lunes, 7 de octubre de 2013

V TRIATLÓN SAN VICENTE DE LA BARQUERA

El 20º de muchos...

Penúltima prueba del Circuito Caja Cantabria de triatlón sobre distancia sprint y con drafting (750m, 20km, 5km). La temporada se acaba y la pelea por el circuito se apreta. Antes de la carrera éramos 3 los candidatos al triunfo en la general: Felipe Santamaría, Guillermo Ruiz y yo mismo, tres prototipos de triatleta muy distintos: ciclista, nadador y atleta. Este hecho hace que se mantenga la emoción hasta el final y no haya nada decidido hasta el último metro.

Llegué con tiempo a San Vicente, pagué la inscripción, hablé con unos y con otros, me tatué el número y a boxes. El día era idílico para la práctica del triatlón, con 22 grados y sol. Me metí al agua a calentar y las sensaciones eran buenas. La estrategia en la natación la tenía clara, tirar a tope y salir lo más alante posible, sabiendo de lo difícil que era salir con Felipe, aún soñaba con ello o por lo menos salir con un buen grupo de bici.



A las 18:00h se dio la salida y nos tiramos como locos a devorar las templadas aguas de la ría. Salí fuerte por la izquierda y a los 200 metros vi que iba entre los primeros. Mantuve la posición hasta la primera boya donde empecé a petar un poco. Pufff y lo que nos queda... Puse mi marcheta y me agarré a los pies de alguien como pude, pero los brazos se habían saturado en los primeros metros y cedo antes de girar la tercera boya y encarar la rampa del puerto hacia los boxes. No obstante salgo del agua en buena posición, entre los 15 primeros. Ahora solo tocaba rezar para que en mi grupo de bici hubiera alguien con interés de tirar hacia delante.



Mientras hacía el cambio oigo por megafonía que Felipe está saliendo de boxes con la bici ¡mierda! esos 30 segundos perdidos en el agua, aunque fueron menos de lo que pensaba, sirvieron para decantar la carrera de su lado. Con los ánimos de mis padres, mi novia y amigos que veían la carrera me subí en la flaca, agaché la cabeza y empecé a darle.



 Iba solo tirando hasta que a mitad de subida me pilla el grupo de Sobrino, Manzaneda y Marcos... Mala señal, Felipe tenía a sus compañeros de equiipo conmigo en bici que, como es lógico, no me iban a pasar ni un relevo. Coronamos y Sobrino y Manzaneda tomaron la iniciativa, mientras yo me iba recuperando para poder ponerme a tirar. En la ida tiré siempre que pude del grupo, mis intereses estaban por delante y no podía perder un metro. En nuestra persecución recogimos por el camino a Javi Rumayor , Berto y Emilio Alonso (voy a soñar con los de amarillo esta semana... jeje), quienes, salvo un relevo de Ruma y alguno del sub 23 Pello Osoro, se mantuvieron en cola de grupo. Al girar en Unquera cogemos referencias con el grupo de cabeza integrado por Felipe, Guillermo Ruiz, Barroso y Asier Astigarraga. Nos llevaban sobre 2 minutos... mala señal.

Los 10 kms de vuelta hacia San Vicente fueron con el viento en contra. Ahí fue donde tuve que asumir la responsabilidad y ponerme a tirar, pero claro, cuando tiras tú solo lo pagas y si los que van detrás están frescos, peor todavía. Así, en el inicio de la subida, sucedió lo que sabía que iba a suceder... ataca Pello, ataca Manzaneda, se escapa, ataca Berto, se escapa, ataca Marcos, se escapa, ataca Sobrino, se escapa, ataca Emilio, se escapa... Me es imposible salir a los ataques y sigo a mi ritmo, cediendo unos 30 segundos con el grupo... Es lo que hay y ya lo sabía, la estrategia del Buelna estaba saliendo a la perfección y yo, sin embargo estaba completamente solo, sin nadie que me ayudara. En ese momento me di cuenta de que, pese a ser un deporte individual, tener un  equipo de te eche un cable es muy importante (¡Cómo te echo de menos Félix!). Aún así, mi equipo me aporta muchas otras cosas y sus ánimos siempre son un plus, me siento querido, y para mí, eso es mucho más importante que ganar el circuito.



Volviendo al tema, llego a boxes junto  a Edu, compañero de viaje en Barakaldo y también hoy, a 30 seg del grupo con el que fui en bici, me cambio rápido y salgo volando para remontar hasta donde pueda. Nada más salir me cantan 2 min 30 seg con Felipe... puff  imposible, esta vez no va a ser. Aún así no me vengo abajo y me marco metas más cercanas. Primero adelanto a Sobrino, luego alcanzo a Emilio y a Marcos, quien me sigue durante 600 metros. Me siento cómodo, quizás demasiado, pero al ver a lo lejos a Pello Osoro, sub 23, se me vuelve a encender la vena competitiva y me lanzo a por la victoria en mi categoría. Ya habíamos coincidido en Suances donde me costó ganarle, superándole en el último km. Esta vez, en el km 3,5 le paso y me pongo 5º y primero de mi categoría. Por delante... la NADA... El cuarteto de cabeza liderado por Barroso estaba muy lejos, demasiado. Apreto  en la última subida, llego a San Vicente y con zancada alegre cruzo la meta 5º y 1º Sub 23, marcando, probablemente, el mejor parcial a pie. También era campeonato universitario en el cual me llevé la plata por detrás de Felipe y por delante de Rumayor.



Satisfecho, muy satisfecho de mi carrera, he hecho lo que he podido y he bregado yo solo contra el mundo, no había otra opción, así que ese puesto me sabe a gloria. Cuando lo das todo y no hay más sólo queda felicitar a los que han sido mejores, así que Felipe y Guillermo ¡"Chapeau"! por vosotros.



