domingo, 27 de abril de 2014

DUATLÓN DE POLANCO 2014

Cuando vi a Manuel Pando quitarme las pegatinas en los primeros metros del sector ciclista, supe que el cetro de campeón regional tenía dueño...

Un "bonito" día de frío, viento y lluvia "asgaya" amaneció para animar la disputa del Campeonato de Cantabria de Duatlón, en Polanco, sobre una distancia de 6,2km a pie, 27 km de bici y 3,1 km a pie. Y como a nadie le gusta perderse estas carreras, allí nos plantamos un séquito de 180 duatletas listos para repartir juego y posiciones.

Los de siempre, ¡qué buen ambiente! :)



Prácticamente, todo caras conocidas, con la vuelta al ruedo de mi ex compañero en la UC Dani Lanza como nota destacable. Al ser una carrera sin drafting y con una bici tan selectiva, la tortilla que se había estado cocinando en Reinosa y Santander (pruebas con drafting y muy abiertas) se iba a dar a vuelta, y los buenos ciclistas tendrían aquí una gran oportunidad para resarcirse.
Los Manu Vega, Sergio Correa, Sergio Santiago, Fragueiro, Esteban Cerro o yo mismo dejábamos paso a los Pando, Lastra, Jubera, Aitor, Aja (este está en todas jeje), Felipe, Fernando Roman... ¡Vamos! que la tortilla ya tenía forma antes de darle la vuelta.

Calentando con Fernando García Aja coincidimos en plantear la primera carrera a pie a ritmo controlado. Las duras rampas de Polanco dejan muchas secuelas para la bici y 20 segundos que pierdas corriendo puede ser más de un minuto ganado sobre las dos ruedas.

¡Arrancamos!
Con gran puntualidad Fede nos citó a todos en línea de salida y a las 17:30h arrancamos calle abajo como pollos sin cabeza. Como era de prever, Manu Vega toma la iniciativa en los primeros metros seguido de Correa y Jubera. 

Cuarteto perseguidor

Yo busco a Aja y Sergio Santiago y sin querer, nos vemos corriendo los tres juntos a los pocos metros, siguiendo la estela de Manuel Pando, que siempre da la cara. Me gusta la forma de correr de Pando, es un ritmo constante que me ayuda a regular mis fuerzas y no pasarme de revoluciones. Antes de empezar la subida de la primera vuelta ya me encontraba en el grupo con Aja, Santiago y Pando, los cuatro guardando cartuchos. 

¡Qué viene la cuesta!

Llegamos al alto y pasamos por meta para iniciar la segunda vuelta. Aunque no sea comparable, la cuesta de Polanco me recuerda un poco a la del Ironman de Roth que tuve la suerte de ver en el verano de 2011, donde miles de personas se cierran y dejan un pasillo estrecho a través del cual, uno a uno, los corredores son llevados en volandas por el público. Sinceramente, fue una de las imágenes que me dio el empujón para engancharme a este deporte. Como decía, Polanco es parecido (a otra escala), y al final de la subida se ve cómo el público estrecha la carretera y te anima.

Cuesta de Polanco

Tranquiiiiilos, esto no es Polanco, esto es Roth


Empezamos la segunda vuelta más despacio de lo que me gustaría pero pronto Pando vuelve a avivar el ritmo y seguimos adelante. Antes de la subida alcanzamos a Correa, que venía descolgándose del grupo de cabeza por culpa de un flato. Por delante Manu Vega cabalgaba solo hacia los boxes y Jubera iba cediendo metros.

Seguimos los cuatro

Llegamos a la transición en estas mismas posiciones, y tras un cambio... normal... empezamos la verdadera carrera. 27 km duros, sin drafting y con zonas bastante mojadas que a mí, personalmente, me dan mucho respeto. Mi intención era mantener la referencia visual con Aja. Es un corredor que sabe ir de menos a más y a mí eso me va muy bien. Empezamos a bajar y a los 300 metros me pasan Pando y Correa como dos obuses, uno por la izquierda y otro por la derecha. No me obsesiono porque veo que Aja no lo hace y eso me da tranquilidad. Manuel Pando empieza a perderse de vista, mientras que en la primera subida recuperamos la posición perdida con Correa. En esa misma subida me pasa Aitor....otro que pedalea que da gusto.

Arrancamos la moto, bueno, yo la Vespino y el de mi izquierda (Pando) la GP 

Los cambios en el manillar y el sillín de la bici me ayudan a ir más acoplado y más cómodo. De hecho, iba demasiado cómodo los primeros kilómetros. Bajamos a Torrelavega y ya camino de la recta de Zurita damos caza a Manu Vega. La cosa funciona y por detrás no nos cogen (pensé);  pero poco tardé en ahogarme en mis pensamientos cuando, de golpe, Lastra, Becerra, Felipe y el vasco Endika me quitan las pegatinas. Se jodió lo bueno... La referencia visual de Aja cada ve estaba más lejos. 

Empecé a notarme sin fuelle en la recta de Zurita y al girar a la izquierda para afrontar los 7 km preciosos, paralelos al Pas, hasta Oruña pegué un buena petada. Y lo que quedaba... En ese momento desconecté del grupo que me precedía y puse mi ritmo, mucho más lento pero seguro. Me costaba mantenerme acoplado y estaba deseando que llegara la subida a Pedroa. Cuando me asomé a la primera rampa cambié de idea. El viento soplaba en contra en esa zona y las piernas querían irse con el viento (en contra también). Miro para atrás y veo la figura de dos duatletas que no alcanzo a distinguir. No te preocupes, Pelayín, que en breves instantes sales de dudas. Primero fue Iker Rozas, del Santander, y después fue Fernando Román, del Buelna, los que me pasaron en el falso llano que hay nada más coronar. 

Dadme unos añitos más... poco a poco

Miraba el crono y no estaba haciendo mala bici, pero es que... ¡Cómo se nota que hizo buen tiempo estas dos semanas y la gente pudo coger la bici! jeje Yo también entrené, creía que mucho, pero visto lo visto no fue suficiente. El último dato destacable del resto del sector de bici fue la retirada de Dani Becerra que estaba marcándose un carrerón en bici.

