamos a Valencia.

Resumen de nuestro viaje en la "Tostadora"

Tras un viaje de los que unen, sudando juntos en la tostadora de Pablo (por favor, arregla ya ese aire acondicionado), mientras sonaba de fondo Andrés Suárez, desembarcamos en el hostal La Barraca. El nombre lo dice todo… pero ¿qué podemos pedir por 20 euros/noche, en primera línea de playa, a 200 metros de boxes y en un fin de semana de Junio en Valencia? Tuvimos que hacer encaje de bolillos para caber los tres con nuestras tres bicis y las maletas en la habitación. Sillas y mesas “al palco”, cabras a la bañera, Sergio al armario… un “Tetris” en toda regla para hacernos hueco y dejar libres las “súper” camas donde pasaríamos dos noches y supuestamente tendríamos que descansar para correr un Medio Ironman. ¡Ahh! ¿que habíamos ido a Valencia a correr un Triatlón? Ya ni me acordaba.

Optimizando espacio en la Barraca, de donde sin beber, sales con resaca

Voy a romper un poco con la típica crónica aburrida y pesada en la que solo hablo de ritmos, rivales, tiempos y competición. Porque a veces las historias hay que contarlas de otra forma (en realidad soy un interesado, sabiendo que en Valencia salió una mala carrera, trato de irme por las ramas… “¡qué pájaro este Pelayo!” jejeje).

Si el viernes cuando llegamos hicimos bien el ridículo por la playa de la Malvarrosa, con Sergio yendo a la playa en playeras y calcetines blancos, yo con una bolsa de Carrefour y Pablo… bueno, Pablo es el único que se salva; el Sábado no fue menos. Decían que había olas. JA JA JA. Ya solo faltó que nos avisaran de peligro de hipotermia si tocábamos el agua. Con nuestros trajes trampa puestos (gracias Fer) catamos el caldo de Valencia, nadando entre boyas y disfrutando de una piscina de agua caliente. Todo apuntaba a que la natación del día siguiente sería sin neopreno ¡Cojonudo! Una cosa menos que lavar al llegar a casa (en realidad me estoy intentando convencer de que no está tan mal nadar sin neopreno, pero mis piernas, que flotan menos que un cacho de hierro, me recuerdan que quizás mejor sería llevar traje)

El show de Ximo: Público y protagonista

Tras acudir al show de Ximo, propulsor del Valencia 113 y de las demás pruebas del circuito nacional “Non-Drafting Series”, nos fuimos a nuestra gruta, La Barraca, para pegarnos una pequeña siesta antes del madrugón del Domingo de carrera.

A las 5:00 am sonaron las alarmas ¡pero si nos acabamos de acostar! Y es que nos gusta madrugar mucho y dejar los deberes hechos bien prontito. La salida prevista para las 7:30h nos obligó a ponernos en marcha tan temprano. Pablo y Sergio desayunaron el “potito” de la abuela de Sergio, más que nada porque no tenían otra cosa. Yo tiré de Triforza para ir ligerito a la carrera. La carga de hidratos de los días previos era más que suficiente para llegar con las reservas llenas.


Nos podemos quedar ciegos, pero este amanecer merece la pena verlo de frente

Y con lo puesto nos fuimos a boxes mientras las luces se iban encendiendo en Valencia. Salir en manga corta a las 6 de la mañana y sentir calorcito puede ser un aviso del horno que se espera horas más tarde. Ya en boxes me fui hasta el rinconcito del fondo, y allí, tímida pero bien acompañada, estaba mi Avenger TM6, que habíamos dejado el día anterior. Un número 2 flanqueaba mi bicicleta y, justo al lado, el 1, de don Emilio Aguayo, un tipo tan normal, que podría pasar desapercibido entre los más de 1000 triatletas que allí estábamos si no fuera por el pequeño detalle de llevar el dorsal 1 y ser, entre otras cosas, Campeón de España de la modalidad y haber quedado segundo, ganando a Jammes Cunama, en el Challenge de Salou, un par de semanas antes. ¡Casi nada! Pero la naturalidad de Emilio se nota incluso momentos antes de empezar la competición. Cuando otros nos ponernos más tensos que cagando sin pestillo (frase para Pablito jeje) él está tan tranquilo, charlando, sin preocupaciones y transmitiendo serenidad, un crack.

Y en estas que estábamos metiendo aire a las ruedas, cuando oigo, justo en frente ,a alguien pegar un grito acompañado de algún juramento en hebreo. Pablo, que había ido a ayudar a Ximo a colocar una valla, se acababa de atravesar el dedo con uno de los hierros salientes y sangraba bastante. ¡Qué puñetera mala suerte! Si es que el pobre, por si no tenía suficiente con los dolores de pubis, rodilla, muelas…. Ahora le habían hecho un piercing en el dedo, a menos de media hora de la salida.