No quiero despedir la crónica sin dar la enhorabuena a Omar, que por fin terminó un triatlón, y lo hizo con la misma ilusión que lo empezó. Espero que este sea el primero de muchos y le anime a seguir entrenando duro para superarse.



¿Y cómo queda el Circuito Caja Cantabria? Tachán!!! Muy, muy emocionante, nos lo vamos a jugar Felipe y yo en la última carrera en Santander, quien entre delante gana el Circuito. Guillermo, al entrar hoy detrás de Felipe ha perdido la opción de ganarlo aunque todavía puede ser segundo si gana a Felipe y yo también lo hago.



Va a estar difícil, muy difícil, y sobre todo visto lo ocurrido hoy, Felipe tiene un equipo que le ha echado un buen cable hoy al no pasar a relevos en el grupo (totalmente comprensible jeje) y dejarme a mí toda la responsabilidad. Sólo me queda rezar para que en Santander tenga a alguien en bici que colabore conmigo y así evitar que se vaya mucho en bici... pero bueno, no le voy a dar más vueltas, lo que tenga que ser será.


¡Que gane el mejor! ;)


Gracias  Vanesa y a Pablo por las fotos ;)

sábado, 28 de septiembre de 2013

Triatlón Villa de Comillas 2013 (Campeonato Regional)

La temporada de triatlón en Cantabria está en pleno apogeo. Cuando en otras comunidades ya se ha terminado por completo, aquí aún seguimos batiéndonos el cobre. Este hecho hace que vengan muchos triatletas de fuera y suba el nivel una barbaridad, véanse Emilio Monagas,  Fernando Barroso, Aimar Aguirresarobe, Gorka Bizkarra... ¡Menudo cartel!

Este sábado tocaba enfrentarse al Triatlón de Comillas, distancia olímpica (1500m, 40km, 9,6km) y sin un solo llano, por ser era pendiente hasta la natación. Además se jugaba el campeonato regional de la especialidad. El año anterior había sido subcampeón de Cantabria Sub 23, y este año, aún en la misma categoría, el objetivo era subir algún peldaño e intentar meterme en el podium absoluto.

Con los "cántabros" Felipe Santamaría, Guillermo Ruiz, Ivan Peláez, Sergio Sobrino, Alberto Ruíz, Marcos Bardón, Fernando García Aja, Roberto Cuesta, Marcos Mendiola, Fernando Román, Emilio Alonso... como principales candidatos a luchar por uno de los tres puestos de privilegio, se auguraba una carrera muy emocionante y abierta, más aún tras la triste retirada de Félix Martínez quien hubiera sido el claro candidato a la victoria si no hubiera pasado lo de Suances.



Pasadas las 10 de la mañana nos tiramos al agua unos 150 triatletas. Un triágulo de 3 boyas marcaba un recorrido de aproximadamente 1700 metros. El mar como un plato y la primera de las boyas puesta donde cristo perdió las sandalias, hizo que hubiera mucho espacio para nadar en la salida. Cogí los pies de Aimar Aguirresarobe, fui con él 300 metros pero al levantar la cabeza para orientarme vi que íbamos muy muy desviados del grupo, por la izquierda. Aceleró el ritmo y me soltó, dejándome completamente solo, sin referencias, por lo que tuve que nadar en diagonal hacia el grupo, perdiendo bastante tiempo. Fui avanzando posiciones entre la primera y segunda boya hasta que encontré gente más o menos con mi ritmo. Me lo tomé con calma y sin atosigarme, guardando fuerzas.  Pisé la arena junto a Estefanía Gómez, Sergio Sobrino, Roberto Cuesta y Gorka Bizakarra. 



Transición rápida y me subo en la bici detrás de estos tres hombres. Buena referencia visual. Me sitúo a unos 20 metros y les aguanto sin muchos problemas al principio. Vamos cogiendo gente, algunos se unen a nuestro ritmo pero siempre respetando la distancia para no hacer dráfting.


En el km 4 nos cruzamos con los primeros y veo que Felipe va enchufadísimo. En la foto podeis ver una lección de como se debe montar una cabra "by Felipe Santamaría" 

 Hoy va a ser imposible pillarle, pienso. Yo a lo mío, pedaleando por los repechos hacia Santillana y sufriendo para no perder al grupo, aunque antes de la última subida para dar la vuelta me empiezan a soltar. Se escapan Sobrino, Gorka y Cuesta... Mala señal. Yo me quedo con Alberto Ruíz y otro chico a los que me cuesta seguir. Y así toda la vuelta hacia Comillas. ¡Qué largo se me hizo! A 5 kms de llegar nos pasa Marcos Bardón como un obús y de ahí al final de la bici vamos los 4 juntos, pero como digo, siempre sin hacer drafting. Llego a la transición en el puesto 14 aproximadamente y 8º provisional en el regional de Cantabria... Mamma mía cuanto va a haber que correr para llegar al podium.



Me cambio rápido y salgo a correr detrás de Marcos y Berto, a quienes paso a los pocos metros. A 40 segundos por delante estaba Sobrino, a quien adelanto en el km 2,5. Fue justo en ese momento, tras beber un trago de agua, cuando me entró un gran flato que casi me obliga a parar. Subí doblado la cuestona intentando echar el aire fuera, y por suerte lo conseguí hacer pronto. Tras la retirada de Cuesta por lesión, el siguiente objetivo era Ivan Peláez, en ese momento tercer cántabro. Lo tenía a unos 30 segundos y a la vista, por lo que me seguí entregando al máximo y le pasé en el km 6. 



Yo iba reventado, con unas ganas locas de acabar, aunque no quería desaprovechar la oportunidad de ser segundo así que seguí a mi ritmo y fui a por Guillermo Ruíz que se estaba marcando un carrerón. De verdad pensé que no le iba a pillar, pero en el km 7,5 llegué donde él y le superé, al igual que hice con Aimar Aguirresarobe.