Últimos metros de la cuesta

Sin más sobresaltos llegué a boxes el 10º, en tierra de nadie, con los dos últimos duatletas que me habían superado en bici a unos 30 segundos. Y recuperar 30 segundos en 3 km no es nada fácil, pero a ello me puse. Poquito a poco le fui comiendo terreno a Iker Rozas hasta que lo pasé antes de la cuesta. Por delante, Fernando Román giraba el cuello para ver si yo llegaba, pero me fue imposible y tuve que conformarme con una trabajada novena posición en la clasificación general.

FIN

No puedo estar descontento con el resultado, porque, una vez más vuelvo a colarme en el TOP 10 y en una carrera que no se me da nada bien. El guión escrito antes de la película no se modificó durante la filmación de la misma. Manuel Pando hizo una bici estratosférica y se llevó la victoria. Borja Jubera fue segundo y Aitor completó el podium. Les siguieron Felipe, Aja, Endika, Lastra, Fernando Roman, yo e Iker.
Haciendo resumen personal, primera carrera a pie al 80% que me permitió exprimirme en bici después. Me quedé sin fuelle pero porque lo di todo. Y una última carrera a pie con las fuerzas justas, consiguiendo el segundo mejor parcial.

¿Y ahora qué viene? Pues otras dos carreras sin drafting. De nuevo a sufrir en bici, pero es lo que toca y ¡qué leches, me gusta! Primero Cabezón de la Sal, que es campeonato universitario de duatlón, y después la última prueba del circuito, el duatlón de Ribamontán, donde quiero resarcirme del problema con la rueda del año pasado que me arruinó la carrera.

Y cómo no, me gustaría acordarme de todos los espartanos que hoy volvimos a la batalla y salimos de ella satisfechos con el combate ofrecido. ¡¡¡ Equipo, sois un lujo!!

Y nada más, ¿Habéis leído hasta aquí? Pues muchas gracias por darle sentido a estas crónicas, que escribo con la misma ilusión que leo las de los demás. No seáis vagos y ¡¡¡a escribir!!!
...y que dure...

PD: Gracias por las fotos a Vanesa, Cristina, Pablo y demás fotógrafos que voluntariamente ayudan a documentar gráficamente las crónicas ;)


miércoles, 16 de abril de 2014

DUATLÓN DE SANTANDER 2014: No hay quinto malo

Los aledaños del estadio del Sardinero fueron el escenario de la quinta prueba puntuable del Circuito Caja Cantabria de Duatlón de esta temporada;  segunda y última prueba que se disputa con drafting (permitido chupar rueda en bici).

Al igual que en Reinosa y Avilés, es conveniente pensar la estrategia en este tipo de carreras y ajustarse a las condiciones de las mismas (aunque no lo vayas dando todo siempre), para saber en qué momento hay que apretar y en qué momento no.



Con la misma ilusión de siempre me bajé desde casa al Sardinero para disfrutar de una tarde de deporte y, cómo no, para intentar quedar lo mejor posible. Esta vez fui sólo, creo que es la primera vez que voy a una carrera sin compañía, pero bueno, la logística era sencilla. Aparqué justo delante de Marismas, con la idea de pegarme una ducha nada más terminar la prueba, y me fui a la zona de salida. Allí comenzaron a llegar espartanos y demás duatletas con ganas de pasar un buen rato. He de decir que la hora previa a la carrera es uno de los momentos que más disfruto. Saluda a unos, saluda a otros, felicitas, eres felicitado... en definitiva, ¡viva el buen rollo! Aunque unos minutos más tarde nos vayamos a enfrentar, charlamos y bromeamos entre todos sobre estrategias en carrera, sensaciones, entrenamientos, enfrentamientos pasados... Yo me lo paso pipa en esos momentos.


Pero no todo va a ser "ji ji ja ja", hay que ponerse el mono de trabajo y pensar en la carrera. Análisis previo de la situación: Carrera distancia sprint, sector de bici llano y con drafting. Con eso está todo dicho, la victoria nos la vamos a jugar en el tramo final de carrera a pie un grupo de unos 20 duatletas. Si hubiese tenido que hacer una porra antes de la carrera hubiese apostado por Pando, Manu Vega, Broch, Lastra, Aitor, Felipe o yo, quizás con un punto más a favor de Manu, el mejor atleta y que, si no tiene problemas en la T2, como tuvo en Reinosa, es el favorito. Mucho hablo de la importancia de la estategia de carrera en estas pruebas, pues en Santander, aprendí que estratégicamente empecé a cagarla desde el viernes...
Viernes por la tarde, estoy viendo el reportaje del campeonato de España élite de Avilés y me fijo en que Castro, el ganador absoluto, consigue la victoria gracias a una rápida segunda transición al haber llevado plataformas en la bici y no tener que cambiar zapatillas. Esa misma tarde hablo con Pablo Gutiérrez y se lo comento: "Quizás sea buena opción para el Duatlón de Santander". Él no se lo piensa y se compra unas, yo, no...



Nos situamos en línea de salida unos 200 duatletas para darle tiza en el duatlón más rápido de Cantabria. La idea en la primera carrera a pie es controlar a la gente que va bien en bici, es decir, Pando, Lastra, Aitor, Felipe..., no dejar que se escapen corriendo y hacer la bici con ellos. Salimos a ritmo y enseguida nos quedamos solos Pando, Manu Vega, Sergio Santiago y yo. Pando va tirando del grupo todo el tiempo, llevándonos a ritmos de entorno a 3:10 el km.



 Me siento bien en ese grupito, pero tener a Manu Vega a mi lado me mosquea. Desde el momento que vi que no iba a tirar corriendo supe que esta vez sí tenía la carrera en su mano. Seguimos los cuatro juntos durante las dos vueltas por la S-20 y comenzamos el tramo extra por el aparcamiento del Sardinero. A poco más de 500 metros para llegar a la transición Manu Vega cambia el ritmo y se va solo. Yo no me vuelvo loco, el objetivo es ir con Manuel Pando e intentar llegar con él a la bici. 