Taponó la hemorragia como pudo, pero el dolor era fuerte y su cabeza empezó a funcionar negativamente. Esto fue, creo, un punto a su favor. Con la idea de que con el dedo así no iba a hacer nada en carrera, se quitó presión, se relajó y salió al Valencia 113 sin esa losa con la que suele ir a las carreras después de haber gastado todas las balas y buenas sensaciones entrenando. Me la estoy jugando, pero creo que esa liberación de presión le hizo completar la mejor carrera de su vida, como luego vamos a ver.

Caminé junto al futuro triunfador del día hacia la arena de la Malvarrosa, con un sol saliente cegador en el horizonte. Al final se iba a nadar con neopreno, aunque creo que la temperatura estaba al límite y si nos hubieran hecho ir sin él no habría protestado nadie. Ya en la arena tuve tiempo de catar las cálidas y saladas aguas del Mediterráneo, a diferencia del Triatlón de Pamplona o Madrid, donde no pude calentar. En Valencia el problema iba a ser enfocar bien las boyas, dispuestas en rombo y camufladas por ese sol que nos cegaba por completo.


Obedientes como pocos, la rayita ni se pisa
Dorsal 2 en liza y con ganas de cerrar a lo grande este primer bloque de carreras de la temporada, centrado en la Copa de España de Triatlón de Media Distancia, me coloqué en primera línea de salida. Compartiendo esa primera línea estaba Emilio Aguayo, Pakillo, César Pereira, José Andújar, Dani González, Cardona…. Y más nombres conocidos de un nivel parecido al mío. Carrera muy abierta en categoría Élite en la que, por qué no, soñaba con colarme en el pódium.


¡Premio para el que sea capaz de apuntar de frente a la boya!
Arrancó la prueba a la hora prevista y los poco más de 50 triatletas de esta primera tanda nos tiramos a las aguas del Mediterráneo como pollos sin cabeza. Ahora lo miro y hace gracia, pero los primeros metros, con el sol de frente, salimos más torcidos que la cola de un gorrino. No levanté al cabeza hasta unos minutos después de la salida, me dediqué a seguir las burbujitas que los de delante iban dejando. Al ser pocos no hubo problema de golpes, y todos nadamos limpiamente. Tardé en orientarme bastante cuando intenté por primera vez situar la primera boya. Además de estar lejos, no se veía por el sol, así que, a pies de otros, rezando para que ellos sí fueran rectos hacia donde debíamos. Llegamos a esa primera boya con los grupos definidos y, por fin, pude situarme en carrera. Como siempre, identifiqué a Sergio nadando un poco por delante, también a Andújar y a Dani. Más o menos lo previsto, los de siempre y un buen grupo para nadar cómodo. Me mantuve atechado, guardando fuerzas, el resto de la natación. No me veía con la frescura de Madrid o Pamplona y en los intentos de salirme de la traza de mis compañeros, el sobre esfuerzo para ir al mismo ritmo era demasiado, así que volví de nuevo a mi guarida dejando que el tiempo fluyera.


Los de siempre. ¡Sergio, tenemos un imán en el agua!
Tocamos la arena de la Playa de la Malvarrosa un grupo de 5 unidades,con grandes ciclistas como mi compi Sergio Bolado, Andújar o Chordá, y corrimos rumbo a la T1 por la pesada arena, cubriendo del puesto 6 al 9. Por delante habían salido Aguayo, Pakillo, Cardona, César Pereira y Fernando Santander. “No puedes perder ese tren, Pelayín” Iba pensando mientras corría como un pato mareado camino de la T1. ¡Cómo me cuesta correr después de salir del agua!


Momento clave, cagada monumental y carrera "al palco"
Entré el último del grupo a mi lugar de boxes, me quité el neopreno, más o menos rápido, me puse el dorsal y, mientras veía a mis compañeros de viaje salir con sus bicis de boxes, hice la cagada del día…. Coger el bidón de isotónico y perder 5 segundos para pegarle un trago… ¡Cinco segundos, sí, cinco puñeteros y míseros segundos en una carrera de más de 4 horas fueron una de las claves de mandar a la mierda todas las opciones! Perder ese tiempo en boxes me hizo salir acelerado, ponerme demasiado apresuradamente las zapatillas y enredarme con ellas, dejándome otros 5 segundillos irrecuperables.

Nada, que no quiere entrar la zapatilla...