Expoleado por los ánimos del público y de otros triatletas con los que me cruzaba o iba doblando, llegué al último km, totalmente entregado, sin más gas, pero con hueco suficiente respecto  a Guillermo como para relajarme y disfrutar de la entrada en meta en 6ª posición general y Subcampeón de Cantabria tras la máquina riojana Felipe Santamaría. ¡Enhorabuena crak, te lo has ganado y no me queda otra que quitarme el sombrero ante tu carrerón!



Cuarta prueba del circuito cántabro completada y salvada con buena nota, creo. A mí el no drafting no me viene nada bien, pero este año estoy defendiéndome mejor que el pasado en bici y corriendo y corriendo también ando  mejor. La carrera la ganó Emilio Monagas, segundo Barroso, luego Felipe, Agur, Gorka, yo, Incera, Peláez, Aguirresarobe y Sobrino cerrando el Top 10.

Y como no, no me puedo olvidar de mi equipo que nos subimos al tercer cajón del podium del campeonato regional. Sois unos craks espartanos.

Tan solo quedan dos pruebas, San Vicente y Santander, ambas con drafting, lo que quiere decir que van a ser una lotería y va a depender mucho del  grupo de bici que te toque. Felipe, Felipe... ¡qué dificil nos lo vas a poner al resto de los mortales para el circuito cántabro! jejeje
Enhorabuena a todos por esta dura carrera y nos vemos en la próxima
Saludos


jueves, 26 de septiembre de 2013

Se va el más grande

Hoy es un día triste para el deporte cántabro y, en particular, para el triatlón. El gran Félix Javier Martínez se retira, y parece que esta vez es la definitiva.


Cuando empecé en esto, en Mayo de 2011, en aquel lluvioso duatlón de Santander no se hablaba de otra cosa: Félix se había retirado y no volvería a competir. Yo, que era nuevo en este mundillo, ya había oído hablar de este gran triatleta, dominador de todas las pruebas en Cantabria y a nivel nacional, e incluso internacionales como el prestigioso “Embrunman” que había conseguido ganar en tres ocasiones, si no me equivoco.

Aquel lluvioso día del mes de Mayo sentí rabia porque ya no podría nunca coincidir con él en carrera y decir: “Yo he competido con Felix Javier Martínez Rubio”. La primera carrera de mi vida y la primera carrera en la que Félix no estaba.

Sin embargo, el destino fue caprichoso y quiso que en Noviembre de 2012, Félix tomara la decisión de volver a sentirse triatleta y enfundarse el mono de competir. Para entonces, yo ya formaba parte de las filas del Camargo-Astillero, club en el que él había militado casi toda su vida triatlética. El primer rumor sobre su vuelta me llegó a través de Carlos Cobo, allá por finales de Noviembre. Aún no quería que se expandiera la noticia, así que lo mantuve en secreto hasta que en Enero, creo que fue, se confirmó que Félix volvía a la competición, y lo haría defendiendo los colores de nuestro club.
Ya el hecho de poder coincidir en carrera con Félix era un plus de motivación, y si además le iba a tener como compañero de equipo, más todavía. Empezó la temporada de duatlón en Cantabria y Félix no defraudó. En Astillero, primera carrera en la que coincidimos, no tuve la oportunidad de saludarle. Fue en Torrelavega cuando le conocí y empecé a hablar con él. Me pareció un tipo muy cercano, y sobre todo, muy auténtico, no se guarda nada para él, lo que siente lo dice y punto. A veces, esta forma de ser puede resultar un poco descarada, pero os digo de verdad, que es una buena persona.

El nivel deportivo que estaba demostrando a su vuelta era espectacular, en Cantabria lo ganó prácticamente TODO y en el País Vasco más de lo mismo. Empezaron los triatlones, y hubo una carrera que me quedará grabada para siempre, el triatlón de Alto Ebro. Salí poco delante de Félix del agua y empezamos la bici a la vez, nos entendimos y junto a otros compañeros hicimos un parcial ciclista espectacular. Ese día sí sentí que estaba colaborando con él y que sí podíamos hacer un buen equipo. La carrera la ganó, quien si no, Félix. Yo entré cuarto pero muy contento por poder hacer parte de la misma junto a un triatleta al que admiro.
Tras el parón en Agosto por la ausencia de carreras, veía con ilusión las cuatro pruebas que nos quedaban por disputar. La primera de ellas, Suances, empezó bien y acabó mal, como nunca tenía que haber acabado, con Félix por los suelos tras una grave caída. A medida que llegaban corredores a meta se iban preocupando por su estado de salud. ¿Qué sabéis de Félix? Era el comentario más escuchado.
Afortunadamente todo quedó en heridas superficiales, además de una fuerte conmoción por el golpe en la cabeza y la pérdida de conocimiento tras el mismo. La temporada se había acabado para él, pero aún quedaba por saber la noticia que hace unas horas se acaba de hacer pública: “Félix se retira definitivamente”.


Yo aún tenía la esperanza de que no lo hiciese, pese a que me lo había insinuado por mensajes de móvil, sin embargo parece que esta vez va en serio.

Por eso quería hacer este pequeño homenaje a un gran tipo, del que, en el poco tiempo que le conozco, me ha enseñado cosas importantes y del que espero seguir aprendiendo y algún día ser la mitad de bueno deportivamente de lo que era él.


Gracias Félix por haber vuelto tras tu primera retirada, es un orgullo para mí haber compartido carreras y equipo contigo. ¡Mucho ánimo y a disfrutar de la vida!

domingo, 22 de septiembre de 2013

TRIATLÓN DE SUANCES... el lugar donde empezó todo hace dos años


Antes de empezar me gustaría mandar mucho ánimo a Félix, mi compañero de equipo que tuvo un percance durante la carrera y al que deseo una pronta recuperación.