Entro en el box tras correr los 4300 metros a 3:13 de media y hago la transición tranquilo, controlando, como digo, a Pando. Salimos juntos en bici, un poco detrás de Manu, Broch y Fragueiro, que nos pasó en la T1. El bueno de Manuel me dice que me ponga a su rueda, lo cual agradezco. Hacemos tranquilos los primeros metros de la bici, hasta alcanzar a Broch, Manu y Fragueiro y ser alcanzados por detrás por un gran grupo en el que van Lastra, Aitor, Becerra y Gorgonio, entre otros. En ese momento Pando arranca la moto y ataca, sacándonos unos metros y yéndose solo a por la victoria. Mismo ataque que el año pasado y que en su día le permitió abrir el hueco necesario para ser tercero, detrás de Félix y Pepín. Pero esta vez no iba a ser igual.



Me metí en el gran grupo, en el que al principio había ataques en cada curva, pero a los que se respondía sin problemas. Poco a poco fueron uniéndose unidades al pelotón, llegando, por detrás, varios integrantes del triatlón Buelna (Felipe, Bolado, Marcos, Esteban...) para controlar la carrera. El triatlón Santander y el Polanco también estaban representados en el grupo por un amplio número de corredores. Fue entonces cuando cada equipo comenzó a jugar sus cartas. Yo cuento como lo viví desde dentro: El Buelna buscaba proteger a Manu Vega y llevar el grupo a ritmo para alcanzar a Pando y que todos los bajásemos a correr a la vez, hecho que a mí me beneficiaba. El Santander, al tener a Pando por delante, no iba a mover piezas y tanto Aitor como Sobrino les bastaba con estar atentos a posibles ataques. El Polanco, fue el equipo más activo y más peligroso con Becerra, Gorgonio y Victor moviéndose como peces en el agua. Por último, el Ozono, con un Isra que lo intentó en alguna ocasión, también movió ficha en algún momento. Visto desde fuera igual no se aprecia, pero desde dentro, la lucha táctica es preciosa.



El guión lo marcó el Buelna y poco a poco le íbamos comiendo terreno a Pando. En el último giro al final de la S-20, antes de entrar en boxes, alguien atacó y se fueron tres, uno del Polanco, uno del Santander y uno del Buelna, si mal no recuerdo. Esos 20 metros podían ser claves y decantar la lucha por la vitoria a su favor, así que no me quedó otra que cerrar yo mismo el hueco, pegándome un buen calentón y ayudando a enlazar a los 20 que formaban el grupo y que también se habían quedado cortados. Ya solo quedaban unos cientos de metros para la transición y las balas gastadas en ese esfuerzo no me permitieron luchar por coger posición para bajarme a correr bien colocado. 

Llego en mitad del pelotón al cambio y cuando me bajo de la bici me tengo que cruzar para ir al pasillo donde tenía mi sitio. Me quedo atascado y entre los nervios, no sé cómo, mi bici casi sale volando. La sujeto por el manillar y corro hasta mi sitio, la poso, me quito el casco, me pongo una zapatilla, la otra, levanto la cabeza y.... ¿Dónde está la gente? ¡Madre mía, qué transición se han marcado! Y esto tiene una explicación... la mayor parte de los de mi pelotón de bici iban con las famosas plataformas o rastrales y no tuvieron que parar a ponerse las zapatillas de correr porque ya las llevaban puestas. En ese momento maldecí contra mí mismo por no haber ido el viernes a pillarme unas. Tan solo me hubiesen dado 8 segundillos, pero suficientes para salir a correr con los primeros y no verme, a falta de 2 km, en el puesto 20 y con un montón de metros perdidos respecto a gente que corre muy bien. 



Salí a ritmo, con cabeza, controlando la rabia de perder tantos puestos en la transición. En los primeros metros voy pasando duatletas pero noto que me cuesta, que estoy pagando el arreón final de la bici. Me coloco octavo detrás de Pando, al que habíamos neutralizado justo en la transición y que iba tocado. Le paso a él y a Aitor. Ya voy sexto y tengo a tiro a Isra. Pero pongo el punto de mira un poco más adelante, donde Manu Vega se estaba escapando solo y un grupo de tres (Esteban Cerro, Sergio Santiago y Fragueiro) luchaban por las otras dos plazas de podium. Alcanzo a Isra en el km 1,5 e intento sufrir para hacer un cambio de los que me gustan a mí en los 500 metros finales... pero no había gas, no pude cambiar, y los 7 segundillos con el grupo que me precedía me parecían insalvables. Última curva, 70 metros para meta y veo como entra Manu Vega, Broch, Esteban, Fragueiro y yo quinto. 



Tener tan cerca la victoria da una rabia tremenda. Hoy sí era un día para estrenar triunfo en duatlón, pero no pudo ser. No me puedo quejar tampoco, creo que hice una carrera muy constante, terminando el último sector a 3:12. El único "pero",  la segunda transición (que no fue mala pero la de los otros fue mejor), que me privó de salir a correr con el cuarteto de cabeza y poder luchar de tú a tú con ellos al final.
Los pronósticos se cumplieron; Manu Vega y Sergio Santiago fueron los dos primeros, mientras que el podium lo completó Esteban, que se marcó un carrerón y sorprendió a todos. Está muy fuerte para los triatlones. Me parece que va a ser el referente este verano en Cantabria ¡Enhorabuena y a seguir!

Por equipos puntuamos Luis, Alex, José Manuel y yo, estos tres, junto con Juan, Jesús y Pablín hicieron una carrera muy parecida, entrando todos prácticamente juntos. El resto de integrantes del equipo fueron Martín Ramos, Luis Ángel, Poo, Dani Carrera, Benaite, Álvaro, Tomás, Manolo, Carlos, Javier, Alberto, Nanduco, Rolando, Pablo y Juan Aja. En cuanto a  las chicas, (no se me olvidan, tranquilos) quería mencionarlas a parte porque, por primera vez en la temporada, se ha puntuado por equipos en categoría femenina gracias a la participación de Patri, Nuria, Sandra y Silvia ¡ENHORABUENA CHICAS!

Y nada más, ahora a cambiar el chip y a pensar en la cabra. Los próximos duatlones: Polanco y Ribamontán, son sin drafting, con lo que lo las carreras poco tienen que ver con las dos últimas.