Cuando pude empezar a pedalear, miré al fondo y vi el trenecito que debía haber cogido y que en ese momento me sacaba un mundo.

Camino a la perdición

Lo que sí que me saqué yo fueron los ojos durante los primeros 5 kilómetros de bici para intentar recortar el hueco. ¡QUÉ AGONÍA! ¡QUÉ CALENTÓN! A más de 350 watios y no conseguía ver más grande la figura de Dani y Bolado, que eran los que tenía inmediatamente delante. Mi intento por paliar la cagada de boxes duró hasta que las pilas dijeron basta. Cinco kilómetros y explosión. Exploté en todos los sentidos, física y mentalmente. Incapaz de contactar con ellos tiré la toalla, agaché la cabeza sobre mi Avenger y, resignado, empecé a mentalizarme de lo que se me venía encima: 80 kilómetros de bici más solo que la una y sin un ápice de fuerza. La sangría de minutos que me podían caer iba a ser antológica.

¿Cómo se gestiona esa situación? Pues intentando distraer la cabeza para que las piernas, poco a poco, vayan olvidándose del calentón y los kilómetros pasen lo más rápido posible. Mi primera idea fue disfrutar del paisaje… JAJAJAJA, iluso de mi. En medio de una autovía de dos carriles, todos para mi solito, difícilmente iba a disfrutar de las vistas. El primer tramo, hasta Náquera era todo subida y los primeros 15 km por zonas muy “rodables” y carreteras anchas.

Menos mal que tenemos grandes fotógrafos que nos alegran las carreras
Llegué al primer avituallamiento. “¡Cojonudo, porque voy un poco seco!” pensé. Con mi lengua relamiéndose y con ganas de isotónico llegué a esas maravillosas mesas llenas de bidones donde los voluntarios estaban a su bola… ¡Ni uno estaba pendiente de la carrera! Pedí isotónico y pesqué un poco de agua de milagro. El último de la mesa reaccionó a tiempo pero solo pudo darme agua…. ¡Muy bien! Kilómetro 20 y hasta el 55 no volvía a tener avituallamiento…

Sin isotónico y solo con geles y triaforza que yo llevaba conmigo, subí por las preciosas carreteras levantinas que van a parar a Náquera. Allí, un rampón de algo menos de 1 km dicta sentencia y la célula del chip recoge el tiempo de la subida. Para olvidar… dos minutos más que el año pasado… una vergüenza.

Seguía sin fuerza y desconectado, así que traté de mantenerme entretenido saludando a la gente que me animaba. Se notaba que lo hacían por pena que otra cosa, como si estuvieran dándome el pésame en vez de empujando, y casi tenía que animarles yo a ellos más que ellos a mi.

No me merezco este fotón (mucha foto pa tan poco rendimiento)

Después de coronar en Náquera, la carretera se torna “curvosa” y algo delicada durante unos kilómetros. No me la jugué nada, ¿para qué? Por la Sierra de la Calderona, espacio protegido y de gran valor turístico y natural, fui trazando las curvas de las lamentaciones. Cuando la parte técnica se terminó, empezó un tramo, ya casi hasta Valencia, descendente pero con carreteras amplias y óptimo para una rueda lenticular y un 53-11. El segundo requisito lo cumplía, pero las patitas protestaban cada vez que metía el 11, así que, como dice la canción que nos están metiendo este año hasta en las sopa: “Deeees-paaaaa-cito”.

De camino a la segunda transición volví a pasar por el avituallamiento, esta vez con los voluntarios más atentos, pero… ¡SIN ISOTÓNICO! Y mira que pedía a grito pelao que me indicaran qué bidones tenían sales… Pues no, no hubo manera y acabé de nuevo con un botellín de agua en la mano… Con el calor que hacía no me hazo ninguna gracia ir tan justo de sales.

Los pocos kilómetros que faltaban para terminar el suplicio ciclista eran por la autovía de entrada a la ciudad, y yo ya estaba más preocupado de no perderme por las calles de Valencia que de apretar las bielas. Fue entonces, mientras estaba inmerso en mis pensamientos, cuando por fin vi un atisbo de vida en esta carrera. Tras hacer 80 kilómetros más solo que la una, dos triatletas, que también competían en Elite, me dieron caza y pusieron fin a mi periplo en solitario. ¡A buenas horas! Llevaba toda la mañana buscando amigos y van a aparecer justo antes de llegar a la T2. Al menos me sirvieron para guiarme por los giros y bocacalles de la ciudad levantina y así no perderme.