Vamos al lío...
Tras casi un mes de puesta apunto llegaba el momento de ponerse serios. Se retomaban las pruebas del circuito de Caja Cantabria de triatlón con Suances como primer escenario. Muchas semanas sin competir para varios de los triatletas y sobre todo, muchas ganas de cerrar esta temporada que, casualmente, se va a decidir en estas últimas pruebas.
En lo personal llegaba en un buen estado de forma, sobre todo a pie, donde las últimas semanas estoy haciendo más esfuerzo por mejorar, metiendo buenas series. Además, el tercer puesto de Barakaldo me daba moral.

Llegamos pronto a Suances, sobre las 8:35h, y no hizo falta mucho tiempo  para darse cuenta del nivel de la prueba. Entre los inscritos gente de la talla de Emilio Monagas, Aimar Aguirresarobe, Fernando Barroso, Félix Mártínez, Fernando García Aja (campeón regional de duatlón cross el día anterior)... y el resto de federados en Cantabria que como yo, nos íbamos a repartir los puntos del circuito Caja Cantabria que estaban en juego. A priori tenía fijada esta como la carrera que peor se adaptaba a mis características, y  tras terminar puedo decir que he hecho, el mejor triatlón de mi vida hoy en Suances...

Bajé las escaleras de los Locos pensando en la estrategia a seguir en el agua, y tras hablar con Pablo Ibarguren decidí salir por la derecha. Mientras Fede explicaba el recorrido nos íbamos acercando poco a poco a la orilla, previendo que la salida sería al despiste. Y así fue, bocinazo y ¡al agua!



Pronto cojo los pies de Íñigo Calderón, con quien voy hasta la primera boya, giro de izquiedas, levanto la cabeza y veo que estoy muy muy muy retrasado por haber nadado por fuera. No hay problema, las sensaciones eran buenas, así que metí una marcha más y me fui del grupo en el que iba. Llegué solo a la segunda boya a unos 20 metros del grupo precedente, alcanzando a varios de ellos antes de tocar la arena. Buena antación, tranquila pero consistente. Neopreno abajo y a sufrir escaleras arriba hasta los boxes. Subo medio andando medio corriendo, llego al box, transición rápida y a la bici.




Comienzo este sector justo detrás de los hombres del Buelna Alberto Ruíz, Iván Pelaez y Emilio Alonso, a quienes adelanto en las primeras rampas. Las sensaciones eran cojonudas pero pronto Félix y Emilio Monagas me ponen en mi sitio y me quitan las pegatinas. Aguanto detrás de Félix hasta Ubiarco, y en el inicio de la subida cojo mi ritmo machacón y para arriba, poco a poco, con todo metido. Justo al coronar me pasan de seguido un grupo de 4 entre los que iban Sergio Sobrino y Gorka Bizcarra. Les cojo de referencia en la bajada a unos 50 metros y les aguanto. Iba demasiado cómodo y pensé en pasarlos de nuevo pero ¡qué va! Andan muy bien en bici y no era bueno calentarse. Tras girar en el cono empezamos la subida de nuevo y el grupo sube el ritmo. Me encuentro fantástico de piernas y veo que voy rápido y con un puntín más que me guardo para la carrera a pie. A falta de 300 metros para boxes sucede lo que no debería haber sucedido, y veo a Félix tirado en el suelo sangrando por la cabeza. Me asusto mucho, se me encoge el corazón, pero al ver que Lía  y más gente estaban con él, atendiéndole, me tranquilizo.



Dejo al bici en boxes el último del grupo en el que iba, con caída incluida al bajarme de la bici... en fin. Transición normal y ... ¡¡a remontar!! Salgo a correr sobre el puesto 11 y nada más salir paso a Bizkarra y Sobrino. Poco después, hago lo propio con Beñat Arnaiz que iba también en bici cerca de mí y con Guillermo Ruíz. Voy ya el 7º y primer cántabro, pero quería más, así que me tiro a por el sub 23 Pello Osoro que me sacaba un par de minutos al bajarnos a correr. Tiré de casta y al cruzarme con él en la primera vuelta y ver que le había recortado mucho empecé a creermelo. ¡Qué manera de sufrir en las cuestas! A falta de 1 km llego donde él, descanso 10 segundos y cambio el ritmo, sin mirar atrás hasta la meta, entrando en 6ª posición absoluta, 1º Sub 23 y 1º Cántabro, sumando 100 puntos importantes de cara al circuito y poniéndome líder, aunque este hecho no me alegra tanto porque Félix, sin el accidente, iría líder. Pero bueno, me encuentro que voy a llegar al regional del próximo finde en Comillas con el nº 1 y pienso a defenderlo con uñas y dientes.



En cuanto a la carrera, la victoria se la llevó Emilio Monagas, con una remontada en bici estratosférica, pero a apenas 10 segundos entró Barroso, un titán que fue el único capaz de plantarle cara. Me presta mucho ver a un asturiano tan arriba. Tercer puesto para Jose Alberto Ferreras (T. Pisuerga)  y 4º para Aimar Aguirresarobe (Tolosadelko).



Primera bola de partido salvada, quizás en la prueba que tenía puestas menos esperanzas, pero la cosa salió bien y me marcho para casa la mar de contento. Ahora quedan 3 pruebas, con el Campeonato regional como primer escenario, donde esperemos disfrutar al menos tanto como en Suances.

Y antes de acabar ¡Gracias equipo! y compañeros que me habeis animado durante la carrera cada vez que os cruzábais conmigo. Da alas recibir esos gritos de ánimo, y aunque no os responda o salude en carrera, quiero que sepais que lo tengo muy en cuenta y que es un lujo contar con amigos como vosotros.