¡Saludos y buenos entrenos a todos!




lunes, 7 de abril de 2014

CAMPEONATO DE ESPAÑA DE DUATLÓN 2014 ¡¡BRONCE!!

A mis 24 años recién cumplidos el deporte me está dando los frutos de la cosecha que, como yo digo, empecé a sembrar a los 5 años, cuando me subí por primera vez a unos esquís; a lo que le siguió, a los 7, el kárate. Más tarde fue la piragua, en 2009 el atletismo y desde 2011 hasta ahora el duatlón y el triatlón, los deportes que más feliz me han hecho y en los que día a día voy dando pasos que, no me van a enriquecer el bolsillo, pero sí me están enriqueciendo de grandes experiencias. Ayer en Avilés, conseguí la medalla de bronce en el Campeonato de España de duatlón de GE 20-24 y la clasificación para el mundial de Pontevedra, y, ahora sí lo puedo decir, cumplí los dos objetivos que tenía en mente (medalla + clasificación para el mundial).



En mi primera participación en un campeonato de España de duatlón, decidí inscribirme en distancia sprint y en el Grupo de Edad de 20 a 24 años, con la idea de aprovechar mi último año en la categoría. Conforme iban pasando los días, la lista de inscritos crecía como la espuma, hasta el punto de que en mi categoría éramos casi 50 duatletas y muchos de gran nivel. Aunque yo no conocía a nadie salvo a Sergio Correa, quien un par de días antes de la prueba me dijo que el podium iba a estar muy caro este año. De todas formas, no me gusta obsesionarme con los rivales, prefiero ir a lo mío, pensar la carrera y hacerlo lo mejor que pueda (o lo que yo creo que es lo mejor que pueda), y, de momento, siempre que salí a competir con esa mentalidad, los objetivos fueron cayendo.

En Avilés nos plantamos un ejército de Espartanos del Camargo-Astillero dispuestos a dejar el pabellón alto, y sobre todo, a pasárnoslo bien. Como la mayoría de los de mi equipo competían en la distancia "Corta" (10-40-5) pudieron animarme durante la prueba; y doy fe de que lo hicieron más que nunca y sus gritos se oían desde Esparta.



Hice el calentamiento con mi amigo Sergio Correa y con Victor González (Polanco), y, como no, con mi chica siempre pendiente de nosotros (mochila "palante", mochila "patrás"... ¡qué paciencia tienes!). Mientras calentábamos me enteré de que en Grupos de Edad distancia sprint se haría una salida partida. Primero saldrían los de edades comprendidas entre 25 y 40 años y un minuto después mi grupo de edad (20 y 24)  junto con los mayores de 40 años.

Esta circunstancia iba a ser clave en el desenlace de la carrera, y si siempre digo que la parte estratégica es fundamental en las carreras sin drafting, esta vez lo sería más aún, y el resultado iba a depender mucho de la táctica elegida y de tener suerte y que esa táctica saliera bien.

Así pues, la lectura antes de la carrera era la siguiente: Los de mi GE que corran bien saldrían el primer 5000 a muerte para intentar pillar a los primeros de los GE 25 a 40 e ir con los mejores de la prueba en bici. Esta estrategia era un arma de doble filo, porque si no llegaban a recortar ese minuto a los primeros, el esfuerzo realizado les iba a pasar factura. En mi caso esa táctica no me afectaba porque yo no tengo capacidad de correr un 5000 a 3min/km, ritmo necesario para recortar ese minuto, así que cabeza fría e intentar progresar lo máximo para coger un buen grupo de bici.



A las 16:00h fuimos hacia la salida 320 duatletas, de los cuales 50 eran con los que me iba a jugar el campeonato de España. Se dio la primera salida y rápidamente intenté coger buen sitio para no perder metros desde el principio. En apenas un minuto se dio el bocinazo a la nuestra, y la manada multicolor se puso en marcha para rodear primero las preciosas instalaciones del centro Niemeyer y dirigirse hacia el paseo de la ría de Avilés para dar dos vueltas a pie de 2,5km cada una. Si suelo sorprenderme de lo rápidas que son las salidas en Cantabria, aquí me quedo sin palabras... ¡QUÉ BARBARIDAD! Me vi sobrepasado en el primer km por decenas de duatletas que salieron como si no hubiera un mañana. Yo también salí fuerte, más que nada dejándome llevar por el grupo e intentando no perder cuerda con los de mi edad... y tanto que salí fuerte, porque el km1 lo pasé en ¡¡2:56 '/km!!



 Este sobreesfuerzo lo pagué durante el resto de carrera a pie, porque a partir de entonces el subidón de ácido láctico en las piernas no me dejaba  bajar de 3:25'/km. Aún así, no fui el único que sufrió las consecuencias de un inicio demoledor, porque, pese a bajar el ritmo, empecé a adelantar chavales de mi edad que iban reventados, ya en el km 2. En el primer paso por el puente de color, donde estaba la mayor parte del público, perdía 20 segundos con el grupo de cabeza. Al ir mezclados con los que habían salido con 1 minuto de compensación, no tenía muy claro en qué puesto iba, pero lo que sí sabía es que cuanto más progresara en el grupo, mejor pelotón de bici iba a tener.



Llegué a la T1 el 6º de mi grupo de edad, corriendo a 3:17 de media el primer 5000 y con las piernas un poco saturadas, pero con mejores sensaciones que después del primer kilómetro. Por delante iban Mario García Moreno y Josep Gómez, que, como digo, apostaron por tirar a tope para cazar a los primeros que salieron 1 minuto antes, y les salió bien la jugada, pudiendo ir en bici con el grupo de cabeza absoluto. Por detrás Sergio Correa se quedó en tierra de nadie, seguido de Mario Espinosa y Pablo Artime. Esta circunstancia fue clave en el devenir de la carrera. Por mi parte, llegué a boxes con un nutrido grupo de duatletas de todas las edades.