Ya no sé si voy o vengo...
Llegué a la T2 detrás de ellos, en el puesto 11, y a dos veranos y medio del grupo que se disputaba el pódium y donde estaba metido el compi Sergio. Como mucho, y salvo petadas escandalosas de los de delante, podía optar a ser noveno. Llegué a mi sitio en boxes y vi que en los puestos de alrededor estaban todas las bicis colocadas. Impresiona ver un box de 1000 bicis completamente vacío salvo esa “esquinita” donde tienen su lugar reservado los Élite y donde las bicis se amontonaban. Me sentí un poco estúpido al intentar hacerme hueco apretado entre la bici de Emilio Aguayo y la de Dani González estando el resto del box vacío.

Con "toa" la calma
La “paleada” que llevaba encima me hizo tirarme al suelo y calzarme tranquilamente. Total, ya me sacaban 10 minutos los de delante, ¿Qué más daba unos segundos más? Solo me faltó cortarme las uñas y pintármelas, pero al menos aseguraba salir limpito y sin arena entre los dedos.

Me puse de pie, giré el dorsal, busqué la salida de boxes y empecé los 21 kilómetros más llanos, pero a la vez más perros, de cuantos triatlones de distancia Half haya hecho hasta ahora. ¡Qué pereza! 21 kilómetros por delante, 30 graditos de temperatura y subiendo, y una carrera en solitario, presumiblemente, que se antojaba complicada.

Vamos a ver si carburamos o gripamos motor

Aun así, salí a mi ritmo, a 3:30’/km, al que debería poder aguantar y para el que estoy entrenado. En el kilómetro 2 adelanté a los dos triatletas que me pasaron antes de la T2, y no iban lentos. ¡Para nada! Me costó lo suyo adelantarles, y eso que yo iba alegre.

Me puse noveno, y ya de ahí en adelante sí que había un mundo. El paso por las dársenas del puerto de Valencia era una lucha constante por buscar sombra. No importaba hacer más metros, cualquier hilo negro proyectado en el suelo y que sirviera para protegerse de ese solazo valía. Incluso cuando me encontré al padre de Sergio, éste indicó el camino de sombra .

La alegría de ritmo con la que salí en esos primeros dos kilómetros y que, como digo, debería haber sido la que llevara en toda la carrera a pie, se terminó pronto. Recuerdo la petada monumental del año pasado en este mismo triatlón, arrastrándole a 5’/km en el último tramo de carrera por haberme pasado de vueltas al principio. Y este pensamiento, unido a las malas sensaciones que empezaban a aparecer, me hicieron sacar la calculadora y activar el modo supervivencia. ¡Ufffff! ¿A dónde iba yo a 3:30’/km? Una locura a la que le calculaba, como mucho, 5 kilómetros de vida. Así que, coincidiendo con la entrada en el parque y al paso por la Ciudad de las Artes y las Ciencias, puse el piloto automático a ritmo de 3:50-4 e intenté aguantar como pude.
Lo bueno que tiene la carrera a pie de Valencia es que, al ser de ida y vuelta, si llegas a la mitad, por narices tienes que volver y sí o sí la vas a acabar.

"Caputi"
En el kilómetro 5, y mientras me entretenía tratando de recordar el lugar donde el año pasado tuve que hacer una excursión a los setos, me crucé con Fernando Santander, que se había dado la vuelta y venía de frente caminando. Una deshidratación de campeonato dio al traste con la gran carrera que estaba haciendo. Me animó a seguir empujando, tratando de convencerme de que los de delante iban muertos. ¡Anda que yo iba curioso!. Pero en realidad, si vas muerto con 10’ de ventaja, la muerte es menos dolorosa. Sabía que rascar algún puesto más iba a depender de grandes petadas.

Y yo iba justito, tan justito que el primer gel cayó en ese km 5…. En Orihuela lo estiré hasta el km 10, y aquí, ya en el 5 el cuerpo me pedía gasolina. Se la di y parece que me sirvió para mantener el ritmo, trotón, pero constante.

Ximo, el organizador, hace todos los años una clasificación que la llama “The Walking dead”, y que mide la diferencia entre la ida y la vuelta de la carrera a pie, clasificando primero el que más haya petado a la vuelta. Pues si el año pasado estuve en puestos de honor en esta clasificación, este año me negaba a ser protagonista, y por eso (además de porque no podía con los cataplines jejeje) fui tranquilo por las orillas de cauce del el río Turia.

Me pesa hasta el pelo del sobaco, que no tengo...