Un saludo a todos 

domingo, 15 de septiembre de 2013

TRIATLÓN DE BARAKALDO, un nuevo podium pa la saca

Suma y sigue... Esta temporada está saliendo redonda y hoy he quedado tercero en el triatlón disputado en Barakaldo, por detrás del internacional Jon Unanue y de Sergio Correa.



Tras recibir la noticia de la suspensión de San Vicente, tardé poco en encontrar entretenimiento para el fin de semana. Una llamada de Sergio Bolado proponiéndome ir a correr el triatlón de Barakaldo y el calentón motivado por las buenas series a pie que había hecho esa misma tarde de miércoles, hicieron que sin pensármelo me inscribiera a esta prueba.

El día amaneció desapacible, con amenaza de lluvia. De la que íbamos de camino en la furgo de Sergio me estaba arrepintiendo de haber decidido apuntarme, por la mierda que tiene la ría donde nadábamos y el mal día que hacía... pero ya era tarde.

Llegamos a Barakaldo con más de 1 hora de margen... y menos mal, porque las transiciones T1 y T2 estaban situadas a 3 kms de distancia entre ellas... menudo lío para colocar las cosas.
Sin tiempo para calentar me ví colocado en la rampa de salida de la natación junto a más de 80 triatletas.

Bocinazo del juez y ¡Al agua!  Me tiré por la izquierda, para evitar golpes y controlar al personal. La salida la hice tranquilo hasta la primera boya , con el único objetivo de no tragar ese agua radiactiva y salir con tres ojos de allí. Al curvar la primera boya vi que iba muy atrás, pero pronto comencé a coger ritmo y a pasar gente, entre ellos a Marcos, primera vez que reconozco a alguien mientras voy nadando. Al final salieron algo mas de 850 metros, llegando a la T1 en 10º lugar, muy cerca de Alberto Ruíz (T. Buelna).

Buena transición, saltito y a pedalear. Nada más salir veo que estoy en tierra de nadie, por delante Alberto que va solo y por detrás un grupo que dejo que me alcance al inicio de la primera de las tres vueltas que había que dar. Esta vez, la climatología se portó bastante mal con nosotros, pues nada más coger la bici empezó a llover como si no hubiera un mañana... La carretera se puso peligrosísima, lo que sumado a los veinti y pico badenes que había que pasar en cada vuelta hizo que fuéramos con mucho cuidado. No obstante, en el primer giro de 180º el triatleta que llevaba delante se fue al suelo, deslizándose unos cuantos metros por el asfalto. Marcos y yo tuvimos que hacer un recto para evitar la caída y pegarnos un buen calentón para entrar de nuevo en el grupo.
Sin más sobresaltos fueron pasando las vueltas, más preocupado de no irme al suelo que de ir rápido. El grupo se hizo grande y los nervios estaban por las nubes. En la subida de 300 metros hasta la T2 intenté ponerme lo más adelante posible, y finalmente me bajé el 5º de ese grupo, es decir en 10ª posición.

La transición fue muy buena y salí del box 2º del grupo, por detrás de Alberto Ruíz y con el resto pisándome los talones. A pie sabía que estaba fuerte y eso me da garantías para afrontar este sector. Nada más salir del estadio donde estaban los boxes Alberto se confunde y le paso. Ahora era yo al frente del grupo y por delante... por delante completamente desierto, había un corte de más de 1 min con el siguiente grupo, prácticamente insalvable. La mala señalización del recorrido hizo que en vez de girar a la izquierda al llegar al cementerio me metiera en él ¡Menuda liada! Media vuelta, pero seguía primero del grupo así que esperé a Edu, triatleta vasco que va muy bien a pie, para que me guiara, porque yo solo, sin señalización, me iba a perder FIJO. Fui con él hasta el km 3, íbamos hablando un poco de lo complicada que había sido la bici y lo mal señalizada que estaba la carrera a pie. Al ver que tenía un puntín más que él me dijo que tirara, que ya no había pérdida hasta el final. No me lo pensé y empecé a correr en serio, hasta tal punto que sin darme cuenta estaba rodando  3:10 por el llano de Barakaldo... A falta de 1 km avisté a Javi Rumayor y por delante de él al 3º y al 4º. ¿Será posible llegar?

 No sabía cuanto quedaba de carrera pero pensaba que poco porque veía ya el estadio. No obstante seguí apretando y rezando para que en el siguiente giro no nos llevara ya a meta sino que tuviera todavía metros para alcanzar a los de delante. ¡BINGO! Al curvar avisté el mejor paisaje que podía desear... una pedazo de cuesta que nos iba a obligar a rodear el estadio, y muchos metros para pillar a los de delante. Primero pasé a Ruma y en la bajada al estadio al 4º y al 3º, el joven de lupa Javier de la Hera.  Entré tercero en el estadio, no me lo podía creer, la remontada había sido la mejor de mi vida sin duda. Sin embargo, casi la cago al entrar al tartán, pues un resbalón me hizo irme al suelo. Me levanté con rabia y corrí a todo lo que daba los 300 últimos metros por la pista de atletismo, entrando en meta TERCERO! tras Jon Unanue y Sergio Correa, y marcando el mejor parcial a pie (15' 52'' para los 4750 metros de los que constaba el recorrido, es decir, a 3:20'/km de media, aunque lo habría mejorado sin la caída, sin las equivocaciones y si no hubiera tenido que ir 3 kms con alguien que me fuera diciendo por donde ir).


Muy contento con el resultado, pero sobre todo con las sensaciones. Después de 1 mes y medio sin competir en triatlón puedo decir que estoy mejor que en Julio, y eso da mucha moral para las siguientes carreras del circuito cántabro: Suances, Comillas y Santander.

Y para rematar el día resulta que había premios en metálico y me llevé 100 euros con los que no contaba, además, me tocó la rifa de un tribody que daba Decatlón...