Nos subimos a la bici para afrontar los 20 km completamente llanos y con drafting, y enseguida sucedió lo que no me esperaba. Empezó a llegar gente por detrás y se pusieron a tirar como burros del grupo. Nos juntamos las de 30 en la primera vuelta y la colaboración era increíble. Ahí no tenía nada que hacer, más que dar las gracias a los que iban tirando e intentar descansar lo máximo posible para dar el resto en la última carrera a pie. Al final de la primera vuelta cogimos al grupo de Sergio, en el que iban solo 3 duatletas, y ya éramos el segundo pelotón de carrera. Me mantuve a cola de grupo, controlando un poco a los de mi categoría y con mucho cuidado con las aglomeraciones en los giros complicados. En los últimos kilómetros, ya volviendo hacia el Niemeyer, la tensión empezó a notarse en el grupo, y esta vez quería estar atento a los posibles ataques fuera a haber, porque, perder 10 segundos al bajarse de la bici significaba perder la carrera. Fui progresando poco a poco en el pelotón hasta colocarme entre los 5 primeros, esperando a que alguien saltara... pero nadie lo hacía. El ritmo seguía siendo alto y era complicado escaparse.

 Aún así, en un grupo tan numeroso, la diferencia entre bajarse a cola de grupo y bajarse en cabeza son muchos segundos. Habiendo aprendido de mi error en Reinosa, estuve atento y a menos de 1 km de llegar a la transición, Sergio Correa tomó el mando, y yo detrás. Fue un kilómetro de lucha por la posición de la que salí peor parado de lo que me esperaba. Me bajé de la bici el 7º del pelotón de 30 y comenzamos a correr descalzos por la eterna zona de transición, hasta donde teníamos que dejar las bicis. Me quito el casco, me pongo las zapatillas y a por los últimos 2,5 km donde se iba a decidir la tercera plaza del podium.



Los primeros metros después de dejar la bici fueron frenéticos. Empecé corriendo como un pollo sin cabeza, a escasos 10 segundos de Sergio, que lideraba el grupo. Los gritos de Vanesa y de mis compañeros de equipo me pusieron las pilas y a los 200 metros ya era el segundo del grupo de bici. Paso el km 1 en 3:08 y me veo fuerte, voy recortando terreno hasta que lo alcanzo a mitad de segmento. Todavía quedaban 1250 metros con el viento en contra. He de decir que en ese momento pensaba que íbamos primero y segundo. Le miro y le digo que tenemos la medalla, que por detrás no nos pillan. Sin embargo nos íbamos a jugar los dos el tercer puesto. Vamos juntos toda la vuelta, respiración agitada. Yo me encuentro bien pero con la clase de Sergio prefiero no confiarme. Pienso si cambiar de ritmo lejos o dejarlo para el final y decido esto último. Entramos en paralelo al último puente, me toca la espalda en señal de "buena suerte, vamos a dar espectáculo" y entre la euforia del público nos lanzamos en un sprint agónico de 200 metros. Llegamos juntos a contrameta, pego un arreón y no vuelvo a mirar para atrás hasta el final. Instintivamente cruzo la línea de meta con los brazos en alto. Acababa de conseguir algo, no sabía el qué, pero algo había hecho. Me arrodillo en el suelo avilesino y disfruto del momento. 




Nada más incorporarme veo a Vanesa emocionada ¡TERCERO, TERCERO DE ESPAÑA! me dice entre lágrimas. Entonces nos fundimos en un abrazo y empiezo a ser consciente de lo sucedido. Puff  ¡menudo final! 



Lo que más rabia me da es que tuvo que ser con Sergio con quien me jugase la medalla ya que me hubiese hecho muchísima ilusión compartir podium  con él en un Campeonato de España. Para mí, el momento de la carrera fue ese toque en la espalda a falta de 200 metros, aún con la tensión del momento, a escasos segundos de jugarnos el bronce en un cara a cara, Sergio me dio una lección de lo que es ser un buen competidor, juego limpio, noble y honesto. Fuera quien fuese el que cruzase primero la línea de meta me iba a sentir orgulloso de tener rivales como él. ¡Chapeau!

Mis compañeros de equipo no tardaron en asaltarme y tirarse encima de mí como locos. ¡qué pasada! Estaban eufóricos, y yo, en una nube. ¡Lo que me había costado conseguir esa medalla y la de tiempo que llevaba pensando en esta carrera! Ver como todo el camino recorrido cobró sentido al cruzar la línea de meta me hizo tremendamente feliz. Y lo mejor de todo es que ese bronce trae de la mano una plaza para correr el mundial de duatlón sprint en Pontevedra, el próximo 1 de Junio. Así, que como dije en la crónica de los 10 km de Laredo, todos nos movemos por pequeños retos o motivaciones, y en este caso, correr un mundial y encima en España es la mejor motivación posible para levantarse cada día con ganas de comerse el mundo.



Tras la carrera sprint tuvo lugar la carrera de distancia Corta, en la que participaban la mayor parte de los espartanos. Intenté devolverles los ánimos que ellos me habían dado unos minutos antes y disfruté mucho viéndolos a ellos disfrutar desde dentro de la carrera. Además, todos terminaron contentos con los resultados, y en especial Cifrian, que se llevó la plata en su grupo de edad y sumó la segunda medalla para el equipo en el nacional. En esta última carrera también se llevaron el oro en sus respectivas categorías dos cántabros: Israel Lastra (Ozono), que además fue el ganador absoluto de la prueba, y Daniel Becerra (Duatlón Polanco). Mi más sincera enhorabuena para ellos.

Y con todos los deberes hechos ya sólo quedaba disfrutar de nuestro momento, la entrega de medallas. Nunca me había subido a un podium tan espectacular. El montaje, el protocolo, el escenario... era un sueño estar viviendo eso. Pasadas las 9 de la noche, por fin me subí al tercer cajón y recibí la medalla de bronce de manos de Arantxa, compañera del equipo de atletismo de la UC y a la que quiero agradecer su apoyo durante todo el día, estando pendiente de nosotros, animando y ayudando en la organización.



Y nada más, quizás la longitud de las crónicas sea proporcional al grado de satisfacción de lo conseguido, porque aparte de estar muy feliz veo que llevo un buen "tocho" redactado, así que no os voy a aburrir más que la semana que viene vais a tener que leer otra del duatlón de Santander. Porque, mientras me lo siga pasando así de bien, este deporte me verá la cara mucho tiempo.