Al paso por el km 8 ya empecé a fijarme en quien vendría como líder, aunque no hubo sorpresas y pocos metros después me crucé con Emilio Aguayo, que volvía con una frescura que ya quisiera yo. Detrás de Aguayo apareció mi amigo Alberto Romero en bici. Iba acompañando al líder y compañero de entrenamientos, pero al verme pasar se dio la vuelta para saludarme.

Fueron unos pocos metros pero no veáis lo que me sirvieron. De hecho, lo primero que me salió del alma nada más verle fue un “Dame conversación” jajajajaja. Sí, no se me podía ocurrir un “dame agua”, “quítame el viento”, “márcame el ritmo”… tuvo que ser un “dame conversación”, porque el desgaste mental que llevaba tras más de tres horas de carrera sólo, me pedía más entretener la mente que cualquier otra cosa. Desafortunadamente el entretenimiento duró poco, porque Alberto tuvo que darse la vuelta e ir en busca de Emilio.

Seguí mi periplo en solitario, pero ya más entretenido y cruzándome con triatletas que volvían. Segundo iba Pakillo, tercero Andújar, cuarto Daniel González…. Me fui cruzando con todos y a mi me quedaba aún un kilómetro para el giro.

La única motivación fuer ver a Sergio relativamente cerca. Él cerraba el grupo que se había bajado a correr delante de mi y ya le había recortado casi toda la diferencia. Cuando di la vuelta en el kilómetro 10.5, eran algo menos de dos minutos los que me separaban de él.

Afronté el regreso a Valencia de la misma forma que me había tomado la carrera a pie, en modo supervivencia, y no fue hasta el kilómetro 14 cuando alcancé a Sergio. Le di un pequeño empujoncito de ánimo y seguí adelante, sin referencias y apalancado en un octavo puesto al que parece que estaba destinado.

Pero antes de pasar a Sergio me llevé la mayor alegría del día, porque, cuando tu carrera está siendo un calvario, qué menos que alegrarse por la de tus amigos. Y es que, para mi sorpresa, no había llegado yo al kilómetros 13 cuando vi venir de frente a la “bala de Liencres”, al “soneto saltarín”, al “trovador de la Arnía”, al “cohete de rima asonante”, a Don Pablo Gutiérrez. ¿Ya estás aquí? Fue lo primero que se me vino a la cabeza. Me daba la sensación de que mi presi iba muy muy adelante, y cuando me lo crucé confirmé que, no solo iba en un buen puesto, sino que también iba sobrado de fuerzas. El “cabrrrrrr….” de él me solmenó tal ostia (perdón por la expresión) al chocar las palmas que casi me da la vuelta y quedo mirando para el otro lado. Entre eso y que yo iba justo de fuerzas me pasé unos cuantos metros recomponiéndome del leñazo ¡Sí que va bien el Pablo! Jajaja

Y de ahí al final poco más, sobreviviendo como pude al calor y esquivando a la gente que disfrutaba del día por el paseo de la playa de la Malvarrosa. Me costó vislumbrar el arco azul de meta de A300W entre la maraña de turistas. Aunque como no me jugaba nada, tampoco me desesperé en esos metros finales en zigzag. Último arreón, espalda recta, zancada larga y al menos intentar disimular la “paliza” que llevaba encima.


¡¡META!! Octavo puesto Élite y cuarto medio Ironman en un mes y medio. Hoy pagué la fatiga acumulada de toda la primavera, sufrí lo que no está escrito en bici y no tuve mi mejor carrera, pero aun así, la sonrisa que se me dibujó cuando crucé la meta es reflejo de que en el fondo estoy contento, contento por haber superado momentos difíciles, contento por haber disfrutado del camino y, sobre todo, contento por lo que falta por venir, que es mucho y muy bueno.

Pero antes de cerrar esta crónica y echar las cortinas al primer acto de la temporada 2017, con la Copa de España de Media Distancia como objetivo principal, quiero acordarme del poeta más rápido de España. Porque el choque de palmas del kilómetro 13 con Pablo me dejó, además de un poco desencajado, con la curiosidad de saber qué podía hacer el del Bender Triatlón. Si en 2016 me dio tiempo a terminar la carrera e ir al hotel antes de que Pablito llegara a meta, este año no tuve tiempo ni de tomar el Recovery, y cuando aun estaba de “cháchara” con el resto de corredores que iban llegando, apareció “ricitos del oro” por meta proclamándose ¡SUBCAMPEÓN DE SU GRUPO DE EDAD EN EL HALF VALENCIA 113! ¡ENORME PABLO!

No íbamos a irnos de Valencia sin medalla ¿no?
Es la primera vez que sube a un pódium en triatlón y ahora que llegó a la cúspide de su carrera deportiva ya se puede retirar jajaja. Mira que no estoy acostumbrado, pero esta vez me tocó a mi sacar las fotos del pódium, ¡y orgulloso que estoy de ello! ¡Qué gran fin de semana!