Bueno, me voy a echar la quiniela y la bonoloto que días como el de hoy no vienen siempre! jeje

Y que dure...

domingo, 8 de septiembre de 2013

Empiezan los verdaderos exámenes de Septiembre

Hacía ya bastante tiempo que no escribía en el blog, pero tampoco han sucedido demasiadas novedades desde el triatlón de Colindres, allá por el mes de Julio.

Agosto fue un mes tranquilo, en el que aproveché para descansar y cargar pilas de cara a lo que nos espera en la recta final de la temporada. Total, que tras unos viajes por el mundo, a partir de mediados de mes, me he puesto otra vez las pilas para cerrar un buen año deportivamente hablando.

Eso sí, antes de volver a la rutina santanderina, aproveché el último finde de vacaciones para competir en el Campeonato de Asturias de Biatlón, modalidad que consiste en correr 1500m, nadar 200m y correr 1500 metros. Una prueba explosiva para coger algo de chispa. Al no estar federado en la especialidad, tuve que correr primero la prueba popular. Me lo tomé como un entrenamiento de calidad así que salí fuerte y me escapé desde el principio. Me tiré al agua el primero, complete el recorrido y cuando iba a salir me dicen que me he confundido de boya, que de media vuelta (es lo que tiene no estar acostumbrado a ir el primero en el agua). Me tocó nadar en sentido contrario hasta la boya más lejana y dar media vuelta. Era gracioso como me iba cruzando con los competidores. En definitiva, entré el primero en el agua y salí el último, así que en el 1500 final a pie tuve que dejarme el alma para remontar. Conseguí la victoria, pese al error en la natación.




Una hora después disputé la prueba OPEN, también para federados, y la que determinaría el podium del campeonato de Asturias. Salí un poco reservón porque la primera carrera me dejó un poco tocado y andaba revuelto del estómago. Me escapé con Carlos David en el primer 1500 y pegué un arreón en los últimos metros para tirarme al agua primero. Esta vez no me confundí, nadé bien y salí del agua ampliando la ventaja con el segundo, que en ese momento era Carnero. En los 1500 metros finales me limité a controlar, llegando a meta con margen suficiente y campeónd e Asturias absoluto de biatlón, aunque no puedo darle mucho valor porque faltaban los mejores que ese mismo día estaban corriendo el triatlón de Santa Olaya en Gijón (del cual me quedé sin plaza).



¿Y ahora qué?... Ahora TODO, queda la parte más importante de la temporada, 4 triatlones que definirán la clasificación final del circuito Caja Cantabria de Triatlón del cual voy momentáneamente segundo tras mi compañero de equipo Félix Martínez. Espero terminar la temporada en uno de los tres puestos del podium, pero no va a ser nada fácil. La lucha va a estar reñida con gente como Felipe Santamaría, Fernando García Aja, Sergio Sobrino, Marcos Bardón, Fernando Román, Miguel Ruíz... y muchos otros que seguro irán apareciendo en las carreras.

La primera parada será San Vicente, el próximo Domingo 15, después seguirán Suances y Comillas, y por último, ya en Octubre, el triatlón de Santander, al cual le tengo especial cariño, pues fue ahí donde el año pasado me sentí, por primera vez, capaz de luchar por un podium.

Buena suerte a todos y a disfrutar, que al fin y al cabo, para eso estamos aquí!! ;)









domingo, 21 de julio de 2013

TRIATLON DE COLINDRES 2013



Tras la victoria de Somo el domingo anterior, la semana, hasta la prueba de Colindres, pasó volando. Quizás la motivación por el primer puesto o lo bien que me estoy encontrando entrenando, hicieron que llegara a Colindres con la moral por las nubes.

El sábado a las 15:00h salí de Santander con un calor de espanto. Una vez allí, ritual típico: recogida de dorsal, charlar con unos y con otros, dejar las cosas en boxes… Esta vez, tengo que agradecer a Sergio Bolado por sujetarme la mochila toda la carrera además de cantarme los tiempos que me sacaban los primeros en cada sector. Antes de tomar la salida vi que el nivel de participación era mayor que en Somo. A los que competimos el fin de semana anterior se sumaron otros triatletas como Sergio Sobrino, Marcos Bardón o Eduardo, un chico Vasco que había quedado 2º en el triatlón de Alto Ebro. A priori la cosa iba a estar complicada, y más, sabiendo que la bici era sin drafting, lo cual no me beneficia nada.

Unos minutos antes de la salida nos fuimos metiendo al agua los trialtetas. En total, algo más de 150 valientes chapoteábamos nerviosos en el interior del puerto colindrés.  Me coloqué por la izquierda, en primera fila, atento a la boci… PEEEEEEEEEE!! Salida a tropel!! 



Salgo bien, en primera línea y de frente a la primera boya, pero a los pocos metros el ojo izquierdo se me llena de agua y tengo que parar. Me recoloco la gafa y sigo, pero se me vuelve a meter agua. Desisto y voy con el ojo izquierdo cerrado todo el tiempo. Entre la primera y segunda boya recupero posiciones y me pongo a pies de Íñigo Calderón, buena señal, porque es un gran nadador. Voy cómodo a sus pies, quizás demasiado, pero no me la juego a adelantarle porque no veo nada por culpa del agua en el ojo izquierdo. Cuando por fin avisto la alfombra roja doy un arreón y supero al grupo en el que iba para salir del agua sexto. Pero nada más salir del agua la empiezo a liar… La cremallera del neopreno no baja y yo, desesperado, veo como me pasan en la transición TODOS los favoritos, Marcos, Sobrino, Román Molero y Miguel Ruíz entre otros. 



Hago una mala transición y empiezo la bici a unos 100 metros de este grupo. Al principio la carretera pica para arriba. Cojo  a Marcos como referencia y le mantengo la distancia, pero a los 4 kms mis piernas me piden más ritmo y le paso para ir en caza del segundo grupo de carrera donde iban todos los gallos. Por el camino dejo atrás a Carlos Gutierrez del Santander, que había hecho una gran natación. 