Muchísimas gracias a todos los que os sintáis partícipes de esta medalla


Saludos!!

martes, 1 de abril de 2014

DUATLON DE REINOSA. ¡¡PRIMER PODIUM DE LA TEMPORADA!!

Seguimos sumando carreras y seguimos sumando buenos resultados. Hoy en Reinosa conseguí subirme a mi primer podium en duatlón desde que estreno categoría y no lo hacía desde el Duatlón de Oviedo el año pasado.

Después de desquitarme en Laredo con un 10000 agónico, tocaba empezar a pensar en el segundo objetivo de la temporada.... peeeero antes, un test: Duatlón de Reinosa. La semana después de Laredo fue un poco rara. Los tres días siguientes a penas pude hacer nada por las secuelas que deja una carrera sobre asfalto de 10 km a ritmos muy exigentes para mí. Aún así, como dice mi amigo Pablo Gutierrez, hay que creerse que lo entrenado días atrás, la forma no se va de un día para otro, y aunque esta semana no puede hacer buenas sesiones, llegué a Reinosa con muchas ganas de probarme.



El hecho de que sea un duatlón sin drafting cambia completamente el enfoque de la prueba, y la parte estratégica cobra mucha importancia, como quedó demostrado tras la carrera, con una clasificación final sorprendente.
Más de 150 duatletas desafiamos al frío y a la lluvia y nos plantamos en la capital campurriana para poner en marcha la máquina de fabricar endorfinas. Como siempre, me gusta pasar revista a los participantes, pero esta vez, salvo Pando y Lastra no faltaba absolutamente nadie: gente que zapatea como Manu Vega, Pepín, Correa, Rodri, Sergio Santiago... o  gente que destroza las bielas de la bici como Aitor, Fer (este corre y destroza bielas simultáneamente), Felipe, Toñín... y puedo estar aquí nombrando hasta mañana. Lo bonito de esta prueba era lo igualada que iba a estar. ¿quién se atreve a apostar? Creo que la lista de favoritos llevaba más de 20 nombres escritos, y encontrarse en la salida de una carrera con 20 personas que pueden ganar es un aliciente enorme para el espectador.



Con algo de retraso, el alcalde de Reinosa dio la salida y, como me temía, salimos escopetados. No te queeeeemes Pelayin, iba diciéndome... pero daba igual, primer km a 3:10... e iba sobre el puesto 10. Después del primer km empezaron a formarse grupos. Por delante se escaparon Pepín, Manu Vega y Correa, y por detrás yo me quedé en el grupo con Toñín, Rodri, Sergio Santiago (qué buen chaval eres campeón :) ) y Fragueiro. 



A ritmo de 3:20 me sentía muy cómodo y no veía la necesidad de gastar balas... porque yendo con gente potente en bici sabía que íbamos a enlazar con el terceto de cabeza sin problemas. Así que mente fría y controlando el ritmo en este sector, en el que se nos unió por detrás Aja, que venía de menos a más.



Llegamos a boxes los seis y cogemos la bici juntos, pero no hay entendimiento. Los del Santander quieren esperar al grupo perseguidor donde vienen sus compañeros Aitor y Gorka. Tardan poco en darnos caza y cuando lo hacen, empiezan a relevarse hasta alcanzar a los tres de cabeza antes del km 8. ¡Ya está armada!

 Cada vez somos más en el grupo y nadie mueve ficha, hasta que Aitor, el más valiente, arranca, nos saca unos metros y nadie salta a por él, así que se marcha solito. Se respira tensión en el ambiente, vamos casi parados y, mientras, voy cogiendo aire, porque preveo hachazos al inicio de la subida. Empezamos a subir y me extraña que sigamos yendo lentos... para mí mucho mejor, cuanta más subida nos quitemos de en medio más posibilidades hay de llegar con el grupo a boxes. Pero la tranquilidad se terminó pronto cuando Felipe lanzó un ataque a 300 metros del alto y al que no pudimos responder.



 El giro en el cono fue agónico, saliendo todos como balas cuesta abajo... Me faltaron 4 dientes, por lo menos, en el plato grande.... ¡Qué manera de bajar! Cuando empezamos el llano nos volvimos a reagrupar y me di cuenta de que faltaba Aja, que había saltado detrás de Felipe y se había ido con él...¡Menudo peligro tienen estos dos! Y ese fue el detalle que decidió la carrera. En nuestro grupo los intereses recaían ahora sobre el Polanco, ya que el Santander (con Aitor) y el Buelna (con Felipe) tenían gente por delante, y no se iban a poner a tirar.

Llegamos a boxes en pelotón, a unos segundos de Aja, Aitor y Felipe. Correa fue el más listo del grupo y salió el primero de la transición. Yo, que sigo siendo un poco cagón cuando llego en pelotón a boxes, me dejé caer a cola de grupo y me bajé de la bici mal colocado. Aún así, un buen cambio de zapatillas me permitió empezar a correr el 12. 



La lucha estaba servida, ahora sí tocaba darlo todo. Nada más salir paso a Nacho, Felipe, Toñín, Rodri... y a unos cuantos más. Voy cuarto y por detrás viene zumbándome  la oreja Manu Vega... Solo es cuestión de tiempo que me adelante (pensé), pero pasaban los metros y yo me iba acercando a mis predecesores, hasta pasar a Aitor t ponerme tercero al inicio de la última vuelta. Pufff no se me puede escapar el puesto, no me perdonaría dejar escapar un podium en los últimos 500 metros, así que aprieto y llego al  último cono con margen suficiente sobre Manu como para dejarme ir los últimos 50 metros y disfrutar de mi primer podium de la temporada.



 Por delante, Fernando García Aja, el más listo de la clase, se llevó el gato al agua sorprendiendo a todos. Fue valiente, se atrevió a atacar en bici, arriesgó cuando tuvo que hacerlo y ganó merecidamente. Por detrás Sergio Correa se coló segundo y a punto estuvo de robarle la victoria a Aja, le faltó un último cambio al final. El top 10 quedó de la siguiente manera
1. Aja
2. Correa
3. Yo
4. Manu Vega
5. Aitor
6. Pepín
7. Fernando Roman
8. Rodri
9. Broch
10. Gorka



Y esto fue todo en Reinosa, podium absoluto y para casa más contento que unas castañuelas. Ahora espero ratificar estos resultados... pronto... jejeje

¡Enhorabuena a José Alonso por su primer podium en duatlón al quedar segundo sub 23 y a David por el debut!