Con el ganador, Don Emilio Aguayo
Bueno señores, como digo, punto y seguido a la temporada, tres semanas de desconexión y de nuevo a preparar los objetivos que vienen, que no son pocos:
- Medio Ironman de Buelna
- Ironman 70.3 World Championchips (Chattanooga, USA)
- Ibiza Half Triatlón (Final de la Copa de España de Media Distancia)

Gracias a todos los lectores valientes que han llegado hasta aquí y aguantan mis crónicas.

Muerte por indigestión del Éxito

Un abrazo a todos y ¡BUEN INICIO DE VERANO!

sábado, 1 de julio de 2017

SEMANA 1/11: Cuerpo y mente frescos, barriga contenta

Empezamos la primera de las 11 semanas de preparación para el Mundial con entrenamientos para ir entrando en harina. Fueron dos semanas de descanso activo las que hice, en las que aproveché para dar rienda suelta a mis gustos culinarios, cogiendo unos kilitos de felicidad y regenerando cuerpo y mente.

RESUMEN DE LA SEMANA:

- Tiempo total: 13h 04'
- Calidad: Natación con 2x800m y 4x400m
- Competición: - -

-Carrera a pie.............. (3 Sesiones): 2h 37' (38km)
-Bici ..............................(3 Sesiones rodillo): 3h 47' (80km)
-Natación......................(5 Sesiones): 3h 40' (12600m)
-Gimnasio.....................(3 Sesiones): 3h(70% Fuerza máxima, 12 rep/serie)

Objetivo: Acumular volumen y trabajo de fuerza en gimnasio
Sensaciones: Muy fresco física y mentalmente pero pesado.


Lunes 26 de Junio:
- Gimnasio: Trabajo de fuerza al 70% con 12 repeticiones en cada aparato. Pierna y brazo. ¡Qué bien y cuánto me gusta el Gym! Levanto un poco menos de peso que a mediados de Marzo pero pinta bien la cosa.
- Natación 3500 metros con dos bloques de 800 a ritmos medios (1:40'/100) + 100m fuerte (1:24) + 2x50 (38'',38'')+ técnica. Me encuentro cómodo en el agua, con las mismas sensaciones que lo dejé antes del parón, y creo que esa grasilla extra que he cogido se nota a la hora de flotar jeje.

Martes 27 de Junio:
- Rodillo en ayunas 1 hora a las 6:30 am. ¡Cómo cuesta madrugar! Para no aburrirme en el rodillo hice un entreno por bloques que yo llamo "salto de rana"(5'+1'+4'+2'+3'), recuperando el mismo tiempo, trabajando cadencia y watios controlados de Bkool en torno a 280
-Natación 2000 metrillos con el bueno de Hugo, que vino desde México y qué mejor forma que reencontrarnos un año y medio después que haciendo unos largos. Sesión sin intensidad y que no estaba en el plan.

Miércoles 28 de Junio:
 - Gimnasio: Trabajo de fuerza al 70% con 12 repeticiones en cada aparato. Pierna y brazo. Mucho mejor que el primer día, manteniendo los pesos pero con mejores sensaciones.
- Carrera a pie: Trote después del gimnasio en Z2 con un calentón por el medio de 1km a 3:03'/km. Ricardo´s dixit "hay que meter chispazos para que el cuerpo no se olvide".

Jueves 29 de Junio:
- Rodillo en ayunas de nuevo. Esta vez casi vuelvo a la cama después del intento de café para levantarme. Me sentía un poco cansado de la semana y de dormir poco así que enfoqué esta hora de rodillo a hacer técnica de pedaleo metiendo 5x (1' pedaleo pierna derecha + 1' pedaleo pierna izquierda +2' progresivos cadencia alta >250w + 1' recuperación suave).
-Natación a la hora de comer en la que completé 3000 metros en solitario e hice 4 bloques de 400 m a 1:36, 1:34, 1:34 y 1:32. Pueden parecer una mierda los ritmos, pero contando con que en piscina soy un paquete, no volteo y lo hice solo, estoy contento con el entreno.

Viernes 30 de Junio:
-Rodaje fácil a 4:15'/km de 45' antes del gimnasio a la hora de comer con 10x100 metros progresivos por el medio del rodaje. Hoy las sensaciones fueron cojonudas, estoy pesado pero me encontré muy bien.
 -Gimnasio: Trabajo de fuerza al 70% con 12 repeticiones en cada aparato. Pierna y brazo.Tercera sesión de la semana y mejor que las dos primeras. Estoy asimilando bien el trabajo de fuerza y me gusta jeje.