Cuando llego a la altura del grupo, dudo si pasarles a todos, lo cual supondría pegarme un gran calentón, o quedarme detrás descansando. Decido ponerme a cola de grupo para recuperar un poco, pero sin hacer drafting. Pronto, Marcos me pasa y hace lo mismo con los 6 o 7 de delante, va como un obús. Tras girar en el cono decido espabilar, porque voy sobre el puesto 12 y se me está escapando la carrera. Por delante, Sergio Sobrino rodaba líder con más de 1 min respecto a nosotros. No quiero perder la referencia de Marcos, así que delanto a Emilio, el junior del Tripi, Mario Arias y a alguno más, y les voy manteniendo la distancia al grupo de Miguel Ruíz, Alonso Romayor, Román Molero y Marcos. En la última subida cedo unos segundos y llego a la transición a 30 segundos de este grupo, en el puesto 7. Me cantan en boxes que voy a 1 min 45 seg del líder y a 45 segundos del pódium.



En ese momento vi lejísimos la posibilidad de subirme al cajón, porque la carrera a pie eran solo 4 kms y las sensaciones que tenía tras la bici eran malas. Así que no me cebé en los primeros metros y fui a ritmo, de menos a más. En la primera vuelta supero a Guillermo Ruíz y Alonso Romayor, y me pongo quinto. Al girar en el cono veo que Sergio Sobrino es inalcanzable y Marcos y Román Molero (2º y 3º en ese momento) me sacan aún bastante. En paso por meta de la primera vuelta alcanzo a Miguel Ruíz. 



Ya voy 4º y con unas sensaciones mucho mejores. Acelero un poco y llego a la altura de Fernando Román, que se retira por un golpe de calor (no me extraña con lo que pegaba el sol). El siguiente era Marcos, aún estaba unos 40 metros por delante pero todavía faltaba 1 km para llegar, así que apreté el culo y a falta de 700 metros para meta le adelanto y me pongo segundo. Veo que va a buen ritmo, así que para evitar sustos pego un nuevo arreón y saco unos metros, luego relajo, doy el último giro y entro en meta segundo, ante la sorpresa de Fede, que por megafonía anunciaba mi llegada inesperada en segunda posición.



Al llegar, felicito a Sergio Sobrino por el repaso que nos ha dado y espero a que vayan llegando a meta el resto de compañeros. Me encanta ese momento en el que, al cruzar la meta, todos dejamos de ser rivales para convertirnos en amigos y nos fundimos en un abrazo.  Para mí, esa es la grandeza de este deporte.

Haciendo balance de la carrera, la verdad es que no puedo estar más satisfecho. La natación fue muy buena pese al inconveniente del agua en la gafa. De no haberme pasado eso habría nadado mucho mejor. En la transición la lié un poco y en la bici fui muy bien, pese a no estar muy acostumbrado a la cabra, rodé bastante rápido y supe regular para luego, en la carrera a pie echar el resto y meterme en pódium.

¡Qué dos fines de semana! Primero en Somo y segundo en Colindres, mis dos primeros pódiums absolutos en triatlón. Si me lo cuentan hace justo 1 año, cuando el 19 de Julio tuve que pasar por quirófano para una operación delicada con anestesia general que me tuvo parado más de un mes, no me lo creo. Y un año más tarde estoy ahí, disfrutando con los mejores de Cantabria y luchando por la victoria (siempre que Félix nos deje).



Después del pódium, uno de los patrocinadores del equipo,  Anchoas Rezumar, nos invitó a todos a tomar unas anchoas. Pasamos un buen rato charlando y comiendo en el bar La Barca de Treto. Muchas gracias por la invitación y por el compañerismo que se respira en este equipo, Camargo Astillero.



Antes de cerrar esta entrada quiero animar a mi compañero del IH, Omar, que no tuvo un buen debut en triatlón al tener que retirarse en la bici, pero que seguro que volverá a intentarlo en Septiembre para quitarse la espinita. Con un poco más de entreno podrás conseguirlo ¡crack!

lunes, 15 de julio de 2013

TRIATLÓN DE SOMO 2013

Triatlón de Suances (19/Junio/2011)
El  19 de Junio de 2011 corrí mi primer triatlón, en Suances. Casi me ahogo en el agua y llegué a meta exhausto en 41ª posición, con una sonrisa que no me cabía en la boca y con la satisfacción de haberlo dado todo y más. Dos años después, el 14 de Julio de 2013, y con la misma sonrisa en la boca que en mi primera carrera, llegaba a meta en primera posición en el triatlón de Somo. Por el medio, 15 triatlones a mis espaldas, y cientos de horas de entrenamiento para, por fin, ser capaz de vencer en un triatlón. Los que me conocéis sabéis que detrás de esta victoria hay mucho mucho sacrificio, tanto a nivel de esfuerzo físico, como mental. Rendir académicamente, laboralmente y deportivamente es algo que me ha costado bastante compaginar este año, aunque creo que he conseguido un equilibrio que me permite disfrutar al máximo cada momento.
Triatlón de Somo (14/Julio/2013)

 Pero vayamos con la crónica:

El domingo por la mañana me desperté muy temprano, la carrera iba a comenzar a las 11:15h y yo me encontraba más nervioso que otras veces. El día era espléndido cuando llegamos a Somo y las sensaciones aún mejores. Tras pagar la inscripción vi que faltaba gente buena como Félix, Felipe, Sergio Correa, Aja o Barroso, pero el nivel no era bajo. En parrilla de salida iban a estar triatletas de la talla de Guillermo Ruíz, Iván Cazorla, Fernando Román, Emilio Alonso, Lionel Joli, Miguel Ruíz… La lucha se preveía interesante.
Tras conversar con Iri,  Sergio, Pablo Martín y varios compañeros de mi equipo, nos dispusimos a entrar en boxes dejar el material. Todo al milímetro: bici, casco, dorsal zapatillas de correr y de bici y gorra. Todo listo para empezar.