Saludos, gracias por leer la crónica y ¡a seguir disfrutando del deporte!

lunes, 24 de marzo de 2014

10 km Villa de Laredo 2014: ¡¡¡32:30 CONSEGUIDOOO!!

Todos a los que nos gusta el deporte sabemos lo más sacrificado de este mundillo es el día a día y ser constantes en nuestra rutina de entrenamiento. Pero esos entrenamientos somos capaces de sacarlos adelante cuando tenemos algún objetivo que nos sirve de motivación, bien sea por conseguir una marca, por terminar una carrera o simplemente por hacer deporte para adelgazar y sentirse bien con uno mismo.  Pues yo no soy menos y al comienzo de la temporada 2014 empezaron a rondar por mi mente tres objetivos que me están sirviendo de motivación. El primero de ellos ya lo tenía en mi cabeza desde hace más de un año pero no se habían dado las circunstancias para llevarlo cabo: bajar de 33 min en los 10 km.

Cuando mi amigo Ignacio me comentó la posibilidad de correr los 10 km de Laredo con un dorsal preferente (cajón reservado en la salida) no lo dudé, ahora o nunca. Estábamos en el mes de Enero y venía de quedar tercero en la San Silvestre de Oviedo, así que mi estado de forma a pie era bueno. Y hoy, 22 de Marzo de 2014, se disputó esa carrera donde 1500 atletas nos dimos cita para intentar volar por el asfalto laredano. 

Los dioses del tiempo nos lo quisieron poner un poco más complicado con la lluvia y el viento que sopló a más no poder. A pesar de eso, allí me planté con Vanesa y con un carretillo lleno de ilusión de ver reflejado en el cronómetro todo el entrenamiento y esfuerzo de estos meses y sobre todo, ver a mi chica acabar su primer 10000. Tras unos momentos previos muy agradables con mis compañeros de entrenamiento de la UC: Omar, Nacio, Álvaro,  Sergio y Adri, nos pusimos el mono de trabajo y empezamos a pensar en la carrera.



En parrilla de salida 4 africanos que iban a intentar batir el record de la prueba, además de alguno de los mejores mediofondistas españoles como Arturo Casado. Me coloqué en mi cajón, del dorsal 100 al 200 y hablé con Nacio de la estrategia a seguir. La semana previa entrenamos juntos y considero que el nivel que tenemos es parecido, al igual que el objetivo que era bajar de 33 minutos. Varios días atrás, nuestro plan era ir juntos, salir a 3:18 y en los últimos 2 km intentar rascar algún segundo al crono. Pero visto el panorama de viento en contra en toda la ida del circuito, le comenté a Nacio que lo mejor era salir fuerte, coger un grupo que tuviera más ritmo que nosotros para ir resguardados del viento en contra y a la vuelta sufrir para no perder la rueda del grupo y volver a hacer con ellos el tramo de viento en contra hasta el km  7, y de ahí a meta, ya con el viento a favor tirar como pudiéramos.
Yo adopté esa estrategia pero Nachete quiso salir a ritmo, a 3:18 constante, así que iban a ser carreras paralelas pero con un mismo objetivo.


Suena el silbato y ¡a correr como aviones! La salida, como era de esperar, fue rapidísima y éramos tantos y tan agrupados que no se notaba el viento en contra. Paso el km 1 en 3:15 y me veo bien, muy entero, así que progreso un poquito más en el grupo y paso el km 2 en 3:08... puff igual me estaba pasando. A partir de ese momento ya se empiezan a formar grupetas y la mía parece bastante buena. En ella estaban atletas que conozco de carreras de Asturias como Murujosa, Álvarez Prado o Edu, que sé que pueden bajar de 33 minutos. Unos metros por delante iba el grupo de Andrés Mediavilla, pero ya me parecía demasiado intentar ir con ellos.


 Con el viento a favor la gente vuela y salen los km 3 y 4 a 3:09 y 3:11... maammma mía, quizás demasiado rápido pero me encuentro bien. Llegó un momento en el que me quedé sólo por delante de mi grupo y decidí ir en busca del grupo precedente para  resguardarme del viento en la vuelta, pero no fui capaz y volvieron a enganchar por detrás, poniéndose a mi rueda todos ellos.



 Les marqué 3:18 en los km 5 y 6, y en cuanto llegamos al final del paseo, en el km 7, y empezó el último esfuerzo con el viento a favor, a casi todos se les encendió una mecha en el culo y empezaron a correr como gacelas. Ahí comenzó mi agonía, iba perdiendo fuelle poco a poco y sufriendo como un perro por correr un poco por debajo de mi ritmo objetivo (3:18). La estrategia pensada antes de carrera estaba yendo de maravilla y muy mal tenía que darse para cagarla y no cumplir con el objetivo. Llegamos al km 9, con las calles de Laredo abarrotadas de gente, la motivación por las nubes y las fuerzas por los suelos, pero no podía abandonar ahí. "Tanto remar para morir en la orilla" nunca fue mi dicho, así que di el resto y encaré la recta de meta con la incertidumbre de ver el cronómetro de meta, al fondo, marcando el menor tiempo posible. Faltan 100 metros y veo 32:15... 32:16...32:17 ¡Madre mía qué agonía! 32:18... 32:19...32:20... 32:21... 32:22...32:23...32:4... 32:25... 32:26...32:27.... ¡Que no llegooooo! ...32:28... 32:29... ¡METAAAAAAAAAA!


En ese momento no había suficiente aire en Laredo para satisfacer la necesidad de mis pulmones, y así se puede ver en el vídeo de Corriendo Voy de la llegada. ¡CONSEGUIDO! Primer objetivo del año superado con creces y consiguiendo pegarle un mordisco a mi anterior marca de 10km de nada más y nada menos que...¡TRES MINUTOS! Cojo aire y espero a que llegue mi compañero Nacio, que entra también con MMP en 33:30  pero descontento por no haber elegido bien la estrategia... (colleja educativa: la próxima vez me haces caso y lo consigues, porque tienes calidad de sobra para ello).