Sábado 1 de Julio:
-Rodillo por la mañana 1h30', probando las clases de spinning de Bkool y viendo un poco la tele. Fue un rodajillo fácil y bien sudado. Aunque tocaban 4h de bici outdoor, parece que el verano se resiste a llegar a Santander y el mal tiempo no me dejó salir de casa.
-Natación 2000 metros al gusto, en los que puedo decir que tuve las mejores sensaciones que recuerdo nadando. No hice nada especial, 1000 m de calentamiento a 1:36 y después un poco de velocidad en series de 25 metros para acabar con técnica y transferencia en un 100 (1:21), en un 50 (37'') y en 200m palas (2:55''). Me hizo ilusión hacer un 100 en 1:21, es mi récord en solitario (ya lo sé, es triste nadar solo a 1:21, peeeeero.... ye lo que hay y me es suficiente de momento).

Domingo 2 de Julio:
-Carrera a pie 1h 5' por el Parque de Invierno en Oviedo con Luis Cue. Fue un rodaje cómodo en Z2, con buenísimas sensaciones y en el que metí por el medio 2x1km, dando una vuelta a la pista de gravilla con cuestas (+15m/km) del Parque de Invierno. Las vueltas fuertes fueron a 3:13'/km y a 3:11'/km. Hacía mucho que no me sentía tan suelto corriendo.


viernes, 30 de junio de 2017

Empieza la preparación del Ironman 70.3 World Championchips 2017

Empezamos una nueva parte de la temporada con novedades importantes. Tres semanas de respiro y mañana, 1 de Julio, arranca una nueva aventura. Hasta ahora solo había utilizado el blog para hacer crónicas de carreras, pero a partir de este momento haré un seguimiento casi diario de mis entrenamientos y mi preparación para el Mundial de Ironman 70.3 que voy a correr el próximo 10 de Septiembre en Chattanooga (Tennessee, USA).




Con esto no quiero, ni mucho menos, alardear de lo mucho o poco que entreno, sino de mostrarme más cercano y abierto y que todo el mundo vea lo que es mi día a día de preparación. La preparación me la lleva la persona en la que he depositado toda mi confianza este año y que, con los resultados que hemos conseguido hasta la fecha, considero que está más que justificada esa confianza: Don Ricardo Lanza, entrenador, padre, "psicólogo" y ante todo amigo.

Mañana 1 de Julio empiezo el diario y con él dos meses de duro trabajo que espero compartir con todos vosotros. Planificación, ritmos, sensaciones, material... intentaré ir contando lo que se me ocurra relacionado con mi día a día deportivo. Y para medir todos los datos voy a testar estos dos meses el reloj Garmin Fenix 5, cedido por mis amigos de Cyberwatch ¡Espero sacarle todo el jugo al juguete!


Y como inauguración de esta sección del blog, os pongo las tres pruebas objetivo que tengo a día de hoy para lo que queda de temporada:

22 de Julio: Triatlón Olímpico de Getxo
19 de Agosto: Triatlón Valle de Buelna
10 de Septiembre: Ironman 70.3 World Championchips
22 de Octubre: Ibiza Half Triatlón






¡A POR TODAS!

sábado, 17 de junio de 2017

Test plantillas ARES: 4X1000m

El lunes tuve la suerte de recibir un par de plantillas de la empresa italiana "Project Ares". Es un prototipo nuevo, resultado de varios años de investigación y que están diseñadas para convertir una zapatilla normal en un auténtico resorte.

Fibra de carbono y Kevlar son los materiales de los que están hechas y su módulo elástico elevado permite que, cuando impactas con el suelo, devuelvan instantáneamente esa energía y ayuden a impulsarte. ¿Resultado? Pues que se corre más rápido.

Esta es la teoría, pero yo, que soy bastante escéptico para estas cosas, quise experimentar por mi cuenta y sacar mis propias conclusiones al usarlas. Llevo solo una semana con ellas y he hecho la primera prueba que voy a describir a continuación tras la cual saco las siguientes conclusiones (personales):

1. Las sensaciones al ponerlas son brutales. Notas como la pierna sale disparada hacia delante haciendo efecto catapulta. He probado todo tipo de voladoras, desde voladoras muy nobles y blandas como las Type A5 de Saucony, hasta voladoras súper reactivas (para mí las que más) como las Takumi Sens, de Adidas. Pero las plantillas convierten cualquier zapatilla en algo parecido a llevar unas de clavos de pista.