Fuimos caminando unos 600 metros hasta la salida. La natación consistía en un giro de 180º a la derecha nada más salir y después 600 metros nadando contracorriente hasta la rampa que nos llevaría a boxes. La fuerte corriente frente a la rampa de inicio impidió que muchos triatletas se atrevieran a entrar a agua a calentar. En cuanto vi a Fede en la barca activé el sensor de alarma, ante lo que se preveía que iba a ser una salida al despiste. Y así fue, sin avisar sonó la bocina y me tiré al agua por la izquierda. Tomé la primera curva por fuera, para evitar golpes, aún sabiendo que iba a recorrer mucha más distancia. Cuando encaramos la recta de 600 metros que nos llevaría al final del sector, levanté la cabeza y vi que iba muy muy muy retrasado, calculo que sobre el puesto 50.  Fue entonces cuando empezó la remontada. Me pasé el resto de la natación adelantando gente, a ritmo intenso pero cómodo. A falta de 150 metros me pongo en cola de un grupo para coger aire pero veo que van más despacio que yo y les adelanto para salir del agua con algo de espacio.



Salgo el 8º del agua y al tocar tierra e incorporarme me fijo en quien sale conmigo. Pronto localizo a Fernando Román y a Miguel Ruíz, que me pasa como un cohete de camino a boxes. Esta vez no va a ser una transición tranquila, pienso. Llego a mi sitio y veo que Miguel y Fernando Román se habían quitado ya el neopreno. Perder a estos dos hombres sería tirar a la basura la carrera, por tanto, casi me arranco de cuajo el traje. Hago la transición más rápida de mi vida y me subo a la bici a la vez que ellos. ¡Genial!



Nada más salir empezamos a subir un repecho de unos 500 metros. Voy a rueda de Miguel hasta que ataca Fernando Román, quien consigue aventajarnos unos metros, pero al llegar al llano Miguel y yo nos entendemos y le pillamos rápidamente. De esta manera formamos un grupo integrado por Miguel Ruíz, Fernando Román, el junior Ansorena, el francés Lionel y yo.
Por delante 14 kms para intentar recortar más de un minuto al dúo de cabeza, Guillermo Ruíz y Cazorla. Nos ponemos a tirar Miguel, Román y yo y cuando pedimos relevo al resto vemos que no hay colaboración. No nos lo pensamos y seguimos tirando entre los tres. Al llegar al giro de 180 grados acordamos pegar un tirón para soltar a los que iban a rueda. Salta Román, salta Miguel y salto yo… pero nuestros compañeros de viaje siguen pegados como lapas y el ataque no da resultado. Con el viento en contra durante toda la vuelta a rueda se va muy cómodo y seguimos dando la cara los tres de siempre.



Llegamos a boxes a 45 segundos de cabeza de carrera. Entro en la zona de transición como un tiro coloco la bici y… ¿dónde están mis playeras? Me vuelvo loco buscándolas y enseguida veo que me he confundido de sitio. Retrocedo 10 metros hasta mi box, y entre los nervios y las prisas me cuesta más de lo normal ponerme las playeras. Cuando me incorporo veo que los de mi grupo ya se han ido y el último, Ansorena, me saca unos 15 segundos. Salgo en 7º lugar de boxes, enrabietado por la cagada monumental que acababa de hacer. 



Me paso un poco de vueltas los primeros metros y en  apenas 1 km doy caza a Alsorena y a Lionel. Al llegar a la durísima subida por las dunas adelanto a Miguel Ruíz. Poco después me pongo delante de Fernando Román, quien aguanta mi ritmo y pasamos a Iván Cazorla. Aún no había acabado la primera vuelta y ya iba ¡SEGUNDO! Al inicio de la segunda vuelta veo al líder, Guillermo Ruíz, que va tan solo 50 metros por delante. Bajo el ritmo, cojo aire y me lanzo a por el primer puesto. A mitad de vuelta me pongo primero. Falta tan solo 1 km y hay que apretar. En la penúltima recta miro para atrás y veo que Fernando Román viene fuerte. Acelero, por si a caso, giro a la izquierda, veo el arco de meta, levanto los brazos y disfruto del momento. 



Hago los últimos metros caminando entre los aplausos del público, cierro los ojos y para dentro dedico la victoria a TODOS los que me han acompañado en este periplo del triatlón durante estos dos años, sobre todo a los “Pablos” (Martín Sarobe, Iri, Ibarguren), en SOMO también habéis ganado vosotros. A mis compañeros de entrenos en el mar, en la bici y en la carrera a pie GRACIAS.  A mi familia, a Vanesa y a mis amigos también quiero agradecer su paciencia conmigo. Pero ante todo, hay una persona de la que me acordé especialmente al cruzar la meta, y que ya no está con nosotros, pero que desde el cielo me da más fuerza que nadie, mi abuelo, sé que no habría persona más orgullosa que él. Llevo tiempo buscando este momento para dedicártelo, así que ¡va por tí!



Una vez en meta esperé, uno a uno a que fueran llegando todos mis amigos y empaparme del ambiente de triatlón que se respira. Mis compañeros de equipo, que desde que estoy en el Camargo me miman como a un hijo, fueron felicitándome a su llegada.
Y nada más, 15 carreras tuvieron que pasar para que en la 16ª llegara por fin el triunfo. A partir de ahora a seguir igual: trabajando, estudiando, entrenando y sobre todo, pasándolo bien con cada cosa que hago.

PD: Mucho ánimo a Sergio Bolado que tuvo que retirarse con puntos en la mano al rozar con piedras durante la natación. Enseguida vuelves a dar guerra.