Me abrigo y me vuelvo al arco de meta para recibir a Vanesa, mi campeona, que tras dos meses preparando su primera carrera de atletismo, debutaba en los 10 km de Laredo y lo hizo con un tiempo de 46'49''!!!!!!!!! TIEMPAZO!! No puedo sentirme más orgulloso de que en tu primera carrera hayas conseguido hacer eso, es, sinceramente,¡ ESPECTACULAR! A menos de un minuto entró Omar, que hoy SÍ supo sufrir. Yo nunca lo había visto con esa cara de agonía al entrar a meta jejeje.



Y nada más, esto ha sido todo, objetivo cumplido y nueva MMP en 10 km con 32':30'' (aunque esa es la oficial, la real fue 32:27).
Ya solo quedan dos objetivos más... ¿qué cuáles son?  ¡Sorpresa!  Ya los contaré cuando los consiga, aunque para el siguiente no va a hacer falta esperar mucho.


Saludos y buenos entrenos :)

lunes, 17 de marzo de 2014

DUATLÓN DE TORRELAVEGA 2014

Vuelta a la carga para empezar un periplo de 5 semanas de competición consecutivas. Esta vez tocó volver a Torrelavega, segundo duatlón de la temporada y con el recuerdo de lo duro que se me hizo el año anterior esta carrera.
Desde Astillero pude entrenar algo más y mejor. Las sensaciones en los entrenamientos de la semana previa fueron muy buenas, sobre todo a pie. Además, el buen tiempo me permitió salir 3 días con la cabra y, al menos, cogerle el tacto a mi "amiga".

El duatlón de Torrelavega no es, en sí, una carrera que me motive mucho. La peligrosidad del sector de bici no invita a ir con el cuchillo entre los dientes, así que, sabiendo a priori que una vez cogida la bici y hasta salir de la ciudad iría con cuidado, la motivación con la que se toma la salida no es la misma que cuando sabes que lo vas a dar todo de principio a fin.



Aún así, disfruté mucho del gran día que hizo. Con sol y 20 graditos se dio la salida. De inicio 6,7 km a pie dando 5 vueltas al parque. Como de costumbre, la gente salió muy muy muy fuerte, y el primer km un grupo compacto de unos 50 duatletas perseguíamos al correcaminos Manu Vega, que no dejó que le acompañáramos ni un metro y se fue solo. A medida que pasaban las vueltas el grupo se hacía más pequeño, hasta quedar solo 4: Manuel Pando, Toñín Suarez, Fragueiro y yo. El ritmo estaba siendo exigente pero se podía aguantar sin problemas. A falta de una vuelta Toñín cede unos metros y entramos en boxes Pando, Fragueiro y yo a unos 50 segundos de Manu Vega. A 3:19 min/km salió el primer sector, yendo cómodo y a pesar de la subida y los giros que hacían que esta carrera fuera lenta.



Me tomo con calma la transición, me gusta coger aire, y a por la bici. Salgo tercero de boxes, pero pronto me pasan Pando y Toñín. Intento mantener el contacto visual, pero antes de salir de Torrelavega  les pierdo. Voy cuarto y en las primeras rampas noto que no voy fino y me adelantan Lastra, Aitor y Gorgonio. Sufro para mantener la distancia con este último e incluso le supero al inicio de la primera subida a La Montaña, donde empiezo a recuperar sensaciones. Sin embargo, la cabra no es la mejor opción para subir y en el tramo más duro me vuelve a adelantar, relegándome al séptimo puesto. Empiezo la segunda vuelta bastante cansado y nada más empezar, en un repecho de potencia, Felipe me quita las pegatinas... Sin duda, este circuito me va muy mal por la cantidad de repechos cortos de fuerza que tiene. Yo prefiero subidas largas o llanos largos, pero los tramos rompepiernas me destrozan.



Van cayendo los kilómetros y corono por segunda vez la Montaña... ahora queda lo peor: la entrada a Torrelavega.  Miro para atrás y veo que Fernando Román viene a unos 20 segundos. Le espero en la bajada para entrar juntos y reducir el peligro... porque los coches respetan más a dos que a uno. Sin sobresaltos llegamos juntos a boxes  y tras una rápida transición me pongo a correr. Veo que por delante no tengo a nadie a tiro, por lo menos a tiro para cogerle en los 2,7 kms que restaban, así que me dedico a ir a ritmo sin matarme demasiado. Controlando la distancia con Fernando Román y evitando posibles calambres en las piernas llego a meta octavo, con buen sabor de boca por la primera carrera a pie y por la segunda, en la que yendo a medio gas y a 165 pulsaciones saqué una media de 3:25 el km. En bici más o menos lo esperado, con el buen tiempo se nota que la gente pudo salir coger la bici más a menudo y cada uno tiene su sitio asignado, así que habrá que entrenar más para ir rucándole segundos al crono a este sector a lo largo de la temporada.



Victoria incontestable para Manuel Pando, seguido de Lastra, Aitor y Toñín. Si miramos por encima la clasificación, vemos, claramente, que este era un circuito para ciclistas y los que vamos mejor a pie sufrimos para meternos entre los 10 primeros.
Y nada más, segunda carrera y segundo top-ten. Estoy contento por mi regularidad; ya el año pasado desde Enero  a Noviembre me colé en casi todas las carreras entre los 10 primeros y mantuve el estado de forma todo el año. Solo espero que este 2014 me respeten las lesiones y pueda seguir siendo igual de regular. Y si de paso cae algún podium mejor que mejor.  Sé que si sigo disfrutando de esto como hasta ahora empezarán a caer pronto.
 Para terminar quiero volver a dar las gracias a las personas que, carrera tras carrera siguen ahí acompañándome y animándome. El próximo finde, en los 10 km de Laredo, espero regalarme y regalarles una gran marca. La tengo en la cabeza, solo hace falta el sábado a las 18:00h esa marca también esté en las piernas.

Eso sí, ¡Ilusión que nunca falte!!