2. La mejora de ritmo obtenida fue de un 3,8% en ritmos cercanos a 3'/km y de un 4,7% a ritmos de 3:20'/km. Es decir, con el mismo pulso he hecho un 1000 a 3:20'/km sin ellas y otro a 3:11'/km con ellas. Esto supondría bajar de 33:20 a 31:50 en 10 km, que es una barbaridad la diferencia.

3. Medí los parámetros de dinámica de carrera para ver cuál de ellos tiene más peso en la ganancia de velocidad. Por este orden: longitud de zancada (+2,3-4,2%), tiempo de contacto con el suelo (-1,6-3,6%) y cadencia (+1%), son los parámetros medidos que más se modifican al correr con plantillas.

video


DESEMPAQUETANDO
Como veis, las plantillas vienen como si fueran un diamante. En una caja muy "pro" y con un diseño moderno y cuidado. Al cogerlas por primera vez me recordaron a la suela de una zapatilla de ciclismo de carretera: súper rígidas pero con un acolchado aparentemente cómodo por donde se apoya el pie. La durabilidad de la placa rígida dicen que es ilimitada, mientras que al acolchado le estiman 8 meses de uso diario. En caso de desgastarse esta parte se pueden enviar y te las arreglan a un precio menor de lo que cuesta la plantilla (o eso he leído).

 





SENSACIONES
La primera vez que las puse fue como cuando probé las zapatillas de clavos de pista: Dureza, reactividad e impulso. Hice unas rectas con ellas y sin ellas alternativamente, y con varios tipos de zapatillas. En todas las zapatillas en las que las metí noté las mismas sensaciones: transforman la playera en el equivalente a unas de clavos pero con la ventaja del acolchado de las zapatillas donde las pongas. Me llamó también la atención que cuando empiezas a correr y, sobre todo, cuando más rápido vas, menos notas lo duras que son pero más notas el efecto muelle.
Aún así, no quise hacerme ilusiones solo por hacer unas rectas y preferí esperar a hacer una prueba objetiva, con tiempos, cronómetro en mano y midiendo todos los parámetros posibles.

TESTANDO LAS PLANTILLAS: SERIES 4X1000m
El test lo llevé a cabo a las 14:00h del Miércoles 14 de Junio, en el complejo deportivo de la Sniace (Torrelavega), en un día de mucho bochorno por la humedad. Las zapatillas utilizadas fueron las Saucony Kinvara 6, una zapatilla mixta muy blandita, casi de Natural Running.



Para comprobar realmente si las plantillas dan un extra de ritmo, hice 4 series de 1000 metros alternativamente sin y con plantillas. Las recuperaciones eran de 3 minutos, bajando hasta 80 ppm aproximadamente, y las series las organicé en dos bloques.

- 1er bloque: 1000m sin plantillas a 160ppm + 1000m con plantillas a 160ppm
- 2º bloque: 1000m sin plantillas a 170ppm + 1000m con plantillas a 170ppm

Los resultados de cada bloque son los siguientes:



CONCLUSIONES

-  Las mejoras en ritmo obtenidas están entre un 3,8% (ritmos cercanos a 3'/km) y un 4,7% (ritmos cercanos a 3:15-20'/km).

 La longitud de zancada es el parámetro que más cambia al poner las plantillas. Entre un 2,3% y un 4,2%.

 El tiempo de contacto con el suelo disminuye también entre un 1,6% y un 3,6%.

 La cadencia es ligeramente más alta con plantillas, aproximadamente 1% más en ambos bloques.

 La oscilación vertical no se modifica, todo el impulso que te dan las plantillas es utilizado para avanzar y no para elevarte, aunque esto depende de la técnica de carrera que cada uno tenga.


En resumen, aunque aún es pronto para sacar conclusiones definitivas, todo apunta a que realmente sí, las plantillas ayudan a correr: alargan tu zancada y reducen el tiempo de contacto con el suelo. Yo, más que con los números, me quedo con las sensaciones que transmiten en cada zancada. Sentir ese rebote contra el suelo es una experiencia cuanto menos curiosa.

Aún me quedan pruebas por hacer y me gustaría testar al menos las siguientes condiciones:
1- Series de 1000m a tope con y sin plantillas: Aquí veríamos su verdadero potencial y si de verdad ayudan cuando vas al límite de tus posibilidades.
2- En una tirada larga de más de 20', donde quiero comprobar si en situación de fatiga muscular se les puede sacar partido igualmente.


Cualquier duda o interés que tengáis en probarlas, dejad un comentario aquí debajo o escribidme a pelayofelechosa@hotmail.com